CINCO RECOMENDACIONES DE ORO

Viernes 16 de Marzo de 2018
Ÿumu‘ah 28 de Yumadal-Ûjrah 1439
Imam: Sh. Yusuf G. Hoosen

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allâh Altísimo en Su Libro Sagrado: Quienes obedezcan a Allâh y a Su Mensajero, tengan temor a Allâh y sean piadosos, ellos serán los bienaventurados [Sûrah An-Nûr (24), âyah 52].

Una vez, el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) estaba sentado con sus sahabah (radiallâhu ‘anhum) y les preguntó: “¿Quién de ustedes tomará de mi algunas palabras, obrará de acuerdo a ellas y enseñará a la gente a que obre de acuerdo a ellos?”. Abu Hurairah (radiallâhu ‘anhu) dijo: “Yo, Mensajero de Allâh”. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) le tomó la mano y le mencionó cinco acciones, diciendo: “Evita caer en las prohibiciones y serás el mejor adorador entre la gente; confórmate con lo que Allâh destinó para ti y serás el más rico de la gente; trata bien a tus vecinos y serás un creyente; quiere para los demás lo que quieres para ti mismo y serás un verdadero musulmán; no rías demasiado, porque eso hará morir tu corazón”. Estas recomendaciones son también para cada uno de nosotros, porque, en cierto modo, nuestro reconocimiento al Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) como el último de los Mensajeros de Allâh, es equivalente poner nuestra mano junto con la mano de él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), como lo hizo con Abu Hurairah (radiallâhu ‘anhu).

1) “Evita caer en las prohibiciones y serás el mejor adorador entre la gente”. Allâh dice en el Sagrado Qurân: quien haya tenido conciencia de que comparecerá ante su Señor y haya preservado su alma de seguir sus pasiones, su morada será el Paraíso (Sûrah An-Nazi‘ât [79], âyât 40 y 41) y dice también el Altísimo: Diles: “El goce de la vida mundanal es pasajero; en cambio, la otra vida es superior para los piadosos (Sûrah An-Nisâ [4], âyah 77).

Abu Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El Fuego del Infierno ha sido encubierto con lujuria y deseo carnal, y el Paraíso ha sido sobrepuesto con cosas desagradables y calamidades”. El camino hacia el Paraíso es un camino espinoso, porque sólo puede ser andado sólo por seres humanos virtuosos: seres humanos que toman el dolor para evitar el pecado y la desobediencia de Allâh; seres humanos a quienes les gusta adorar a Allâh y cumplir con sus requerimientos, aunque sea bajo circunstancias muy difíciles. Del mismo modo el camino a Ÿahannam es aparentemente engalanado y fácil de andar. La naturaleza del ser humano es propensa a vivir una vida fácil y no resistir los deseos carnales y las tentaciones que muy a menudo conducen al pecado y la desobediencia de Allâh.

2) “Confórmate con lo que Allâh destinó para ti y serás el más rico de la gente”. Allâh Altísimo no prometió a quienes obran rectamente que les dará riqueza, sino que les prometió Hayâtan Tayibah, es decir una buena vida. Dice el Qurân: Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederé una vida buena y le multiplicaré la recompensa de sus buenas obras [Sûrah An-Nahl (16), âyah 97]. Según Ibn ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhu), Hayâtan Tayibah es Al-Qanâ’ah, osea, la satisfacción con las decisiones de Allâh. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien quiera de entre ustedes que se levante en la mañana en paz junto a su familia o su gente, y con buena salud y tiene provisión suficiente para el día, es como si tuviese todo el mundo”. En este hadîth se menciona o hay una señal de que el creyente no debe preocuparse o angustiarse, sino que debe estar conforme con las decisiones de Allâh.

3) “Trata bien a tus vecinos y serás un creyente”. Allâh dice en el Sagrado Qurân: Adoren solamente a Allâh y no dediquen actos de adoración a otros. Hagan el bien a sus padres, a sus familiares, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos parientes y no parientes, al compañero, al viajero insolvente y a quienes están a su servicio. Allâh no ama a quien se comporta como un arrogante jactancioso. [Sûrah An-Nisa (4), âyah 36 ].

Abu Shuraih (radiallâhu ‘anhu) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Por Allâh que no es un verdadero creyente, por Allâh que no es un verdadero creyente, por Allâh que no es un verdadero creyente”. La gente preguntó: “¿A quién te refieres ¡Oh, Mensajero de Allâh!?”. Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) respondió: “A aquel cuyo vecino no está a salvo de su mal”.

Muÿâhid (radiallâhu ‘anhu) narró que ‘Abdullâh Ibn ‘Amr (radiallâhu ‘anhumâ) fue a su casa y encontró que su familia había sacrificado una oveja. Él les preguntó: “¿Le dieron algo a nuestro vecino judío?, ¿Le dieron algo a nuestro vecino judío? Pues oí al Profeta de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) decir: “Ÿibrîl (‘alaihis-salam) insistió en aconsejarme el cuidar bien de los vecinos, tanto que creí que los haría mis herederos”. Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Profeta de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “¡Oh, musulmanas! No desprecien ningún regalo para sus vecinos, ni siquiera la pezuña de una oveja”.

4) “Quiere para los demás lo que quieres para ti mismo y serás un verdadero musulmán”. Allâh dice en el Sagrado Qurân: “Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el zakâh y obedecen a Allâh y a Su Mensajero. De ellos Allâh tendrá misericordia. Allâh es Poderoso, Sabio. A los creyentes y a las creyentes Allâh prometió jardines (en el Paraíso) por donde corren ríos, en los que disfrutarán por toda la eternidad, y hermosas moradas en los jardines del Edén. Pero alcanzar la complacencia de Allâh es aún superior. ¡Ese es el éxito grandioso!” [Sûrah At-Taubah (9) âyah 71 y 72]. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Nadie completará su fe hasta que no quiera para su hermano lo que quiere para sí mismo”. Este hadîth nos quiere decir que no podemos lograr un îmân perfecto y completo hasta que no amemos para nuestros hermanos lo que amamos para nosotros mismos. Todo el bien que uno quiere para sí mismo, tiene que quererlo para su hermano.

5) “No rías demasiado, porque eso hará morir tu corazón”. Dice Allâh : “Que rían un poco (en este mundo), porque llorarán mucho (en el Infierno) como retribución por lo que cometieron” [Sûrah At-Taubah (9), âyah 82]. La risa en el Islam no es pecado ni es prohibida fuera del contexto que mencionamos con anterioridad. Allâh dijo: Él es Quien hace reír y hace llorar [Sûrah (53), âyah 43]. Y en las palabras del Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), no encontramos que él haya prohibido la risa, sólo que previno al musulmán de no exagerar, porque el hacerlo puede llevarlo a que su corazón muera, es decir, que se desvíe y salga de él la fe. Pocas palabras con las que el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), nos trazan el camino para ser mejores personas, ser felices con lo que tenemos, disfrutar de lo poco o mucho que poseamos, de lograr la unidad de todas las personas de la sociedad y de salvar nuestros corazones de la perdición.

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos conceda la capacidad de aprender y poner en práctica estas recomendaciones de oro en nuestra vida. Âmîn.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh