LA MISERICORDIA DE ALLÂH Y SU MENSAJERO (SAW)

Viernes 21 de Abril de 2017
Ÿumu‘ah 24 de Rayab 1438
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Allâh Altísimo es el Más Misericordioso y Perdonador, como dice en el Qurân: “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo. Pero que mi castigo es el castigo doloroso” [sura Al-Hiÿr (15), âyât 49 y 50].

El Islam es la religión que nos enseña a mostrar misericordia a todos y cada uno, sean humanos, animales, pájaros o cualquier criatura de Allâh. Rahmah -mostrar o tener misericordia- es uno de los atributos de Allâh. Donde quiera que miremos podremos ver y podremos encontrar la misericordia de Allâh presente. Se relata en un Hadith Qudsi -dicho Sagrado de Allâh-, que Allâh Altísimo dijo: “Mi Misericordia es más poderosa que mi Ira”. En otra narración, Allâh dijo: “Mi Misericordia sobrepasa mi Ira”.

Todos sabemos cuánto una madre ama a su pequeño bebe, quien se alimenta de su propio pecho, y cuanta misericordia ella tiene para ese niño, pero Allâh Altísimo tiene más Misericordia que esa madre por su niño. Para demostrar esto, cada capítulo del Libro de Allâh comienza con las palabras “el Misericordioso, el Compasivo”.

El Islam es una religión de misericordia, el Libro de Allâh es misericordia, y Allâh ha llamado a Su amado Profeta “Una misericordia”, y Allâh ha enviado al Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) como una misericordia para todos y cada uno.

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) explicó la grandeza de la Misericordia de Allâh en el siguiente hadîth: “Allâh ha dividido la Misericordia en cien partes, sólo una de las cien partes ha enviado a este mundo, de esta parte toda la creación tiene misericordia el uno por el otro”. Por esto nosotros podemos imaginar cuan Misericordioso es Allâh.

Como hemos dicho, nosotros deberíamos mostrar misericordia a cada criatura de Allâh, pero es más importante que seamos amables, compasivos y mostremos misericordia a nuestros hermanos musulmanes. Si Allâh es tan Misericordioso con sus siervos, ¿cuánto más misericordioso no deberíamos ser nosotros?

No hay nadie más Misericordioso que Allâh Subhanahu wa Ta‘âlâ; Allâh es más Misericordioso con Sus siervos que un siervo con sí mismo, incluso más misericordioso que una madre hacia su hijo.

Una vez Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) vio a una mujer que abrazaba y amamantaba su hijo. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) preguntó a sus compañeros (radiallâhu ‘anhum): “¿Acaso podrían ustedes pensar que esta mujer sería capaz de arrojar a su hijo al fuego” Ellos dijeron que no. Entonces Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Ciertamente Allâh es más Misericordioso con Sus siervos, que ella con su hijo”.

Hoy en día la humanidad necesita cariño, misericordia, amor, compasión, tolerancia, paciencia. De toda la creación nadie es más misericordioso como Allâh, y de todos los que son misericordiosos, Allâh es el que mejor muestra Su Misericordia, porque la misericordia de Allâh abarca a toda la creación.

La Rahmah de Allâh permite acercar a Allâh con Sus siervos. Allâh mandó a los profetas (‘alaihimus-salâm) con misericordia hacia su gente y a través de esta misericordia guio a la gente y mediante Su Misericordia los hará entrar en Su Paraíso. Por su Rahmah, Allâh sustenta a la creación; por su Rahmah, Allâh le da la prosperidad y la buena salud; por su Rahmah Allâh derrama sus favores sobre ellos.

Conozcamos ahora algunos medios a través de los cuales podemos atraer la Misericordia de Allâh hacia nuestras vidas:

  1. Hidayah, es decir la Guía de Allâh para buscar Su complacencia; mientras más nos guiamos hacia la sumisión a Allâh recibiremos más Misericordia de Allâh.
  2. Tâ‘ah, es decir la obediente de Allâh y su Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Dice Allâh en el Qurân: Y obedeced a Allâh y al Mensajero para que se os dé misericordia [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 132].
  3. Istiqâmah, es decir la rectitud en obedecer y practicar el Dîn
  4. Taqwa, es decir el temor, piedad y amor por Allâh. Dice el Qurân: Los creyentes son, en realidad, hermanos; reconciliad pues a vuestros hermanos y temed a Allâh para que se os pueda dar misericordia [Sûrah Al-Huÿurât (49), âyah 10]; y dice también: Y pusimos en los corazones de los que le siguieron piedad, misericordia [Sûrah Al-Hadîd (57), âyah 27].
  5. Salâh y Zakâh, es decir establecer la oración y dar a los necesitados lo que les es debido, además de ordenar el bien y prohibir el mal. Al respecto dice Allâh en el Qurân: Los creyentes y las creyentes son amigos aliados unos de otros, ordenan lo reconocido como bueno y prohíben lo reprobable, establecen el salâh, entregan el zakâh y obedecen a Allâh y a Su mensajero. A ésos Allâh les hará entrar en Su misericordia; es cierto que Allâh es Poderoso, Sabio [Sûrah At-Taubah (9), âyah 72].
  6. Istigfâr, es decir pedir perdón de Allâh. Dice el Sagrado Qurân: “Si pidierais perdón a Allâh podríais ser tratados con misericordia” [Sûrah An-Namal (27), âyah 46].
  7. Rahîm, es decir mostrar misericordia hacia la creación y hacia los siervos de Allâh. Como dijo el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Aquellos que son misericordiosos, Allâh tendrá Misericordia con ellos; aquellos que son misericordiosos con los habitantes de la tierra, los moradores de los cielos tendrán misericordia con ellos”.

Cuando uno recibe la Rahmah de Allâh, las primeras personas hacia quienes tenemos que mostrar misericordia es hacia nuestros padres, que son los primeros merecedores de misericordia de nuestra parte, porque después de Allâh y Su Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) ellos tienen los más grandes derechos sobre nosotros; después de ellos, nuestra esposa; después, los hijos, en este sentido podemos citar la narración de Usamah Bin Zâid (radiallâhu ‘anhu) quien dijo: “Cuando era un niño pequeño,  Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) me sentó en su regazo y tomó a su nieto Hasan (radiallâhu ‘anhu) y también lo sentó en su regazo, y a continuación nos unió en un abrazo y dijo: “¡Oh Allâh! tenga misericordia con los dos, porque yo tengo misericordia con los dos”; después de los anteriores quienes merecen nuestra misericordia son los parientes y familiares; después deberemos mostrar misericordia y buen trato a los que trabajan para nosotros ya sea en nuestra casa, negocio, campo, fábrica, oficina, etc., incluso mostrar misericordia hacia los enfermos y necesitados, especialmente a los pequeños porque ellos necesitan una atención y misericordia especial de nosotros. El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien no respeta a nuestros mayores y muestra misericordia a nuestros menores no es de los nuestros”. Lo más importante a considerar es que, tener Rahmah es tener esta gran cualidad de Allâh en nuestra vida, a través de la cual se unen los corazones y también los lazos familiares.

La misericordia es aquella hermosa cualidad de nuestro Dîn que fue explícitamente demostrada por el Mensajero de la Misericordia, el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hacia cada criatura de Allâh, sea creyentes, incrédulos, animales, pájaros, etc.

La misericordia del Mensajero de Allâh (con él la plegaria y la Paz), no fue específicamente para los creyentes, sino que para todo el universo. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mostró misericordia, afecto, compasión, suavidad y amor a todos y cada uno. Allâh Altísimo dice en el Sagrado Qurân, sura 3 verso 159: “Por una misericordia de Allâh, fuiste suave con ellos; si hubieras sido áspero, de corazón duro, se habrían alejado de tu alrededor. Así pues, perdónalos, pide perdón por ellos y consúltales en las decisiones, y cuando hayas decidido confíate a Allâh. Es verdad que Allâh ama a los que ponen su confianza en Él.”.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) fue misericordioso en toda condición: Cuando fue herido por sus enemigos en la batalla de Uhud y vio la lamentable condición de sus compañeros. No maldijo a sus enemigos, sino que demostraba su gran misericordia haciendo una súplica para que Allâh diera también a sus enemigos, la Guía.

Una vez estaba dirigiendo la oración y quería prolongarla, pero dijo: “Por el llanto de los bebés, haré mi oración corta para no causar dificultades a sus madres”. En otra ocasión, un beduino orinó en la mezquita y los compañeros se levantaron para reprimirle, pero el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Déjenlo. Traigan un balde con agua y derrámenla en ese lugar. ¡Oh compañeros míos!, han sido enviados para facilitar las cosas y no para dificultadas”.

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mostró su misericordia no solo con los mayores, sino que también con los niños. El acostumbraba besar a su nieto Hasan (radiallâhu ‘anhu) y uno de sus compañeros vio esto y dijo: “¡Oh Profeta de Allâh!, yo tengo 10 hijos, y nunca he besado a ninguno de ellos”, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien no tiene misericordia, no recibirá misericordia”.

Se nos ha ordenado tener misericordia también con los animales. Si nosotros somos misericordiosos y amables con los animales, esto podría ser un medio para nuestra entrada al Paraíso. De otro modo, por ser duros y despiadados con los animales podríamos entrar en el Infierno -Allâh nos libre-. El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Cierta mujer fue al Infierno debido a su mal trato con un gato, ella lo amarraba y no lo alimentaba. Por otro lado, una persona calmó la sed de un perro, y esta acción fue un medio para su perdón”

De esto aprendemos que por mostrar misericordia hacia los animales podemos obtener el perdón, entonces cuanto no nos recompensará Allâh por mostrar misericordia hacia un ser humano.

Como hemos dicho antes, la misericordia es una de las más elocuentes características del Islam. El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), quien fue el Profeta de la Misericordia, dijo: “Yo fui enviado como una misericordia”. Por eso también debemos inculcar esta cualidad en nosotros, porque de esta manera también nos haremos merecedores de recibir la Misericordia de Allâh Altísimo, tanto en este mundo como en el otro. Y debemos mirar a cada persona con los ojos de la misericordia y tratar a cada persona con misericordia. Todo hombre ha sido creado de arcilla, y es natural cometer errores, a menos que alguien exceda el límite de las Leyes de Allâh.

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para nos facilite los medios para adquirir esta hermosa cualidad de la misericordia. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh