¿Qué hemos hecho el año que pasó?

Viernes 30 Diciembre de 2016
Ÿumu‘ah 1 de Rabi’ûl-Ajir 1438
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Estamos a punto de despedir otro año que pasa en nuestra vida. Normalmente todo el mundo celebra y festeja el fin de un año y el inicio del nuevo año del Calendario Solar Gregoriano, pero nosotros los musulmanes no lo celebramos, al contrario, para nosotros deberían ser momentos de reflexión y de sacar cuentas; es más, los musulmanes debemos seguir el calendario islámico de la Hiÿrah, pero lamentablemente algunos musulmanes, siguiendo el calendario gregoriano, celebran el año nuevo con festejos, abrazos y fuegos artificiales.

En unas horas terminará el año 2016, y con él terminarán 12 meses, o 365 días, o 52 semanas, o 8.760 horas, o 525.600 minutos, o 31.536.000 segundos. ¿Cuánto de ese tiempo hemos gastado en entretención, en flojera, en descanso, en dormir, etc., y todo en el Dunia? De estos momentos que sobraron ¿Cuánto quedó para Allâh y su Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam)? ¿Cuántas veces en esos días nuestro corazón ha palpitado y cuantas veces hemos inhalado oxígeno y hemos exhalado dióxido de carbono de nuestros pulmones? Nunca hemos parado de respirar, si ocurre que nos detenemos al respirar nuestro cerebro, vista, oído, lengua, el corazón, entendimiento, todos estos sentidos y capacidades dejan de funcionar. Todo esto es una gran bendición de Allâh Subhânahû wa Ta‘âlâ ¿Acaso en el año que ya va a terminar hemos hecho una saÿdah de agradecimiento a Allâh por todas estas bendiciones?

El año que se va deberíamos haber cumplido alrededor de 1.825 oraciones obligatorias ¿Cuántas de ellas hemos cumplido y cuantas no, y cuantas de ellas la hemos hecho en la mezquita en Ÿamâ‘ah? ¿Cuántas de estas oraciones las hemos realizado con devoción y concentración y cuantas de ellas las hemos realizado con apuro? ¿Cuánto Qurân hemos leído? ¿Acaso hemos leído el Qurân con reflexión cada mes, cada dos meses o menos? Si no es así seremos entre aquellas personas de las cuales Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dejará a su Señor en el Día del Juicio Final diciendo: “¡Oh, Señor mío! Mi pueblo ha abandonado el Qurân” [Sûrah Al-Fruqân (25), âyah 30].

En el año pasado ¿Cuántas veces pensaste en los musulmanes hambrientos mientras tu comías una deliciosa comida? ¿Cuántas veces has recordado a los huérfanos musulmanes cuando tu jugabas con tus hijos? ¿Cuántas veces has hecho Du‘â para los que fueron oprimidos, torturados o asesinados? ¿Cuántas veces te has preocupado por ellos? Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien no se preocupa por los asuntos de los musulmanes, no es uno de ellos”.

Hermanos y hermanas, que rápido están acabando los días, los meses, los años. El tiempo está pasando muy rápido. Uno de los signos del Qiyâmah es que los años pasaran como meses y los meses como semanas y las semanas como días y los días como horas. Por el paso del tiempo estamos alejándonos del momento de nuestro nacimiento y estamos acercándonos hacia nuestra inexorable muerte y la inevitable tumba, hacia el Âjirah, hacia el momento cuando cada uno de nosotros estará parado en frente de su Señor.

Muchos de nosotros en alguna parte tenemos un calendario colgado en la pared, al principio del año estaba lleno de páginas, pero cada día o mes damos vuelta una página de ese calendario y al fin de año no quedará ninguna, solamente la cartulina en que se apoyan las páginas. Así es mi vida y así es su vida, un conjunto de días, un conjunto de noches. Cada  vez que pasa un día o disminuye una noche, disminuye nuestra vida, hasta que llegará un día en que partiremos de este Dunia. Hasan Al-Basrî (rahmatullâhi ‘alaihi) decía: “¡Oh, hijo de Âdam! Ciertamente tú eres un conjunto de días. Cada vez que pasa un día de tu parte, pasa una parte de ti”.

Un día Fudail Bin ‘Iyâd (rahmatullâhi ‘alaihi) preguntó a una persona cuántos años tenía y esta persona dijo que sesenta años. Dijo Fudail: “Desde hace sesenta años tú estás caminando hacia tu Señor y muy pronto llegarás”, el hombre dijo: “Innâlillâhi wa innâ ilaihi raÿi‘ûn”. Fudail le preguntó: “¿Acaso tú sabes el significado de Innâlillâhi wa innâ ilaihi raÿi‘ûn, pues quien sabe que es un ciervo de Allâh y hacia Él retornará, pues que sepa también que él va a estar en frente de Allâh; y quien sabe que va a estar en frente de su Señor, que sepa que va a ser preguntado; entonces, que prepare sus respuestas a las preguntas”.

Un año completo de la vida del ser humano fue envuelto y el registro de un año completo se llenó y fue puesto o guardado en un archivo, luego fue sellado y el sello no se romperá hasta el Día del Juicio Final.

Nosotros como musulmanes acaso hemos hecho un pacto con Allâh para mejorar nuestra conexión con Él nuestro comportamiento y no caer en las incesantes trampas del Shaitân cuando decimos “Hoy no, mañana… hoy no, mañana” y así va a pasar otro año y así será el camino de nuestra destrucción.

Por eso es sumamente importante para cada uno de nosotros hacer muhâsabah, es decir, reflexionar y pensar lo que hemos hecho en el año que paso, si hemos encontrado algo bueno agradecemos a Allâh y le pedimos a Él a darnos más Taufîq para seguir haciendo el bien; o si hemos fallado en algo nos arrepentimos y retornamos hacia Allâh con un corazón lleno de pena y remordimiento. Hagamos un pacto con Allâh que vamos a recibir el año que viene con más entusiasmo por nuestro Din que el año que pasó. Por eso, cada segundo minuto, hora, día, mes y año es una oportunidad para acercarnos más a Allâh y prepararnos para nuestro Âjirah.

Hasan Al-Basrî (rahmatullâhi ‘alaihi) decía: “Cada día cuando el alba rompe, anuncia: “¡Oh, hijo de Âdam! Soy una nueva creación, soy testigo de tus hechos. Acumula provisión de mí, pues jamás retornaré hasta el Día del Qiyâmah”.

Hermanos y hermanas, pedimos Allâh que nos dé más Taufîq para vivir según las enseñanzas de nuestro Dîn y que nos mantenga a nosotros y a todos los musulmanes en paz en serenidad bajo su misericordia y para que alivie los sufrimientos de todos los musulmanes sea donde sea. Roguemos también para que nos proteja de introducir en nuestra vida como musulmanes las costumbres o prácticas de quienes no son musulmanes, para que nos guie y mantenga en el Camino Recto. Amîn.

As-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh