LOS MEDIOS PARA ATRAER BARAKAH EN NUESTRAS VIDAS

Viernes 2 de Febrero de 2018
Ÿumu‘ah 16 de Yumadal-Ûlâ 1439
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allâh en el Qurân: “Sepan que a quien tenga temor de Allâh, Él le dará una solución, y le dará sustento de donde no lo esperaba” [Sûrah At-Talâq (65), âyât 2 y 3].

Si estudiamos la vida de los ‘Ulamâ, los siervos piadosos de Allâh y los estudiantes y académicos de Dîn, encontramos que la barakah (la bendición de Allâh) estaba muy presente en sus vidas. Encontraremos que un hombre sencillo de entre ellos, que tiene un salario normal, pero Allâh ha puesto barakah en este salario; muy rara vez, por ejemplo, lo encontraremos yendo al mecánico para reparar su auto, o muy rara vez se le encontramos gastando altas sumas en cosas innecesarias; su condición es estable, no debe dinero a la gente, así que no está preocupado por pagar deudas, siempre listo para servir a sus visitas. También encontraremos que su tiempo lo gasta en el la obediencia de Allâh y siempre haciendo un bien a las demás personas, entonces las horas de su día parece ser mucho más largo que las horas de los días de otros. Por eso, se puede decir que él es capaz de hacer mucho más que otros en las mismas horas de trabajo. Este es un regalo que el dinero no puede comprar. Todo esto se debe a la Barakah de Allâh.

Veamos ahora que pasa con quienes están privados de la barakah Allâh. Una persona posee millones, pero durante el día esos mismos millones son medio de miseria y angustia para él, y pasa las noches sin dormir, preocupado. Otra persona, tiene el mejor auto, pero vemos que pasa la mayoría del tiempo en el trabajo que, disfrutando su auto, para lo que fue hecho.

El primer medio para atraerla barakah de Allâh es inculcar el taqwah (el temor de Allâh) en nuestras vidas. Dice Allâh en el Qurân: “Pero si la gente de esas ciudades hubiera creído y tenido temor [de Allâh], les habría abierto las bendiciones del cielo y de la Tierra. Pero desmintieron [a Mis Profetas] y los castigué por lo que habían cometido” [Sûrah Al-A’raf (7), âyah 96].

Otro medio para atraerla barakah de Allâh es la recitación del Qurân, la Palabra de Allâh es la curación de todas las enfermedades y una forma de obtener de los tesoros de Allâh. Dice Allâh en el Qurân: “Este Libro que te revelo [¡oh, Muhammad!] encierra grandes bendiciones, para que mediten sobre sus signos y reflexionen los dotados de intelecto” [Sûrah Sâd (38), âyah 29].

Uno de estos medios es mantenernos firmes y constantes con nuestras cinco salâh diarias, para ambos, hombre y mujer. Además, el salâh es un medio para atraer el rizq (sustento) de Allâh. Dice el Qurân: “Ordena a tu familia practicar la oración prescrita y sé constante en su cumplimiento. Que el trabajo en búsqueda del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Allâh ha prescrito, porque soy Yo quien los sustento. La bienaventuranza es para los piadosos” [Sûrah Ta Ha (20), âyah 132].

Otro medio es el Du‘â (la súplica). Cuando el rizq se vuelve estrecho, te afligen las preocupaciones y tus deudas se acumulan, golpeas la puerta de Allâh; golpeas la puerta de Quien no rechaza las súplicas; golpeas la puerta Aquel que es El Más Generoso. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos enseñó a hacer súplicas para pedir bendiciones en muchos asuntos. Por ejemplo, aprendimos a rogar por los recién casados, en el momento de felicitarlos, y decirles: “Que Allâh les bendiga, los colme de bendiciones y los una para el bien”; también, nos enseñó a suplicar por quienes nos invitan a comer: “¡Oh, Allâh! Bendice lo que les has sustentado, perdona sus faltas y ten misericordia de ellos”. Nuestro Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) solía ir con los niños y pedir que Allâh los bendijese. Cuando le traían los primeros dátiles maduros decía: “¡Allâh! bendice nuestra ciudad, nuestros frutos, nuestras medidas de peso, concédenos bendición sobre bendición”.

Otro medio para atraerla barakah de Allâh es seguir la Sunnah del Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Sobre este punto existen numerosos ahâdîth. Por ejemplo: ‘Abdullâh Ibn ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhumâ) narró que el Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “La bendición desciende sobre el medio del plato, no comáis del medio, sino que id comiendo de los bordes”. Ÿâbir Ibn ‘Abdullâh (radiallâhu ‘anhu) dijo: El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos ordenó que nos chupásemos los dedos luego de pasarlos por el plato y dijo: “Vosotros no sabéis en qué parte de la comida está la bendición”.

Otro medio es istijarah, la consulta con Allâh. Dijo Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Si alguno de vosotros tiene un asunto importante que dilucidar que haga dos raka’ât voluntarias y después diga lo siguiente: “¡Oh Allâh! Te pido que escojas lo mejor para mí, por Tu conocimiento de ello. Y por Tu poder te pido que me capacites para la elección. Y así te pido de Tu inmenso favor. Porque Tú puedes y yo no puedo. Tú sabes y yo no sé. Y Tú eres el conocedor de lo no visto. ¡Oh Allâh! si sabes que este asunto es mejor para mí, tanto en mi Dîn como en mi vida y su objetivo final es sano, decrétalo para mí y facilítamelo. Después, bendíceme en él. Y si sabes que este asunto es malo para mí, tanto en mi Dîn como en mi vida y su objetivo final no es sano, apártalo de mí y apártame de él. Y decreta el bien para mí donde esté. Después, déjame satisfecho con el asunto decretado”.

Otro asbâb, otro medio, es gastar dando sâdaqah (caridad) en el camino de Allâh. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Dos ángeles bajan desde los cielos cada mañana, uno dice: “¡Oh Allâh! Concédele un retorno a quien gasta”, mientras que el otro dice: “¡Oh Allâh! Destruye la riqueza la riqueza de quien la retiene”. La prescripción para recibir barakah de Allâh en nuestro rizq es gastar en Su Camino, no necesariamente miles o millones, lo importante es dar, aunque sea poco, esto traerá mucha bendición en nuestro sustento.

Otro medio es comenzar nuestro día tan temprano como sea posible. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hizo Du‘â por Barakah para aquellos que empiezan el día bien temprano. Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâhumma bârik li um-mati fi bukurihah” que significa “¡Oh, Allâh! Bendice en lo más temprano de la mañana a mi Ummah”. Fue también el noble hábito del Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) siempre que enviaba alguna ÿama‘ah, él lo hacía en lo más temprano de la mañana.

Esta es la vida de un musulmán, acostarse temprano y levantarse temprano hace al creyente más sabio y sano. Un musulmán comienza su día temprano, con salâh, tilawah, dhikr y du‘â (oración, lectura del Qurân, recuerdo de Allâh y súplicas), esto atrae barakah.

Otro medio es poner nuestro tawâkkul (confianza) y encomendarnos completamente en Allâh. Dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) que si alguien que está sufriendo hambre se acerca a las personas pidiendo de ellos, su sufrimiento nunca llegará a su fin, pero si él se aproxima a Allâh, Él le proveerá del sustento, temprano o tarde.

Otro medio es tomar el dinero de buena gana sin mostrar avidez ni insistencia. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) le dijo a Hakim Ibn Hizâm (radiallâhu ‘anhu): “Hakim, estos bienes presentes son dulces, quien los tome de buena gana será bendecido. En cambio, quien los tome de mala manera se sentirá igual que el que come y no se sacia”. A esto le sigue el hacer caridades por beneficencia y por pagar el zakâh, lo cual demuestra la sinceridad de la persona. Allâh Altísimo dice: “Diles: En verdad, mi Señor aumenta el sustento a quien Él quiere de Sus siervos y se lo restringe a quien Le place, y todo lo que gastéis en caridad Él os lo compensará. Y Él es el mejor de los sustentadores” [Sûrah Sabâ (34), âyah 39]. Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Nunca merman los bienes por hacer caridades (o pagar el zakâh)”. En un Hadîth Qudsî dice Allâh: “¡Hijo de Adán, haz caridades yo te sustentaré!”.

Otro asbâb es abstenerse totalmente de la riqueza harâm (ilícita) en todas sus formas y tipos. La real destructora de la barakah es ar-ribâ (la usura). Dice Allâh: “¡Vosotros que creéis¡ No os alimentéis de la usura, que se multiplica sin fin, y temed a Allâh para que podáis tener éxito” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 130]. Dice también: “Allâh hace inútil la usura, pero da incremento a lo que se da con generosidad; Allâh no ama a ningún renegado, ni a ningún malvado” [Sûrah Al Baqarah (2), âyah 276].

Otro asbâb es hacer istigfâr (pedir el perdón a Allâh) en abundancia, esto será un medio para obtener riqueza e incrementar los hijos. Dice Allâh: “Pidan perdón a su Señor, porque Él es Indulgente, así les enviará del cielo bendiciones en abundancia, y les concederá numerosas propiedades y muchos hijos, como también les concederá jardines y ríos” [Sûrah Nuh (71), âyah 10 a 12].

Otro medio para obtener la barakah de Allâh es siempre estar agradecido de Allâh por todos Sus favores. Hacer shukur (agradecimiento) con la lengua, con el corazón y con las acciones. Allâh dice: “Y cuando os anunció vuestro Señor: Si sois agradecidos, os daré aún más” [Sûrah Ibrahim (14), âyah 7]. Y dice también: “Allâh recompensará a los agradecidos” [Sûrah Ali ‘Imrán (3), âyah 144].

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos conceda Su Barakah, facilitándonos incorporar en nuestra vida todos y cada uno de los medios que aportan Barakah, no solo en nuestra riqueza, sino que también en nuestro Din. Amîn.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh