CUATRO CONSEJOS INVALUABLES

Viernes 3 de Febrero de 2017
Ÿumu‘ah 6 de Yudamadl-Auwal 1438
Imam: Sh. Yusuf G. Hoosen

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Allâh dice en el Sagrado Qurân: “Allí (en el Paraíso) invocarán: “¡Glorificado seas, oh, Señor!” Y el saludo entre ellos será: “¡Paz!” Y al finalizar sus súplicas dirán: “¡Todas las alabanzas pertenecen a Allâh, Señor del universo!” [Sûrah Yûnus (10), âyah 10]. También es el saludo que Allâh dará a Sus siervos al ingresar al Paraíso. Allâh dice en el Sagrado Qurân: “¡La paz sea con ustedes!”, serán las palabras del Señor Misericordioso”. [Sûrah Yasin (36), âyah 5].

Dice también Allâh en el Sagrado Qurân: “Y, a pesar del amor que tienen por sus bienes materiales, alimentan al pobre, al huérfano y al prisionero. Dicen: “Les damos de comer simplemente porque anhelamos el rostro de Allâh. En realidad, no esperamos de ustedes retribución ni agradecimiento. Tenemos temor de que nuestro Señor nos castigue el día [del Juicio que será] terrible y penoso”. Pero Allâh los preservará del mal de ese día y los llenará de esplendor y alegría. Los retribuirá por su paciencia con el Paraíso y vestimentas de seda” [Sûrah Al-Insân (76), âyât 8 a 12].

‘Abdullâh Ibn Salâm narró que cuando el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) llegó a Madinah la gente se apartó de él, pero cuando yo vi su rostro supe que no era un mentiroso y entonces escuché con atención sus palabras. Dijo: “Dense el saludo cordialmente, alimenten al hambriento, mantengan unidos los lazos familiares y recen en la noche mientras los demás duermen, que así ingresaréis al Ÿannah en paz”.

1) El saludo.

Entre los factores que Allâh estableció en Su grandioso Dîn para que se siembre el amor y la unión entre todos Sus siervos, está el saludar amablemente con el saludo de paz, a los conocidos y a todos en general. También se debe devolver el saludo tal como uno ha sido saludado o de mejor manera aún; Allâh dice: “Si los saludan respondan con un saludo igual o mejor. Allâh tiene en cuenta todas las cosas” [Sûrah An-Nisâ (4), âyah 86].

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “¡Juro por Quién tiene mi alma en Sus manos! No ingresarán al Paraíso hasta que no tengan verdadera fe, y no tendrán dicha fe hasta que os améis unos a otros. ¿Quieren que os indique algo que si lo ponen en práctica os amaréis? Dense el saludo de paz con amabilidad”. Los musulmanes son como una construcción sólida que se afirman unos con otros. Cuando le fue preguntado al Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) acerca de qué obra en el Islam es la mejor, respondió: “Alimentar al hambriento y saludar con amabilidad a quien conozcas y a quien no”. Ammâr (radiallâhu ‘anhu) dijo: “Hay tres virtudes que quien las posea habrá completado su fe: ser justo, propagar la paz y hacer caridad”.

As-Salâm es uno de los Bellos Nombres de Allâh que recuerda al creyente que debe saludar con la paz a sus hermanos y darles tranquilidad, pues saludarse es una forma de brindar seguridad. Todos conocemos la historia del comienzo de la Revelación y cómo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), tras volver a su casa aterrado por lo que había vivido, le dice temblando a su esposa Jadiÿah (radiallâhu ‘anha): “¡Cúbreme, cúbreme!”. Y las palabras con las que ella consoló a su amado esposo, diciéndole: “¡Por Allâh! Que Allâh jamás te causará agravio, porque mantienes los lazos de consanguinidad, te haces cargo del que no tiene parientes (y es una carga para los demás), prestas ayudas al indigente, das hospitalidad al huésped y auxilias en los acontecimientos de la vida”.

2) Alimentar al hambriento.

El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Las obras más queridas para Allâh son: introducir la alegría en el corazón de un musulmán, levantarle alguna dificultad, disiparle algún temor o miedo o hacerse cargo de alguna deuda suya”.

También narró Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) que el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien le facilite ayuda [a un creyente] en un momento de dificultad, Allâh le facilitará ayuda en esta vida y en la otra”.

Dijo Anas (radiallâhu ‘anhu) que Abu Talhah (radiallâhu ‘anhu) era el hombre más rico de entre los Ansar de Madinah, dueño de cuantiosas palmeras. El palmeral que más apreciaba era uno llamado Bairaha que tenía detrás de la mezquita, y en el que solía entrar el Mensajero de Allâh a beber de su agua porque era sabrosa y dulce. Dijo Anas: Cuando descendió la aleya: “[Los creyentes] no alcanzarán la piedad auténtica hasta que den [en caridad] lo que más aman. Todo lo que den en caridad Allâh lo sabe” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 92], Abu Talhah acudió al Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y le dijo: “¡Mensajero de Allâh! Allâh te ha revelado: “[Los creyentes] no alcanzarán la piedad auténtica hasta que den [en caridad] lo que más aman. Todo lo que den en caridad Allâh lo sabe” Y a mí, de entre toda la riqueza que poseo, lo que más amo es mi palmeral. Así que lo entrego en caridad por la causa de Allâh y anhelando Su recompensa, y que Allâh me la reserve. ¡Gástala pues, ¡Mensajero de Allâh, en quien te parezca!” Entonces dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mostrando alegría: “¡Esta es una propiedad que volverá a ti con creces! ¡Esta es una propiedad que volverá a ti con creces! He oído lo que has dicho, y considero que es mejor que lo repartas entre tus parientes” Dijo Abu Talhah (radiallâhu ‘anhu): “¡Así lo hare, Mensajero de Allâh!” Así que lo repartió entre sus familiares y sus primos”. [Bujârî y Muslim].

3) Mantener unidos los lazos familiares

La bondad, el respeto y el buen trato del musulmán no están limitados sólo a sus padres, esposa e hijos, sino que se extiende a toda su familia. En el Qurân, se utiliza la palabra Arhâm (literalmente útero o matriz) para referirse a todos aquellos vinculados por relación consanguínea. El Islam ha concedido a los lazos de parentesco una importancia que no tiene paralelo en otras religiones o ideologías. El Islam ordena mantener y honrar los lazos de parentesco y condena interrumpirlos. No hay mejor prueba del gran énfasis puesto por el Islam en los lazos de parentesco que la imagen que nos describiera el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh creó el universo, y cuando finalizó, los lazos de parentesco se pusieron de pie y dijo: “¿Es este el lugar donde se busca Tu protección de estar cortado?” Allâh respondió: “Sí ¿Te complace acaso saber que Yo cuidaré de aquellos que cuidan de ti y cortaré Mi relación con aquellos que se desvinculan de ti?” Exclamó: “Si” Allâh dijo: “Entonces tu ruego ha sido concedido”. Luego el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Reciten si quieren: “¿Si les fuera dada autoridad, acaso no sembrarían la corrupción en la Tierra y cortarían los lazos familiares? A ellos Allàh los ha maldecido haciendo que se comporten como sordos y ciegos” [Sûrah Muhammad (47), âyât 22 y 23]. [Bujârî y Muslim].

Honrar los lazos de parentesco es uno de los mayores principios que el Islam ha promovido desde el primer día que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) comenzó a predicar su mensaje. Anas (radiallâhu ‘anhu) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien desee que su sustento sea aumentado y su vida prolongada, que fortalezca los lazos de parentesco”. [Bujârî y Muslim].

4) Rezar en la noche mientras los demás duermen.

Sahl Ibn Sad (radiallâhu ‘anhu) narró que Ÿibrîl (‘alaihis-salam) se presentó ante el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y le dijo: “¡Muhammad! Vive mientras tengas vida y no olvides que un día morirás; ama a quien quieras y ten presente que un día lo abandonarás; y obra como te plazca y sabe que un día serás juzgado” Y luego agregó: “¡Muhammad! Levantarse a orar por las noches conforma la grandeza del musulmán y prescindir de pedir a la gente enaltece su dignidad”.

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh Altísimo desciende cada noche al cielo de este mundo cuando empieza el último tercio de la noche y pregunta: “¿Hay quien suplique para que Yo le responda? ¿Hay alguien que busque Mi favor para que Yo se lo dé? ¿Hay alguien que pide perdón para que Yo le perdone?” Hasta la aparición de la aurora”. [Bujârî y Muslim].

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos conceda el don de entender y aprender de estas invaluables lecciones. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh