Las virtudes de las mejores personas después de los profetas (as), los sahâbah (ra)

Viernes 30 de Septiembre de 2016

Ÿumu‘ah 28 de Dhul-Hiyyah 1437

Imâm: Sh. Yusuf G. Hoosen

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Entre toda la creación de Allâh, después de los profetas (‘alaihimus-salâm), la mejor creación es la galaxia del grupo de los sahâbah (radiallâhu ‘anhum), los compañeros del Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Si ponemos a todos los musulmanes, las personas más piadosas, todos los aimmah (los imames), los ‘ulamâ (los sabios religiosos), los comentaristas del Qurân y el hadîth y los juristas de la Ummah, todos en un plato de la balanza, y ponemos en el otro plato a un sahabi, que tuvo la oportunidad de estar en la compañía de Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), en el estado del imân, aunque por un segundo, este sahabi tendrá más peso y será más virtuoso que todos los otros musulmanes juntos.

Allâh los nombra en el Qurân como riÿâl (hombres) diciendo: “Entre los creyentes hay hombres que cumplieron el compromiso que tomaron con Allâh, algunos ya fallecieron, y otros esperan que les llegue su hora y no han cambiado de actitud [y cumplen con el compromiso] [Sûrah Al-Ahzâb (23), âyah 33].

Allâh Altísimo escogió a los sahâbah (radiallâhu ‘anhu) para ser la compañía de Su querido Mensajero, el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) ellos son nuestro ejemplo, son estrellas de hidâyah (Guía Divina). Hoy en día, lamentablemente, hemos tomado otras figuras y otras personas como ejemplos o como modelos de vida. Por ejemplo, hemos tomado deportistas, actores, cantantes, modelos, etc. como ejemplos y estamos dispuestos a sacrificar todo para seguirlos. En general, conocemos sus nombres completos, donde nacieron, que comen, que marca de ropa visten, donde viven, que tipos de autos conducen, etc. Ellos se han convertido en nuestros ídolos, pero que dijo Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) acerca de quiénes son nuestros ejemplos y modelos, nuestras estrellas de hidâyah, dijo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Mis compañeros son como estrellas; cualquiera de ellos ustedes sigan serán guiados”.

Los sahâbah son aquellas generaciones que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mismo lo describió como la mejor y la más virtuosa entre todas las generaciones de la humanidad después de los profetas. Dijo Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Entre toda la gente, la mejor son la de mi época, después la que los siguen, después la que los siguen”.

Reflexionemos hoy sobre algo de  la excelencia y virtudes de Abû Bakr AsSiddiq (radiallâhu ‘anhu), ‘Umar Ibn Al-Jattab (radiallâhu ‘anhu):  ‘Uthmân Ibn ‘Affân (radiallâhu ‘anhu) y ‘Alî Ibn Abi Tâlib (radiallâhu ‘anhu):

Abû Bakr AsSiddiq (radiallâhu ‘anhu)

El más noble de los Compañeros de nuestro Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) fue Abû Bakr AsSiddîq (radiallâhu ‘anhu), sin duda el más sobresaliente de entre todos los seguidores de profetas que hubo en la historia de la humanidad. Su nombre completo era ‘Abdullâh Ibn ‘Uthmán Ibn ‘Âmir Al-Qurashî At-Taimî. Tuvo tres hijos: ‘Abdur-Rahmân, ‘Abdullâh y Muhammad; y tres hijas: Asmâ, ‘Âîshah y Um Kulthûm. Su padre, madre y todos sus hijos eransahâbah. Fue apodado AsSiddîq por haber sido el único que creyó al Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) cuando los demás no lo hacían, llegando a creerle con una gran fe. Como en la mañana siguiente a Al-Isrâ (el Viaje Nocturno). En aquella ocasión, acudieron algunos incrédulos a Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu) y le expusieron su plan de burlarse del Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Tu compañero pretende decirnos que ha sido transportado esta noche a Baital-Maqdis (en Jerusalén), ha rezado allí y ha regresado de nuevo a Makkah”. Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu) les respondió: “Si realmente es así lo que ha dicho, entonces es cierto”.

Narró Anas bin Mâlik (radiallâhu ‘anhu) que cierta vez el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) subió la montaña de Uhud acompañado por Abu Bakr, ‘Umar y ‘Uthmân (radiallâhu ‘anhum). En un momento, ésta empezó a temblar y el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dirigiéndose a la montaña, dijo: “¡Mantente firme Uhud! Ya que estás en presencia de un Profeta, un Sincero y dos Mártires!”. [Al-Bujari].

Cierta vez, ‘Amr ibn Al-‘Âs (radiallâhu ‘anhu) le preguntó al Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “¡Oh, Profeta de Allâh! ¿Quién es la persona a quien más quieres?” Contestó (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Âîshah”. Le preguntó: “¿Y de entre los hombres?” y su respuesta fue: “Su padre” refiriéndose a Abu Bakr”. [Muslim].

Umar Ibn Al-Jattab (radiallâhu ‘anhu)

Un Imâm entre los aimmah; una lámpara brillante entre las otras lámparas brillantes; una estrella del hidayah entre las demás estrellas del hidayah; acerca de un hombre fuerte confiable, justo, piadoso, grandioso en su humildad, humilde en su grandeza y fuerte en su justicia. En las narraciones del hadîth se reconocen algunas de las siguientes virtudes de ‘Umar (radiallâhu ‘anhu): Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que una vez Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo a ‘Umar (radiallâhu ‘anhu): “Vi en un sueño que estaba en el Ÿannah y vi una mujer haciendo wudû en un rincón de un palacio. Le pregunté ¿A quién pertenece este palacio?  Ella dijo: “A ‘Umar”, entonces me acorde de tu celo y retrocedí”. ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) empezó a llorar y dijo: “¿Acaso voy sería celoso de ti Rasûlullâh?”. [Bujâri y Muslim].

Ibn ‘Umar (radiallâhu ‘anhumâ) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Vi en un sueño que estaba tomando leche hasta que la veo salir de mis uñas. Después la pasé a ‘Umar”. Los compañeros preguntaron: “¿Cómo lo interpretas Rasûlullâh?”. Dijo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Es el conocimiento”. [Bujâri y Muslim].

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “¡Oh, hijo de Jattâb! Juro por Quien tiene mi alma en Su mano, que donde tú caminas, Shaitân toma otro camino”. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo también: “Si hubiera un profeta después de mí, hubiera sido ‘Umar” [Tirmidhi].

‘Uthmân Ibn ‘Affân (radiallâhu ‘anhu)

Él era un Imâm entre los grandes aimmah; una de las brillantes lámparas de entre las brillantes lámparas del Islam; uno de los más humildes que existió. Previo al Islam era amado y querido por todos porque aun siendo muy adinerado era muy humilde, y hoy en día encontrar a un rico humilde es dificilísimo. Estamos refiriéndonos a quien lloraba muchísimo temiendo a Allâh; acerca de aquel piadoso que es famoso por su apodo de Dhun-Nurain (el de las dos luces). Una vez ‘Âli (radiallâhu ‘anhu) fue preguntado acerca de él y dijo: “¿Me están preguntando acerca de quién es famoso en los cielos por el nombre de Dhun-Nurain?”

‘Uthmân (radiallâhu ‘anhu) fue el primero en emigrar a abisinia con su familia. Se dice en las narraciones de historia que después de Lût (‘alaihis-salam), ‘Uthmân fue el primero en hacer hiÿrah con la familia. Allâh honró a ‘Uthmân (radiallâhu ‘anhu) por el matrimonio con la hija de Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), Ruqaiyah (radiallâhu ‘anha). Ruqaiyah estaba casada con ‘Utbah, y su hermana Um Kulthûm (radiallâhu ‘anha) con ‘Utaibah, ambos eran los hijos de Abû Lahab. Cuando fue revelado la Sûrah Al-Masad [111], los padres de ‘Utbah y ‘Utaibah les ordenaron divorciarse de las hijas de Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), y así hicieron. Apenas supo esto ‘Uthmân (radiallâhu ‘anhu) pidió la mano de Ruqaiyah (radiallâhu ‘anha) y el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) los casó. Después de la muerte de Ruqaiyah caso con Um Kulthûm. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Si tuviera diez hijas, las casaría a todas con ‘Uthmân”.

La generosidad de ‘Uthmân (radiallâhu ‘anhu) se puede apreciar en los preparativos para  la expedición de Tabûk, que también se llama “La Batalla de la Dificultad (Ÿaishul-‘Usrah)”: Según una narración, cuando Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) incentivó a los sahâbah y pidió apoyo para esta expedición, dijo: “Para quién equipe a este ejército (de creyentes) Allâh otorgará Su perdón y le concederá el Ÿannah”. Según una narración, ‘Uthmân (radiallâhu ‘anhu) al escuchar esto dio 940 camellos completamente cargados, 70 caballos y entregó a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) 10.000 Dinar. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) tomaba y dejaba caer algunas monedas y decía: “Ninguna obra podrá perjudicar a ‘Uthmân después de hoy”. Aunque ‘Uthmân (radiallâhu ‘anhu) era un hombre de negocios exitoso y muy adinerado, gasto toda su riqueza por la causa de Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ y Su Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), siempre buscando la complacer a Allâh y sin temor a la pobreza.

Alî Ibn Abi Tâlib (radiallâhu ‘anhu):  

Un gran imâm de entre los aimmah, un gran faqih (jurista), un rabbani (hombre muy piadoso), un gran sabio, un gran qadi (juez), quien era humilde en su fortaleza y fuerte en su humildad, misericordioso en su justicia, pero además fuerte en su aplicación. Cuando hablamos de la valentía y el coraje hablamos de él, quien enseño al mundo la auténtica valentía.

Buraidah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh me ordenó amar a cuatro personas y me informo que él también los ama. Son: ‘Alî, Abû Dhar, Miqdâd y Salmân (radiallâhu ‘anhum)”. En otro hadîth se narra que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “‘Alî me pertenece a mí y yo a él”. Dijo también el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Solamente un creyente me ama y solamente un hipócrita me odia”.

El día de Uhud fue una ocasión muy difícil para los musulmanes. Ellos fueron rodeados de dos lados por sus enemigos y muchos de ellos murieron. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) fue rodeado por sus enemigos y se corrió el rumor de que él había muerto. Muchos sahâbah (radiallâhu ‘anhum) quedaron desconcertados al oír el rumor y quedaron confundidos en la batalla.

‘Alî (radiallâhu ‘anhu) dijo: “Estábamos rodeados por los enemigos y yo no podía ver a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Primero lo busqué entre los vivos y luego entre los muertos. Me dije a mí mismo entonces: “Es imposible que haya huido” Puede ser que Allâh esté enojado por nuestros pecados y que lo haya elevado a los cielos. No me queda otra posibilidad entonces que ir a enfrentar a los enemigos y luchar hasta que me maten”. Así que me lancé contra las líneas enemigas, abriéndome paso entre ellas con la espada hasta que volvía a ver a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), me sentí muy feliz y supe que Allâh lo había protegido con Sus ángeles. Me acerqué hasta él y me quedé a su lado. Mientras tanto, el ejército enemigo avanzaba para atacar a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Él me dijo: “‘Alî ve y contrólalos”. Así que fui al ataque y los repelí sin ayuda de nadie y maté a algunos de ellos. Después vino otro grupo a atacar, de nuevo me llamó y dijo: “‘Alî ve y contrólalos”. Y nuevamente me enfrenté solo a ellos y los hice volver sobre sus pasos y los vencí”.

Fue en esta ocasión que Ÿibrîl (‘alaihis-salâm) vino y elogió a ‘Alî (radiallâhu ‘anhu) por su valor y su devoción a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), diciendo: “‘Alî me pertenece a mí y yo a él”. A lo que Ÿibrîl (‘alaihis-salâm) respondió: “Yo les pertenezco a ambos”.

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos de la capacidad y bendición de gozar de alguna de las excelentes cualidades que tenían nuestras estrellas de hidâyah . Amîn.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh