LOS PRIMEROS VERSÍCULOS DE LA SÛRAH EL REINO (AL-MULK)

Viernes 13 Enero de 2017
Ÿumu‘ah 15 de Rabi’ûl-Ajir 1438
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Allâh Altísimo dice en el Sagrado Qurân: “Bendito sea Aquel en Cuyas manos está el reino y tiene el poder sobre todas las cosas. Él es Quien creó la muerte y la vida para probarlos y distinguir quién obra mejor. Él es el Poderoso, el Perdonador” [Sûrah Al-Mulk (67), âyât 1 y 2].

Abu Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que Rasulullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Existe una Sûrah de treinta âyât en el Qurân que intercede por la persona (lector) hasta que es perdonada. Esta es la Sûrah Tabârakalladhî biyadihil mulk”. [Abu Dâwud, Musnad Ahmad, Nasaî, Ibn Hibbân y Hâkim].

Existe una narración que en que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Mi corazón desea que esta Sûrah esté en el corazón de cada creyente”.

Tirmidhî (rahmatullâhi ‘alaihi) narró de Ibn ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhumâ): “Algunos sahâbah montaron una tienda en un lugar sin saber que había una tumba en él. De improviso, algunos de los que estaban levantando la tienda escucharon que alguien recitaba la Sûrah Tabârakalladhî. Ellos reportaron el asunto a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), quien les explicó que esta Sûrah protege contra el castigo de Allâh y asegura la liberación”.

Ÿâbir (radiallâhu ‘anhu) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) no se iba a dormir hasta que había recitado la Sûrah Alif Lâm Mîm Saÿdah y Tabârakalladhî.

Nuestra Jutbah enfatiza una parte de la âyah donde Allâh dice: “Él es Quien creó la muerte y la vida para probarlos y distinguir quién obra mejor”.

Cuando se construye un edificio, se hace un camino, empieza un proyecto, o se construye una fábrica en la mejor manera posible ¿Cuál será el resultado? Se ahorran muchos recursos y riqueza, muchas almas serán protegidas, se disminuye el riesgo, muchas personas vivirán en tranquilidad y lo más importante, el edificio o proyecto permanecerá por mucho tiempo y muchas personas se beneficiarán de ello, ¿Por qué fue esto? Porque todo lo que hicieron lo hicieron en la mejor manera.

Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ nos creó y nos puso en este mundo. Como seres humanos, el propósito de nuestra existencia no es solamente adorar a Allâh, sino adorarlo en la mejor manera posible. Allâh envió a los profetas (‘alaihimus-salam) y descendió los libros y creó el universo para que el ser humano pueda cumplir el derecho de adorarlo con todos sus requisitos. Como el propósito de nuestra existencia es la adoración de Allâh, entonces tenemos que hacerlo no solo bien sino muy bien, porque llegará un día en el que vamos a ser presentados en frente de Allâh y cada persona recibirá su registro de sus obras que serán pesadas, y cada uno deseará tener un buen resultado. Por eso Allâh nos pide que no solamente hagamos los actos de adoración, sino que en todo lo que hacemos o decimos lo hagamos en la mejor manera posible.

Entre todos los actos de adoración el más importante y principal en la vida de un creyente es su salâh, por eso veamos cuán importante es realizar esta obra en la mejor manera posible, para que uno pueda recibir su recompensa completa.

‘Ammâr Bin Yâsir (radiallâhu ‘anhumâ), narró que escuchó decir al Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Cuando una persona termina su salâh, obtiene una décima, una novena, una séptima, una sexta, una quinta, una cuarta, un tercera o una media parte de la recompensa máxima (dependiendo de la calidad de su salâh)

Anas (radiallâhu ‘anhu), narra que el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Cuando alguien ofrece su salâh a la hora debida, habiendo hecho correctamente el wudû, con humildad y sumisión, cumpliendo satisfactoriamente con el qiyâm, el rukû’ y el suÿûd, este salâh se eleva como una forma brillante y hermosa y bendice a la persona diciendo: “Que Allâh te proteja como tú me has protegido”. Por el contrario, si una persona no es puntual con su oración, ni hace wudû, qiyâm, rukû’ y suÿûd correctamente, su oración se eleva en una forma horrenda y oscura diciendo: “Que Allâh te arruine como tú me has arruinado a mí”. Luego es arrojada como un trapo viejo en la cara de la persona”.

Afortunados son aquellos cuyo salâh es tan perfecto que este importante acto de adoración reza por ellos. Pero qué hay de aquellas oraciones que la gente está haciendo actualmente. Se van directo al suyud después del ruku’ y rápidamente levantan la frente del suelo para hacer el siguiente suyud, tal como un cuervo que picotea. La maldición de tal persona es mencionada en este hadîth. Si nuestro propio salâh nos está maldiciendo ¿Quién podría evitar nuestra ruina? Esta es la razón por la que la condición de los musulmanes se deteriora cada día más en todas partes del mundo.

La misma descripción es dada en otro hadîth, agregando que el salâh ofrecido con sinceridad y devoción asciende luminosa y las puertas del cielo se abren para recibirla e intercede por Allâh a favor de Su siervo.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El ejemplo de una persona que no se inclina completamente en el rukû’, es como el de la mujer embarazada que aborta justo antes de dar a luz”. [At-Targîb].

‘Abdullâh Bin Abu Qatâdah (radiallâhu ‘anhu) narra: “El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo una vez: “El peor ladrón es quien roba de su salâh”. Sus compañeros le preguntaron: “¿Cómo alguien puede robar de su salâh? !Oh, Profeta de Allâh!” Él respondió: “No haciendo el rukû’ y el suÿûd correctamente”.

Hay muchos otros ahâdîth que apuntan al mismo sentido. Robar es una acción muy deshonrosa y el ladrón es despreciado por todos ¿Qué se debe esperar entonces de quien es calificado como el peor ladrón según el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y cuando el peor robo es no cumplir con el ruku’ y el suyud correctamente?

Un fuerte énfasis se ha puesto en el correcto cumplimiento del salâh en las cartas del Shaij Ahmad Sarhindî (rahmatullâhi ‘alaihi) [Muyaddid Alf Thânî]. Sus discursos acerca del tema cubren una buena parte de su correspondencia. En una carta él escribió: “Es necesario, junto con otras cosas, que mantengamos unidos los dedos de las manos durante el suyud y separados en el ruku’. Estas regulaciones no están sin beneficio alguno, tienen un propósito”. Además escribió, “Mantener la mirada en el lugar del suyud mientras estamos de pie, en nuestros pies en el ruku’, en la nariz durante el suyud, y en nuestras manos durante el Qa’dah (sentado), ayuda a mantener la concentración en el salâh”.

Si estas simples regulaciones, que son mustahab (recomendable), incrementan el valor de nuestro salâh, podemos imaginar cuánto beneficio se puede alcanzar si nos preocupamos de otras regulaciones, que son sunnah y más importantes”

Estos ahâdîth nos muestran que el propósito no es solamente cumplir la orden de Allâh sino cumplir en la mejor manera, haciéndolo con buena concentración y devoción con sinceridad siguiendo las sunan de Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), sino será arrojado en nuestras caras como un trapo viejo.

Si eso es la condición uno debe cumplir su oración como será con el wudû con el ayuno con el Haÿÿ, etc. Entonces si vamos a adorar a Allâh, lo adoramos en la mejor manera, a eso Allâh se refiere cuando dice: “Él es Quien creó la muerte y la vida para probarlos y distinguir quién obra mejor”.

Por eso los sabios nos recomiendan para que podemos cumplir nuestros actos de adoración en la mejor manera tenemos que practicar y entrenar donde uno cumple los waÿibât (obligaciones), las sunan, los mustahabbât (actos recomendables), después de haber cumplido todo esto Inshâ Allâh recibiremos su recompensa completa.

Cuando uno hace todos los actos de adoración en la mejor manera la primera cosa que uno recibe es el amor de Allâh y Su cercanía, si no los hacemos perdemos el amor de Allâh y experimentaremos dificultades problemas en cada fase de la vida.

Si un trabajador, un dueño de una empresa, un chofer, un profesor, un médico, un imam de una mezquita, un pensador, un inventor, no trabajan bien y no cumplen su trabajo en la mejor manera ¿Qué pasará? Todos sabemos los resultados. Si eso es para los resultados mundanales ¿Cuál sería los resultados en nuestra ibâdât sino lo hacemos en la mejor manera?

Pedimos a Allâh que nos dé el Taufîq de cumplir no solamente nuestros actos de ibâdât en la mejor manera, sino todos nuestros asuntos mundanales. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh