LAS CUALIDADES DEL PROFETA IBRAHIM (AS)

Viernes 11 de Agosto de 2017
Ÿumu‘ah 19 de Dhul-Qa’dah 1438
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Cada año en esta época, durante los meses del Haÿÿ, normalmente hablamos y recordamos al Padre de todos los Profetas, el Amigo de Allâh, nos referimos al Profeta Ibrahîm (‘alaihis-salam).

Hoy día, mencionaremos algunas lecciones de la vida del Profeta Ibrahim (‘alaihis-salam) y alguna de sus cualidades, ya que la vida de cada profeta está repleta de lecciones y cada profeta poseía grandes cualidades.

Allah dice en el Qurân: En las historias [de los Profetas] hay un motivo de enseñanza para la gente que reflexiona. [El Qurân] no es un relato inventado, sino que es una confirmación de lo ya revelado anteriormente, así como una explicación detallada de todas las cosas, una guía y misericordia para los creyentes [Sûrah Yûsuf (12), âyah 111]; y dice también: Todo esto que te he revelado sobre las historias de los Mensajeros es para [consolar y] afianzar tu corazón. Te han sido revelados, en este capítulo [del Qurân] signos que evidencian la Verdad, y son una exhortación y un motivo de reflexión para los creyentes [Sûrah Hud (11), âyah 120]. Así, para nosotros, como musulmanes, es muy importante estudiar la vida de los Profetas (‘alaihis-salam) y tomar lección de sus vidas.

Como ya se sabe, es el consenso de los ‘Ulamâ que Ibrahim (‘alaihis-salam) es el mejor de la humanidad, después de el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).

Allâh dice en cuanto a Ibrahim (‘alaihis-salam): Antes le concedí la guía a Ibrahîm, a quien bien conocía [Sûrah Ambiyâ (21), âyah 48], la palabra rushdah (la guía) significa el conocimiento junto con la sabiduría y un entendimiento profundo. Ibrahim (‘alaihis-salam) durante su misión mostró gran sabiduría y conocimiento en confrontar gente con credos diferentes y mostró como debatía con ellos usando entendimiento profundo y sabiduría.

Una cualidad destacada del Profeta Ibrahim (‘alaihis-salam) era su da’wah hacia Allâh y esto era la misión y objetivo de cada profeta. Nosotros siendo los seguidores del último Profeta de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) es nuestro deber invitar hacia Allâh a toda hora, en todo lugar, con diferentes métodos y maneras. Allâh dice: Di: “Éste es mi camino, tanto yo como quienes me siguen invitamos a adorar a Allâh con conocimiento [Sûrah Yûsuf (12), âyah 108], de esto entendemos que a cada ummati (seguidor del Rasûlullâh –sallallâhu ‘alaihi wa sallam-) ha sido asignado con la responsabilidad de invitar hacia Allâh.

Cuando estudiamos la vida de Ibrahîm (‘alaihis-salam), podemos ver con que maneras, con que métodos, con que elocuencia y sabiduría hizo su da’wah hacia aquellos que eran cercanos y lejanos a él.

Una gran cualidad que poseía Ibrahîm (‘alaihis-salam) era la perseverancia y la paciencia. En su misión de da’wah hacia Allâh se enfrentó con grandes pruebas y dificultades de parte de su propia familia y nación. Fue amenazado de muerte, pero superó todo esto con paciencia.

Otra gran cualidad que tenía era el tawâkkul (encomendarse y confiar en Allâh). Cuando fue arrojado en el fuego, la atención de su corazón se mantuvo cien por ciento hacia su Creador. Cuando le fue ordenado por Allâh dejar a su familia en el valle de Makkah, un lugar donde no había rastro de vida, él confió y puso su tawâkkul en Allâh. La cualidad del tawâkkul es la cualidad de los creyentes. Allâh dice en el Qurân: Encomiéndense solo a Dios, si es que verdaderamente son creyentes [Sûrah Al-Mâidah (5), âyah 23].

La vida del Profeta Ibrahîm (‘alaihis-salam) era una vida de sacrifico y migración (hiÿrah). Migro de Iraq hacia el Sham, luego hacia Misr y de vuelta al Sham, luego hacia el Hiÿâz y luego de vuelta hacia el Sham y de vuelta hacia el Hiÿâz.

Otra gran cualidad que poseía Ibrahîm (‘alaihis-salam) era la obediencia total y la sumisión a la voluntad de Allâh, aun cuando fuera en contra de sus deseos.

Después de todos estos sacrificios y dificultades, Allâh honró a Ibrahîm (‘alaihis-salam) y su familia de tal manera que todos los ritos del Haÿÿ que son llevados a cabo son hechos en memoria del Profeta Ibrahîm (‘alaihis-salam) y su familia, y será recordado hasta el fin de los tiempos.

Finalmente, Ibrahîm fue honrado por su Señor para construir la Casa de Allâh y después de haber hecho todo esto, rogó a Allâh por aceptación, como dice el Qurân: Y [recuerden] cuando Ibrahîm e Ismaîl levantaron los cimientos de La Casa, dijeron: “¡Oh, Señor! Acepta nuestra obra. Tú eres el que todo lo oye, todo lo sabe. ¡Señor nuestro! Haz que nosotros nos entreguemos a Tu voluntad, y que nuestra descendencia también lo haga [como una nación de musulmanes]. Enséñanos nuestros ritos para la peregrinación y acepta nuestro arrepentimiento; Tú eres el Indulgente, el Misericordioso [Sûrah Al-Baqarah (2), âyât 127 y 128].

Quiera Allâh darnos el taufîq de aprender de la vida de Ibrahîm (‘alaihis-salam) y todos los demás profetas, e inculcar en nuestras vidas sus bellas cualidades y enseñanzas. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh