Si has de pedir algo, pídelo a Allâh

 

Viernes 23 Diciembre de 2016
Ÿumu‘ah 25 de Rabi’ûl-Auwal 1438
Imam: Sh. Yusuf G. Hoosen

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Allâh Altísimo dice en el Sagrado Qurân: “Llamadme y os responderé” [Sûrah Al-Gâfir (40), âyah 60].

Allâh es nuestro Señor, Es Misericordioso, es Compasivo y es Generoso. Allâh garantiza que nunca faltará a Su promesa. Quien a Allâh pida, Él le responderá. Cualquier cosa que Allâh promete, cierta y absolutamente se cumplirá. Pero Allâh dice en otra âyah del Qurân: “Yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide, cuando Me pide; así pues que ellos Me respondan y crean en Mí, ¡ojalá se guíen rectamente!” [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 186].

Narró Abû ‘Abbâs, ‘Abdullâh Ibn ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhu): “Un día montando detrás del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) me dijo: “¡Oh joven!, He de enseñarte unas palabras: Protege a Allâh, que Él te protegerá. Protege a Allâh y lo encontrarás ante ti. Si has de pedir algo, pídeselo a Allâh, y si necesitas ayuda, acude a Allâh, y entérate que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían excepto en lo que Allâh haya destinado para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían salvo con algo que Allâh haya destinado sobre ti. Las plumas (con que escribe el destino) se han levantado y las hojas se han secado”. En otra narración dice: “Protege a Allâh, lo encontrarás ante ti, acuérdate de Allâh en el bienestar que él se acordará de ti cuando estés en dificultades. Y sabe que en lo que has fracasado no podía haberte tocado. Y que lo que te ha tocado no podrías haber fracasado. Y sabe que la victoria llega con la paciencia, que el alivio viene luego del inconveniente y que con la dificultad surge la facilidad”. [Tirmidhî].

Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “¡Dirá Allâh Altísimo: “¡Soy con Mi siervo como él piensa de Mí. Yo estoy con él cuando Me menciona, si él me menciona para sí, Yo hago mención de él a Mí mismo. Y si él Me menciona en una reunión, Yo hago mención de él en una asamblea mejor que esa (de los ángeles). Y si él se acerca a Mí un palmo yo me acerco a él un codo, y si él viene a Mí caminando, Yo voy a él corriendo.

Abu-Dhar (radiallâhu ‘anhu) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh Altísimo ha dicho: “¡Oh siervos míos! todos estáis extraviados, salvo a quien Yo guío, así que pedidme la guía que os guiare. ¡Oh siervos míos! Todos estáis hambrientos, salvo a quien He dado de comer, así que pedidme alimento que os alimentare. ¡Oh siervos míos! Todos estáis desnudos salvo a quien He vestido. ¡Así que pedidme vestimenta! que os vestiré. ¡Oh siervos míos! Cometéis errores noche y día, y yo os perdono todos ellos, ¡así que pedidme perdón! que He de perdonaros. ¡Oh siervos míos! No alcanzareis perjuicio con el cual podáis perjudicarme, ni alcanzareis beneficio con el cual podáis beneficiarme. ¡Oh siervos míos! Si el primero de vosotros y el último, los humanos y los genios, fueran tan piadosos como el corazón del más piadoso, no añadiría esto nada a Mi reino. ¡Oh siervos míos! Si el primero de vosotros y el último, los humanos y los genios, fueran tan corruptos como el corazón del más corrupto, no disminuiría esto en nada a Mi reino. ¡Oh siervos míos! si el primero de vosotros y el ultimo, humanos y genios, se reuniesen en un mismo lugar, pidiéndome y yo otorgándoles a cada uno su petición, no decrecería lo que poseo, así como no decrece (el nivel de) el mar si una aguja es introducida en él. ¡Oh siervos míos! Ciertamente, son vuestras obras, las que os computo, y luego os las recompensaré. Quien encuentre bien que alabe a Allâh, y quien encuentre lo contrario  que no reproche por ello sino a sí mismo”.

La súplica es la invocación a Allâh Altísimo por cualquier necesidad y en cualquier momento. El Islam nos anima a que pidamos sin dudar por cualquiera de nuestras necesidades, en el día o la noche. La suplicas nos vuelven humildes y nos rinden ante Allâh y nos hacen depender de Su voluntad. Cuando hacemos Du‘â estamos seguros de estar pidiendo a Aquel para quien nada es imposible. Haciendo Du‘â admitimos que somos débiles y que no podemos tener otro protector excepto Allâh. Por eso, el Du‘â es una herramienta para nosotros, para que estemos protegidos de los problemas y para sentirnos más cerca de Allâh. Du‘â es pedir la ayuda permanente de Allâh y para satisfacer nuestras necesidades. Permite expresar la dependencia que tiene el siervo de Allâh, el Todopoderoso, el Misericordioso, y es la vía por la cual cada uno logra un contacto directo con el Creador.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos informó: “Cuando un musulmán hace Du’â a Allâh por cualquier cosa, excepto que se trate de algún pecado o de la ruptura de los lazos familiares, recibirá sin ninguna duda una de tres cosas: recibirá exactamente lo que pidió, o Allâh le liberará de una gran calamidad a cambio de lo que él desea, o finalmente tendrá lo que pide en la Otra Vida”.

Los ‘ulamâ escribieron que Allâh puso dos condiciones para la aceptación de una súplica: Primero, ser obedientes de Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ y Su Profeta (sallallâhu ‘alaihiwa sallam); y en segundo lugar hacer buenas obras.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “En el Día del Qiyâmah, Allâh llamará a sus siervos y les dirá: “¡Oh siervos Míos! Yo os ordené pedir de Mí, y prometí responderos ¿Habéis pedido algo de Mí?” Responderán “Sí”. Entonces Allâh dirá: “No hay nada de lo que hayáis pedido que haya sido rechazado. Suplicasteis que cierta desgracia fuese apartada y Yo la aparté de vosotros en la vida mundana. Suplicasteis que cierto sufrimiento fuese apartado de vosotros y ni siquiera supisteis acerca de tal sufrimiento. Por ello He preparado esta recompensa para ustedes.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo que se le recordará a cada personas cada Du‘â que hicieron, y se les mostrará cómo fueron respondidas en el mundo, o cuál es la recompensa que les aguarda en la otra vida. Considerando esto, uno desearía que ninguna de nuestras súplicas fuera respondida mientras vivamos en este mundo, para poder recibir toda la recompensa en la otra vida.

En cuanto a la manera de cómo hacer Du‘â, podemos mencionar algunas de muchas etiquetas que están contenidas en la Sunnah: Abstenerse de lo que es ilícito en cuanto a la comida, bebida, bienes, etc.; pedir a Allâh con total sinceridad y devoción; realizar alguna buena acción antes del Du‘â; adoptar una actitud de humildad; decir nuestras súplicas de forma simple, evitando entonarlas; pedir solo por aquello que es lícito; no impacientarse ni desesperarse por la respuesta a nuestras súplicas y dejarlo confiadamente a la Voluntad de Allâh.

Queridos hermanos y hermanas, quiera Allâh hacernos entender la importancia y el valor que el Du‘â tiene para nosotros, y quiere también Allâh bendecirnos con la aceptación de todas nuestras súplicas. Âmîn.

A-salamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh