EL PARAÍSO, LA RECOMPENSA PARA LOS OBTIENEN TAQUAH

Viernes 15 de Junio de 2018
Ÿumu‘ah 1 de Shauwâl 1439
Imam: Sh. Sulayman E. Jada

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Durante todo el Mes de Ramadân hemos venido escuchando que el propósito del ayuno es obtener Taqwah, que podemos definir como desarrollar el temor y el amor hacia Allâh con el fin de acercarnos más hacia Allâh y obtener piedad. Para los Muttaqîn (aquellos que tienen Taqwah) Allah tiene como premio según señala el Qurân: Así es la descripción del Paraíso que le fue prometido a los piadosos: hay ríos de agua que no se contaminan, ríos de leche que siempre tendrá buen sabor, ríos de vino que será un deleite para quienes lo beban, y ríos de miel pura. Tendrán en él todas las frutas que deseen. Su Señor los perdonará. ¿Acaso quien disfrutará de estas gracias puede compararse con quien morará eternamente en el Infierno y beberá agua hirviendo que carcomerá sus intestinos? [Sûrah Muhammad (47), âyah 15].

Allâh ha creado el Ÿannah para Sus siervos creyentes. Él ha creado en éste, lo que ningún ojo jamás ha visto, ningún oído jamás ha escuchado, y ninguna mente jamás ha imaginado. Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró: “Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh Subhânahû wa Ta‘alâ ha dicho: “He preparado para mis siervos virtuosos (en el Paraíso) lo que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, y la mente de ningún hombre ha concebido” [Bujari y Muslim].

Existen muchas âyât en el Qurân que describen el Ÿannah y algo de lo que contiene, como, por ejemplo:

Dice Allâh: Y apresúrense a buscar el perdón de su Señor y un Paraíso tan vasto como los cielos y la Tierra, que ha sido reservado para los que tienen consciencia de Allâh [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 133].

Esta es una Morada Eterna. Dice Allâh: Pero quienes hayan creído y obrado rectamente tendrán como morada los jardines del Paraíso, donde vivirán por toda la eternidad y no desearán mudarse jamás [Sûrah Al-Kahf (18), âyah 108].

Contiene jardines bajo los cuales fluyen ríos. Dice Allâh: A los creyentes y a las creyentes Allâh prometió jardines [en el Paraíso] por donde corren ríos, en los que disfrutarán por toda la eternidad, y hermosas moradas en los jardines del Edén. Pero alcanzar la complacencia de Allâh es aún superior. ¡Ese es el éxito grandioso! [Sûrah At-Taubah (9), âyah 72].

Sus alimentos y su sombra son perpetuos. Dice Allâh: La descripción del Paraíso que le fue prometido a los piadosos: En él correrán ríos, sus frutos no se agotarán jamás y su sombra será eterna. Esa será la recompensa de los temerosos de Allâh… [Sûrah Ar-Ra’d (13), âyah 35].

Sus bebidas y alimentos son deliciosos y variados. Dice Allâh: Así es la descripción del Paraíso que le fue prometido a los piadosos: hay ríos de agua que no se contaminan, ríos de leche que siempre tendrá buen sabor, ríos de vino que será un deleite para quienes lo beban, y ríos de miel pura. Tendrán en él todas las frutas que deseen. Su Señor los perdonará… [Sûrah Muhammad (47), âyah 15].

Sus habitantes están adornados con joyas de oro y perlas. Dice Allâh: Ingresarán por ello en los Jardines del Edén, allí serán engalanados con pulseras de oro y perlas, y sus vestiduras serán de seda [Sûrah Fâtir (35), âyah 33].

Sus muebles son extremadamente hermosos, revestidos con seda y decorados con oro. Dice Allâh: Estarán reclinados en sofás tapizados de brocado, y la fruta de ambos jardines estará al alcance de la mano [Sûrah Ar-Rahmân (55), âyah 54]

En el Ÿannah los hombres tendrán Huríes, que son mujeres especiales del Paraíso, además de sus esposas con quienes estuvieron casados en esta vida. Dice Allâh: También tendrán mujeres de mirar recatado, y de ojos hermosos y grandes, como si fueran perlas celosamente guardadas [Sûrah AsSâffât (37), âyât 48 y 49].

La gente del Paraíso será servida por muchachos jóvenes que nunca morirán. Dice Allâh: Rondarán entre los creyentes, sirvientes de juventud eterna. Si los vieras creerías que son perlas esparcidas [Sûrah Al-Insân (76), âyah 19].

Sus utensilios son hechos de oro y plata. Dice Allâh: Entren al Paraíso, ustedes y sus cónyuges, donde disfrutarán de las delicias. Circularán entre ellos bandejas y copas de oro. Allí tendrán todo lo que deseen y deleite sus ojos. En él estarán por toda la eternidad [Sûrah Az-Zujruf (43), âyât 70 y 71].

El clima en el Ÿannah es moderado y acogedor. Dice Allâh: [En el Paraíso] estarán reclinados sobre sofás, a salvo del calor ardiente del Sol y la severidad del frío [Sûrah Al-Insân (76), âyah 13].

Los deleites del Ÿannah no solo son materiales, sino que los corazones también se alegrarán allí y estarán tranquilos y contentos con Allâh, al estar cerca de Él. De hecho, la mayor satisfacción en el Paraíso será ver a Allâh. Cuando los moradores del Paraíso vean a su Señor, olvidarán todo, incluyendo todos los tipos de placeres que hayan disfrutado previamente. Por tanto, los deleites del Ÿannah no están limitados a las cosas materiales mencionadas en los versos anteriores.

La recompensa de ver a Allâh en el Paraíso es una de sus características distintivas, y es una forma en que Allâh honra a sus habitantes. Dice Allâh: Ese día, habrá rostros resplandecientes [de felicidad] contemplando a su Señor [Sûrah Al-Qiyâmah (75), âyât 22 y 23]. Lo cual significa que los rostros de los creyentes estarán embellecidos y felices como resultado de estar contemplando el Rostro de su Señor. Dice Allâh: Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa y una gracia aún mayor…” [Sûrah Yûnus (10), âyah 26]. La “mejor recompensa” mencionada en este verso se refiere al Paraíso, y la “gracia aún mayor” es tener el permiso para contemplar el Rostro de Allâh, como el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) en la siguiente narración donde dijo: “Cuando los moradores del Ÿannah entren en él, Allâh Subhânahû wa Ta‘âlâ, les dirá: “¿Quieren que les dé algo más?” Ellos responderán: “¿No has hecho resplandecer nuestros rostros? ¿No nos has introducido en el Paraíso y nos has liberado del Infierno?” Entonces Allâh removerá el velo (que lo ocultaba de los creyentes); (los moradores del Paraíso) entonces sentirán que no han sido recompensados con nada más amado para ellos que contemplar a su Señor” [Muslim]. A continuación, Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) recitó los versos antes mencionados.

Ahora sabemos que la mayor recompensa y placer que obtendrán los moradores del Ÿannah será ver el Rostro de su Señor, así que se hace evidente cuán privados estarán los pecadores y cuán grande es su pérdida ya que no podrán ver el Rostro de su Señor, como Dice Allâh: No es así, sino que ese día no podrán ver a su Señor [Sûrah Al-Mutaffifîn (83), âyah 15]. Rogamos a Allâh nos proteja de este castigo y permita disfrutar de contemplar Su Rostro. Amîn.

Con respecto a la recompensa para las mujeres en el Ÿannah, también ha sido aclarado por Allâh y Su Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Dice Allâh: Al creyente que haga obras de bien, sea hombre o mujer, lo ingresaré al Paraíso y no será privado de su recompensa en lo más mínimo [Sûrah An-Nisâ (4), âyah 124]. Esto refleja la Bondad de Allâh y nos informa que tratará con justicia e igualdad tanto a hombres como a mujeres en cuanto a la aceptación de sus buenas obras; Él no tratará mal a nadie en lo más mínimo. En este versículo, Allâh también informa a las mujeres específicamente que no las tratará mal, siempre y cuando cumplan con la condición de que se menciona en él. Dice Allâh: Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederé una vida buena y le multiplicaré la recompensa de sus buenas obras[Sûrah An-Nahl (16), âyah 97]. Ibn Kathîr (rahimahullâh) dijo: “Esta es una promesa de Allâh para todos los hijos de Âdam, sean hombres o mujeres, que, si realizan buenas obras, las cuales (por supuesto) son obras acordes con el Libro de Allâh y la Sunnah de Su Mensjaro (sallallahu ‘alaihi wa sallam) y las realizan mientras sus corazones creen en Allâh y Su Mensajero, ellos vivirán una buena vida”.

Allâh Ta‘âlâ ha preparado el Ÿannah para los virtuosos como una recompensa por su virtud y obediencia a Él, y lo ha creado con Sus propias Manos; ciertamente, Él es el Único que otorga sin límites, es el Más Generoso y es la fuente de todos los favores. Y aun así nos ocupamos en este mundo con esta vida trivial y nos olvidamos de lo que Allâh ha establecido como recompensa para la obediencia; y así las buenas obras han disminuido, y los sacrificios y el esfuerzo, se han reducido.

Si los siervos creyentes se abstienen de lo que Allâh ha prohibido en esta vida, Allâh los recompensará con algo superior en la otra vida; así, si ellos evitan usar utensilios de oro y plata en esta vida, Allâh los recompensará con platos y copas de oro en el Ÿannah. Dice Allâh: Serán servidos con vasijas de plata y copas diáfanas de cristal plateado hechas a su gusto [Sûrah Al-Insân (76), âyât 15 y 16]. ¿Alguna vez has visto o escuchado de una copa hecha de plata pura, la cual es tan transparente que parece de cristal? Algo así no existe en esta vida, pero existirá en el Ÿannah. Más aún, sus moradores tendrán platos y vasijas de oro, en los cuales todas las diferentes clases de comida serán servidas.

Los ríos en el Ÿannah corren sin un cause como hacen los ríos de este mundo; ellos fluirán sobre la superficie del suelo del Paraíso, como fue narrado por Anas (radiallâhu ‘anhu). El borde del río Al-Kauzar es de oro y el agua corre sobre perlas y corindón; su suelo huele más delicioso que el almizcle, y su agua es más dulce que la miel y más blanca que la nieve. Todo esto ha sido preparado para aquellas personas que son obedientes en esta vida.

¿Dónde están los que se esfuerzan para ganar esta recompense? ¿Dónde están quienes se esfuerzan para conseguir el Ÿannah? ¿Dónde están los que luchan por ganar lo que Allâh ha preparado en él?

La gente allí se encontrará unos a otros recostados sobre camas, como Dice Allâh: Purificaremos sus corazones de todo rencor. Serán todos como hermanos y se sentarán unos enfrente de otros [Sûrah Al-Hiÿr (15), âyah 47]. Nadie dará la espalda a nadie, y estarán de frente unos a otros todo el tiempo, a pesar de su gran número.

Estos son algunos de los deleites y recompensas que ellos disfrutarán en el Ÿannah, pero nosotros seguimos distraídos y entregados a los placeres de este mundo. Estamos ocupados con los negocios, el trabajo, la riqueza, los hijos, el turismo, en las transacciones legales y también en los actos prohibidos. Hemos olvidado el Paraíso y lo que contiene; nunca, excepto raras veces, leemos acerca del gozo de sus habitantes, y cuando lo hacemos, no reflexionamos sobre ello. Si contempláramos y reflexionáramos acerca de ello, Allâh cambiaría nuestra situación y estaríamos caminando más rápidamente hacia el Paraíso, la morada de la dignidad y el honor, y el lugar de la seguridad.

Estas son sólo algunas de las cosas asombrosas del Ÿannah, y aún existe mucho más para disfrutar. No importa cuánto tratemos de imaginar, nunca seremos capaces de hacernos una imagen real de lo que hay en el Paraíso, porque este contiene lo que ningún oído ha escuchado jamás, ningún ojo ha visto jamás y lo que nunca ha sido imaginado por la humanidad.

Por tanto, luego de saber esto, ¿por qué seguimos cayendo en los pecados, la desobediencia, y somos perezosos para cumplir nuestras obligaciones y actos de adoración, mientras que Allâh nos anima y nos revela estas facetas del Ÿannah?

Para concluir, si aún tienen dudas acerca de la recompensa en la Otra Vida, la siguiente narración aclarará este tema: Um ‘Umarah (radiallâhu ‘anha) fue ante el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y dijo: “¡Oh, Mensajero de Allâh! ¿Por qué las mujeres no están tan mencionadas en el Corán tanto como los hombres?” Entonces Allâh reveló: Allâh les tiene reservado Su perdón y una gran recompensa a los musulmanes y las musulmanas, a los creyentes y las creyentes, a los piadosos y las piadosas, a los justos y las justas, a los pacientes y las pacientes, a los humildes y las humildes, a los que hacen caridades y a las que hacen caridades, a los que ayunan y las que ayunan, a los pudorosos y las pudorosas, a los que recuerdan frecuentemente a Allâh y a las que recuerdan frecuentemente a Allâh [Sûrah Al-Ahzâb (33), âyah 35]. [At-Trimidhi].

Hermano y hermanas, roguemos a Allâh para que nos haga entre los Muttaqîn y nos bendiga con ser de entre los moradores de Su Ÿannah. Âmîn

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh