EL AYUNO, UN MEDIO PARA INCULCAR EL TAQWAH EN NUESTRAS VIDAS

 

Viernes 18 de Mayo de 2018
Ÿumu‘ah 2 de Ramadân 1439
Imam: Sh. Yusuf G. Hoosen

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allâh en el Qurân: “¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron. ¡Ojalá tengáis temor (de Allâh)!” [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 183].

La conexión que tiene el Taqwah con la ‘ibâdah (la adoración) es como la conexión de la cabeza con el cuerpo; sin la cabeza, el cuerpo no puede vivir. De la misma manera sin el Taqwah no hay vida en nuestras adoraciones. El Taqwah se puede definir como: Temer a Allâh; seguir cada orden de Allâh; estar contento con lo que Allâh ha destinado para nosotros; y, estar preparados para la otra vida. Taqwah es también mantenerse alejado de todas las cosas que nos alejan de Allâh y adorar a Allâh como si pudiéramos verlo, de lo contrario recordar que Allâh nos está viendo.

Como lo definió ‘Ali (radiallâhu ‘anhu), la gente del Taqwah en este mundo son aquellas personas que cuando hablan sólo hablan cosas buenas, visten modestamente, caminan con humildad, recatan su mirada, están sedientos de conocimiento del Dîn, no están satisfechos con pequeñas obras sino que se satisfacen con pequeña provisión, están siempre preocupados de que sus acciones sean aceptadas o no, son fuertes en el imân pero suaves con la gente, y son aquellas personas que cuando rezan, rezan con humildad.

Abu Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “A quien hiciera el ayuno de Ramadân con fe y buenas acciones, le serían perdonadas sus faltas anteriores”. Abu Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró también que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh, Poderoso y Majestuoso dijo: “Toda práctica del hijo de Âdam es para él, excepto el ayuno que es para Mí y Yo recompenso por él”. El ayuno es protección. Y si alguno de vosotros está ayunando que no diga obscenidades ni grite o alborote. Y si alguno es insultado o dañado que diga: “¡Estoy ayunando!” ¡Por Aquel que tiene el alma de Muhammad en su mano que el aliento de la boca del ayunante es mejor ante Allâh que el olor del almizcle! El ayunante tiene dos momentos de gran alegría: el momento de romper el ayuno y cuando llegue al encuentro con su Señor, se alegrará de haber ayunado”.

El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “En el Día del Qiyâmah Allâh anunciará: “¡Oh mi creación! Yo tengo mi linaje y ustedes tienen el suyo. Hoy es Mi linaje el que será reconocido y la gente del Taqwah forman parte de mi linaje” Allâh después anunciará: “¿Dónde está la gente del Taqwah?” Ellos se levantarán y entrarán al Ÿannah sin rendir cuentas por sus acciones”.

El Taqwah se menciona en el Qurân en tres aspectos: Primero: Temer a Allâh como lo señala el Qurân y en todas sus formas: “¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh como debe ser temido y no muráis sin estar sometidos” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 102]. Segundo: Obedecer a Allâh en todas sus formas ; Ibn ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhumâ) señala respecto al comentario de la anterior âyah: “Obedecer a Allâh y no desobedecerlo, recordar a Allâh y no olvidarlo, agradecer a Allâh y no ser ingratos con Él”. Y el tercer aspecto: Limpiar nuestro corazón de todo pecado como señala Allâh en el Qurân: “Quien obedece a Allâh y a Su mensajero y tiene temor de Allâh… Esos son los triunfadores” [Sûrah An-Nûr (), âyah 52]. Se menciona en el comentario de estos versos que, en el tiempo del jalifato de ‘Umar (radiallâhu ‘anhu), una persona de Roma aceptó el Islam por las virtudes de esta âyah; esta persona dijo: “¡Oh ‘Umar! Yo encontré en el Qurân un verso que contiene la esencia de cada escritura”, ‘Umar preguntó cual era ese verso y el romano respondió recitando el anterior verso de la Sûrah An-Nûr. ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) preguntó: “¿Qué entiendes de esta âyah?”, el romano respondió: “Entiendo que, quien obedece totalmente a Allâh, sigue totalmente al Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), teme a Allâh respecto de su pasado y está consiente de Allâh respecto de su futuro, ciertamente ha obtenido el éxito, y ¿cuál es la persona exitosa? Aquel que se salva del Fuego de Ÿahannam y entra en el Ÿannah”.

En el Sagrado Qurân encontramos que Allâh ha prometido para la gente del Taqwah, el éxito en todo. Allâh ha prometido para la gente del Taqwah protección, diciendo: “Si os llega un bien, les duele, y si os sobreviene un mal, se alegran por ello; pero si tenéis paciencia y sois temerosos, su intriga no os dañará en absoluto; es cierto que Allâh rodea lo que hacen” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 120]; Allâh ha prometido para la gente del Taqwah facilidad en cada dificultad, diciendo: “Y le provee desde donde no lo espera. Quien se abandone en Allâh, Él le bastará” [Sûrah Talâq (65), âyah 2 y 3]; Allâh ha prometido para la gente del Taqwah reforma en sus acciones y perdón, diciendo: “¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y hablad acertadamente. Él hará buenas vuestras acciones y os perdonará las faltas. Y quien obedece a Allâh y a Su mensajero ha triunfado con gran éxito” [Sûrah Al-Ahzâb (33), âyah 70 y 71]; Allâh ha prometido a la gente del Taqwah una luz perfecta, diciendo: “¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y creed en Su mensajero y os dará de Su misericordia doblemente, os conferirá una luz con la que caminaréis y os perdonará. Allâh es Perdonador, Compasivo” [Sûrah Al-Hadîd (57), âyah 28]; Allâh ha prometido a la gente del Taqwah honor, diciendo: “Y en verdad que el más noble de vosotros ante Allâh es el que más Le teme. Allâh es Conocedor y está perfectamente informado” [Sûrah Al-Huÿurât (49), âyah 13]; Allâh ha prometido a la gente del Taqwah Su amor, diciendo: “Es cierto que Allâh ama a los que Le temen” [Sûrah At-Taubah (9), âyah 4]; Allâh ha prometido a la gente del Taqwah salvación del Fuego del Infierno, diciendo: “Luego salvaremos a los que hayan sido temerosos (de su Señor)” [Sûrah Mariam (19), âyah 72] , Allâh ha prometido a la gente del Taqwah vida eterna en el Paraíso, diciendo: “Acudid prestos hacia un perdón de vuestro Señor y a un Jardín preparado para los temerosos” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 133 y 134]. Todo esto es para que seamos exitosos en todas las cosas, tenemos que esforzarnos para ser como la gente del Taqwah. Respetados hermanos, el mes de Ramadân no tiene igual en el año; y ninguna Ummah ha sido favorecida tanto en un mes mejor que Ramadân, como la Ummah de Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). En este mes Allâh perdona los pecados y recompensa abundantemente las buenas obras. El creyente en este mes siente felicidad y la bendición de Allâh, mientras que por otro lado Shaitân siente angustia y derrota. En Ramadân se llenan los corazones de los creyentes con el Dhikr de Allâh. Ramadân durará muy poco y después se marchará, pero será testigo en favor o en contra nuestra. Tratemos de usarlo para que llene nuestra balanza de las buenas acciones aprovechemos bien los días con un ayuno correcto y llenemos sus noches levantando frente a Allâh, incluso soltando algunas lágrimas por lo que hemos hecho antes y por lo que podría pasar con nosotros en el futuro. Quizá a través de esta preocupación e intención de llevarlo con bondad lograremos la promesa de Allâh en estar en un Paraíso frondoso en donde no haya abstención ni prohibiciones.

Se menciona en un Hadîth Qudsi (dicho sagrado de Allâh) que Daûd (‘alaihis salam) preguntó a Allâh: “¡Oh Allâh! ¿Qué siervo es el más querido para Ti?”. Allâh dijo: “Aquel cuyo corazón está lleno de Taqwah, gasta en Mi camino, no ofende a nadie y que sus palabras no hieren a nadie. Ese es el más querido para Mi”.

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos conceda la bendición de obtener el máximo beneficio de las virtudes de las obras del bendito mes de Ramadân. Âmîn.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh