ACCIONES CON MÚLTIPLES BENEFICIOS O RECOMPENSAS

Viernes 15 de Septiembre de 2017
Ÿumu‘ah 24 de Dhul-Hiyyah 1438
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Hermanos y hermanas, cada musulmán anhela mucho tener una larga vida, para que en ella aumente el bien. Abû Safuân ‘Abdullah Ibnu Busr Al-Aslamî (radiallâhu ‘anhu) narró que el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “La mejor persona es aquella que vivió una larga vida repleta de buenas obras” [At-Tirmidhî].

Este Dunia, este lugar, es donde te aprovisionas con A’malus-salihât, es decir acciones virtuosas, para que podemos descansar después de la muerte y gozar de nuestros esfuerzos.

Como nosotros sabemos, nuestras vidas no son tan largas como la de las naciones anteriores. Ellos vivían por miles de años y como nos enseñó Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) que las edades de sus naciones eran de entre 60 y 70 años y muy pocos pasarán más que esto. Pero él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos señaló algunas acciones y dichos que son pocos y fáciles, pero a través de ellos podemos ganar grandes recompensas. Estas acciones se denominan al-a’mâl al-mudâ.‘afah, es decir, acciones con múltiples beneficios o recompensas, y hay muy pocos de nosotros que las conocemos o que sabemos algo de ello.

Las siguientes son algunas de estas acciones y las mencionaremos con el propósito que nosotros podamos aprovechar de ellas e inculcarlas en nuestras vidas y, porque no, propagarlas también.

Mantener los lazos familiares. Anas (radiallâhu ‘anhu) narró que el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Aquél que desee tener un sustento generoso y una larga vida, que honre a sus familiares” [Al-Bujâri y Muslim]. Otra narración dice: “Para ser protegido de una mala muerte, uno debe mantener sus lazos familiares” [Al-Bazzâr]. A través de esta acción, Allâh nos recompensa con otros beneficios que podemos recibir.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mencionó junto con mantener los lazos familiares, Husnul-Juluq, que es la buena conducta y tratar bien a los vecinos. Los beneficios de estas acciones son que aumenta la barakah en el hogar y en la vida. Otro beneficio de Husnul-Juluq, es como dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Un siervo de Allâh llegará al rango del ayuno y salâh a través de su buena conducta”. Otro hadîth señala que: “A través de la buena conducta un siervo de Allâh puede lograr grandes rangos en el Âjirah”.

La recompensa de rezar el salâh en ÿamâ‘ah, o sea en grupo. A este respecto, ‘Abdullâh Ibn ‘Umar (radiallâhu ‘anhumâ), narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El salâh con ÿamâ‘ah es veintisiete veces superior al salâh que se hace individualmente”. Por su parte, Abû Huraîrah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El salâh en ÿamâ’ah es superior veinticinco veces al salâh realizado en la casa o en la tienda. Si hacéis correctamente el wudû’ y salís de vuestras casas exclusivamente para hacer el salâh en el masÿid, no habrá paso que deis hacia el masÿid, por el que no seáis elevados un grado o por el que no os sea perdonado un pecado. Cuando completáis el salâh, no cesan los ángeles de pedir por vosotros, siempre que no anuléis vuestro wudû’. Los ángeles dicen: “¡Oh Señor, bendícelo! ¡Oh Señor, ten misericordia de él!” Estaréis en salâh siempre que os encontréis a la espera de realizar otro” [Al-Bujâri y Muslim].

Por otra parte, Anas Bin Mâlik (radiallâhu ‘anhumâ) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Una persona que con toda sinceridad acude a la oración en ÿamâ‘ah por cuarenta días, sin perder el primer takbîr, recibirá dos certificados. La primera es la liberación del infierno y la segunda la liberación de la hipocresía”.

‘Uthmân Ibnu ‘Affan (radiallâhu ‘anhu) narró que el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien haga el salâh del ‘ishâ en ÿamâ‘ah, es como si hubiera rezado la mitad de la noche, y quien haga el salâh del subh (faÿr) en ÿamâ‘ah, es como si hubiera rezado toda la noche” [Muslim]. En otra versión registrada por At-Tirmidhî, el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien realice el salâh del ‘ishâ en ÿamâ’ah, le equivaldrá a la mitad de la noche en oración. Y quien realice el salâh del ‘ishâ y del faÿr en ÿamâ’ah, le equivaldrá a toda la noche en oración”.

Realizar las oraciones voluntarias en la casa. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “La virtud de la oración del hombre en su casa por sobre su oración en donde la gente lo ve, es como la virtud de la oración obligatoria sobre una oración voluntaria”. Otra narración dice: “La mejor oración del hombre en su casa es la oración voluntaria” [Bujari y Muslim].

Oración del Shurûq. Permanecer sentado después de la oración del Faÿr, en el mismo lugar, sin hablar cosas mundanales, es decir mantenerse en el dhikr de Allâh hasta que sale el sol y luego rezar dos raka‘ât de salâtush-shuruq tiene como recompensa un Haÿÿ y una ‘Umrah perfectos. [Tirmidhi].  Tan fácil es nuestro Dîn, que sin muchos esfuerzos uno puede lograr la recompensa de un Haÿÿ y una ‘Umrah todos los días.

Yuwairîyah (radiallâhu ‘anha) narró: “Cuando el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) salió de mi casa para la oración de la mañana, yo estaba sentada en la alfombra de oración, ocupada en el dhikr de Allâh. Cuando él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) regresó después de la oración del duhâ (media mañana) yo todavía estaba sentada en la misma posición. Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) me pregunto si yo había estado en esa posición desde el momento que me había dejado en la mañana, le respondí afirmativamente, luego él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Después de que te dejé recité cuatro kalimât tres veces cada una, que si se comparan con todo lo que tu has recitado desde la mañana, encontrarás que estas pesan más. Estos kalimât son: “subhânallâhi wa bihamdihî ‘adada jalqihî wa ridâ nafsihî wa zinata ‘arshihî wa midâda kalimâtih (Glorificado sea Allâh y Suya es la alabanza, acorde al número de su creación, y lo que a Él le complace, y el peso de su trono, y la tinta con que se escriben sus palabras)

Salâtud-Dûhâ, es decir la oración a media mañana. Allâh nos obsequió este cuerpo y cómo podemos agradecer a Allâh por esta maravilla. Miren como movemos, como manejamos este cuerpo, los distintos órganos, articulaciones. En realidad, debiéramos dar sâdaqah por cada articulación. Nuestro querido Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos enseñó cómo hacerlo: Abû Dhârr (radiallâhu ‘anhu) narró que el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Cada día que amanece, corresponde dar una sâdaqah por cada una de vuestras articulaciones. Decir: Subhânallâh es sâdaqah, decir al-hamdulillâh es sâdaqah, decir lâ ilâha illallâh es sâdaqah, decir Allâhu akbar es sâdaqah, ordenar el bien es sâdaqah, prohibir lo malo es sâdaqah, y rezar dos raka‘ât de dûhâ equivalen a todo eso” [Muslim].

Salâtul-Auwâbîn. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien reza seis raka‘ât voluntaria después del magrib y no habla nada mundanal entre ellas, estas equivalen a dose años de ‘ibadât” [Ibn Maÿâh]. Otra narración dice: “Sus pecados serán perdonados, aunque sean como la espuma del mar” [AtTabrânî].

Ayuno. Ayunar tres días cada mes equivale a treinta días, porque Allâh dice: quien trae una hasanah recibirá la recompensa de hasanât. Entonces si ayunamos tres días al mes recibiremos la recompensa del ayuno del mes completo y es recomendable ayunar días trece, catorce y quince del calendario lunar.

Repetición de algunos suras. Por ejemplo: Sûrah Al-Ijlâs [112] equivale a un tercio del Qurân, por lo tanto, al recitarla tres veces equivale al Qurân completo; Sûrah Al-Kâfirûn [109], equivale a un cuarto del Qurân, por lo que recitarla cuatro veces sería como recitar una vez completa el Qurân; Sûrah Az-Zalzala [99], la mitad del Qurân, entonces recitarla dos veces equivale a recitar todo el Qurân.

Hacer ‘Umrah en el mes de Ramadân. No solo uno recibe la recompensa de la ‘Umrah sino la recompensa de la ‘Umrah de Ramadân que además equivale a realizar el Haÿÿ con Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) [Bujârî].

Realizar la oración en la primera fila. Porque el Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) solía pedir perdón por la gente de la primera fila tres veces y por la segunda dos veces. Y otra narración dice que Allâh y los ángeles mandan misericordia a la gente de la primera fila.

El Istigfâr, es decir pedir perdón. Debemos pedir no solo para uno mismo, sino para los creyentes y las creyentes, porque el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien pide perdón por los creyentes y las creyentes, Allâh registrara para él por cada creyente una hasanah”.

Esas son algunas obras a través de las que podemos lograr o conseguir múltiples beneficios.

Por eso hermanos y hermanos tenemos que aprovechar del poco tiempo que tenemos en este mundo porque el musulmán es quien llena su tiempo en la obediencia de Allâh, la recitación del Qurân, en el dhikr, en los actos de adoración, escuchando las enseñanzas de los sabios, y la recitación de Qurân, para que no pierda su tiempo en cosas inútiles y después deba arrepentirse.

Pedimos a Allâh el taufiq de inculcar estas acciones en nuestras vidas y propagarlas en el mundo entero. Âmin.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh