El Haÿÿ y la ‘Umrah como los realizó el Profeta Muhammad (saw)

Los meses previos a la peregrinación son los llamados Meses del Haÿÿ, y ya nos encontramos a días de la realización del Haÿÿ, ocasión en la que se reunirán en Makkah y sus alrededores más de dos millones de almas para implorar a Allâh Su Perdón y dar cumplimiento a una de Sus órdenes, esperando la aceptación de su Señor.

La forma en que debe realizarse el Haÿÿ y la ‘Umrah y todos sus ritos provienen de la enseñanza profética, y a través de las siguientes descripciones trataremos de conocer detalles de cómo el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hizo tanto su ‘Umrah como su Haÿÿ.

SUS ENSEÑANZAS SOBRE LA ‘UMRAH

  • Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hizo la ‘Umrah[1] cuatro veces. Ellas fueron:
    • La ‘Umrah de Al-Hudaibiyah. Los politeístas le impidieron llegar a Makkah, por lo tanto él sacrificó sus animales y se afeitó la cabeza en el lugar en donde ellos lo detuvieron, poniendo fin al estado de ihrâm.
    • La ‘Umrah de compensación para la primera, en el año siguiente.
    • La ‘Umrah junto con el Haÿÿ[2]
    • La ‘Umrah de al-Ya’ranah.
  • Sucedió que durante su vida él nunca comenzó una ‘Umrah desde el interior de Makkah; las hizo todas ingresando a la ciudad desde fuera.
  • Nunca fue reportado que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hiciera la ‘Umrah más de una vez en el mismo año.
  • Todas sus ‘Umrah fueron hechas durante los meses del Haÿÿ, Los cuales son: Shauwâl, Dhul-Qa’dah y Dhul-Hiÿÿah.
  • Pero él dijo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Una ‘Umrah en el mes de Ramadân equivale en recompensa a un Haÿÿ”.

SUS ENSEÑANZAS SOBRE EL HAŸŸ

  • Cuando el Haÿÿ fue establecido como pilar del Islam, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) se apresuró a cumplirlo sin demora. Sólo hizo el Haÿÿ una vez, y éste fue la modalidad qirán[3].
  • El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) comenzó el ihrâm luego de la oración del Dhuhr y recitó la talbiah, la cual es: Labbaik-Allâhumma labbaik. Labbaika la sharika laka labbaik. Innal-hamda wan-ni`mata laka wa- mulk Lâ sharika lak (Aquí estoy ¡Oh Señor! respondiendo a Tu llamada [en obediencia], Aquí estoy ¡Oh Señor! respondiendo a tu llamada [en obediencia], Tú no tienes asociados. Todas las alabanzas y el favor Te pertenecen, así como la soberanía. Tú no tienes asociados). Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) levantó su voz con la talbiah de tal manera que era oído por sus compañeros. Les dijo: “Allâh ha ordenado levantar sus voces con la talbiah”. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) se mantuvo con esta talbiah mientras la gente añadió u omitió partes pero él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) no los criticó por ello.
  • Al momento de vestir el ihrâm Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dejó que sus compañeros escogieran cualquiera de los tres tipos de Haÿÿ[4]. Cuando ellos se aproximaron a Makkah les sugirió a aquellos que no tenían animal para el sacrificio con ellos a terminar su estado de ihrâm luego de la ‘Umrah.[5]
  • El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hizo el Haÿÿ montando en camello y su comida y equipaje también iban sobre el camello.

DESCRIPCIÓN DEL HAŸŸ DEL PROFETA (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) Y EL MÉTODO QUE ÉL SIGUIÓ

Luego de llegar a Makkah, ordenó a aquellos que no tenían animal para el sacrificio con ellos que hicieran la ‘Umrah solamente y que terminaran su estado de ihrâm, pero para aquellos que tenían el animal con ellos que permanecieran en el estado de ihrâm. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) continuó al Valle de Dhu Tuwa, en donde pasó la noche del domingo, el 4 de Dhul-Hiÿÿah. Allí hizo la oración del Faÿr, tomó un baño y entró a Makkah de día desde su vecindad superior, llamada Az-Zaniyatul-‘Ulia.

Al entrar a la Mezquita Sagrada, se encaminó hacia la Ka’bah[6] sin hacer la oración usual de saludo a la mezquita. Cuando estaba frente a la Al-Haÿarul-Aswad, la Piedra Negra la besó sin congregar a nadie. Luego empezó el tawâf (circunvalar la Ka’bah) dejando la Ka’bah a su izquierda y sin suplicar en su puerta o frente a la fuente de agua, ni detrás de la Ka’bah o en sus esquinas. Se ha reportado que mientras caminaba entre las dos esquinas de la Ka’bah, aquella de la Piedra Negra y la esquina Yemení, él recitaba Rabbana âtina fid-dunia hasanatan wa fil-âjirati hasantan wa qina ‘adhâban-nâr (Señor nuestro, concédenos el bien en este mundo y en el Más Allá y protégenos del tormento del Fuego). El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) no especificó palabras o súplicas durante el tawâf fuera de las anteriores.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) trotaba con pequeños pasos durante las primeras tres vueltas de su tawâf. Se envolvía su prenda de tal forma que sus dos extremos se juntaban sobre uno de sus hombros mientras su otro hombro quedaba descubierto. Siempre que llegaba frente a la Piedra Negra la besaba o la tocaba con su bastón, diciendo Allâhu akbar. Solía tocar la esquina Yemení pero no la besaba ni besaba su mano después de tocarla.

Luego de terminar el tawâf, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) se puso de pie detrás de la estación de Ibrahim  y recitó Wattajidhu min maqâmi Ibrâhîma musalla (Y toma la estación de Ibrahim  como lugar de oración). Hizo dos raka’ât con la estación de Ibrahim  entre él y la Ka’bah. En estas recitó después de Al-Fâtihah, la Sûrah Al-Kafirûn y la Sûrah Al-Ijlâs. Luego de orar fue nuevamente a la Piedra Negra y la besó.

Entonces se dirigió hacia la colina de Safa, y cuando se aproximó a ella, recitó estas ayât Innassafa wal-marwata min sha`â’irillâh (En verdad, Safa y Marwah están entre los ritos de Allâh), y añadió (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): Comienzo con lo que Allâh comenzó. Entonces ascendió a Safa hasta que pudo ver la Ka’bah. Se orientó hacia ella diciendo: La ilâha illallâhu wallâhu akbar, la ilâha illallâhu wahdahu la sharika lahu, lahul mulku wa lahul-hamdu, iuhî wa iumitu wa huwa ‘ala kulli shai’in qadir, la ilâha illallâhu wahdahu, anyaza wa’dahu wa nasara ‘abdahu wa hazamal-ahzâba wahdah (No hay divinidad sino Allâh solamente sin ningún asociado. Suyo es el dominio y Suya es toda alabanza y Él es sobre toda cosa poderoso. No hay divinidad sino Allâh Único; Él cumplió su promesa y apoyó a Su servidor y derrotó solo a los aliados) Repitió esto tres veces, suplicando entre ellas.

Luego empezó el Sa‘î[7] descendiendo de Safa y caminando hacia la colina de Marwah. Cuando alcanzó el valle (ahora mostrado por dos marcadores verdes) trotó, y cuando hubo cubierto el valle, caminó nuevamente. Empezó el sa`i caminando pero lo concluyó montando debido a las multitudes de personas alrededor de él.

Cuando llegó a Marwah la subíó hasta cuando pudo ver la Ka’bah. Allí hizo súplicas tal como había hecho en Safa. Luego de completar el Sa‘î en Marwah, le ordenó a todos los que no tuvieran animal de sacrificio con ellos terminar completamente el estado de ihrâm,[8] incluso si tenían intención del tipo Qirân o Ifrâd del Haÿÿ.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) no terminó su estado de ihrâm debido a que él había traído consigo el animal de sacrificio, pero dijo: “Si yo hubiera sabido antes lo que sé ahora, no hubiera traído el animal y hubiera hecho una ‘Umrah”.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) suplicó tres veces por aquellos que afeitaban su cabeza y una vez por aquellos que se recortaban el pelo.

A lo largo de su estadía en Makkah y hasta el día de tarwiyah[9] solía liderar las oraciones en el lugar de su residencia, acortándolas.

Antes del mediodía de ese día, él y sus compañeros partieron para Mina, y quien había terminado su estado de ihrâm entraba en él nuevamente sentado sobre su montura.

Al llegar a Mina desmontó, hizo las oraciones del Dhuhr, ‘Asr, Magrib e ‘Ishâ y pasó la noche allí. Luego de la salida del sol, procedió a la planicie de ‘Arafah. Algunos de sus compañeros estaban recitando Allâhu akbar y otros estaban repitiendo la talbiah pero él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) no corrigió a ninguno de ellos. Encontró la carpa lista para él en Namirah tal como lo había ordenado. Namirah no es parte de ‘Arafah; ésta era una aldea al oriente de ‘Arafah. Permaneció allí hasta poco después del mediodía cuando ordenó que su camella, llamada Al-Qaswa, fuera ensillada. Luego montó hasta llegar al valle dentro de ‘Arafah. Allí dio un gran sermón montado sobre su camello. Allí, afirmó los fundamentos del Islam y abolió los fundamentos del politeísmo y de los días pre-islámicos de ignorancia. Confirmó todas las prohibiciones universalmente acordadas por todas las religiones y abolió todas las prácticas ilegales pre-islámicas, incluyendo el interés usurero. Ordenó a la gente que trataran bien a las mujeres y que se ciñeran al Libro de Allah. Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) preguntó si había comunicado el mensaje, y al oír la afirmación unánime puso a Allâh como testigo de ello.

Cuando terminó el sermón, El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) le ordenó a Bilâl (radiallâhu ‘anhu) que llamara el Adhân; luego pronunció el iqâmah. Era un viernes; entonces lideró la oración del Dhuhr con dos raka‘ât de recitación silenciosa, a pesar de ser viernes. Bilâl (radiallâhu ‘anhu) hizo un segundo iqâmah y el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) lideró la oración del ‘Asr con dos raka‘ât. Los habitantes de Makkah estaban con él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), pero no les dijo que completaran la oración y tampoco les prohibió unir las dos oraciones.

Luego de completar su oración, Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) montó hasta llegar al lugar de la permanencia. Cuando algunas personas se preguntaban si él estaba ayunando o no, su esposa Maimunah (radiallâhu ‘anhu), le envió un poco de leche, la cual bebió en frente de la gente. Luego permaneció en su montura al pie de la montaña sobre las rocas y se orientó hacia la Qiblah con la cuerda en su mano. Entonces empezó a suplicar y a implorar fervientemente a Allâh y continuó así hasta la puesta del sol.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) pidió a la gente que se quedara en la parte superior del valle de ‘Uranah diciendo: “Yo me pongo de pie aquí pero todo el `Arafah es un lugar para ponerse de pie”.

Mientras estaba suplicando levantaba sus manos hasta el pecho como un hombre pobre que ruega por comida. Decía (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “La mejor súplica es la súplica en el día de `Arafah, y lo mejor que los Profetas anteriores y yo hemos dicho es: “La ilâha illâllâhu wahdahu la sharika lahu. Lahul-mulku wa lahul-hamdu wa huwa ‘ala kulli shai’in qadir (No hay divinidad sino Allah sólo sin asociados. Suyo es el dominio y Suya es toda alabanza y Él es sobre toda cosa poderoso).

Cuando el sol se hubo puesto por completo partió de ‘Arafah serenamente con Usamah Bin Zaid (radiallâhu ‘anhu) montando detrás suyo. Haló las riendas de su camello hacia atrás para disminuir el paso, hasta que la cabeza de la camella tocó el borde de la silla. Dijo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “¡Oh gente! Tengan calma. Apurarse no es signo de rectitud”.

Entonces Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) partió por la ruta de Al-Ma’zimain, siendo que había entrado a ‘Arafah desde Dhabb. Se transladaba a un paso moderado pero aceleraba siempre que había un espacio abierto.

Continuó recitando la talbiah durante el camino. En un punto desmontó, respondió a un llamado de la naturaleza, se lavó y retomó su viaje. No oró hasta haber llegado a Muzdalifah, en donde hizo el wudû para oración y ordenó que fuera hecho el Adhân y el iqâmah. Hizo la oración del Magrib antes de hacer el campamento y de hacer que los camellos se arrodillaran a descanzar. Luego de establecer a los camellos ordenó un segundo iqâmah pero sin Adhân. Hizo la oración del ‘Ishâ sin ninguna oración voluntaria entre el magrib y el ‘Ishâ. Luego durmió hasta el amanecer y no pasó la noche en adoración.

Esa misma noche luego de que la luna se había puesto les dio permiso a los débiles entre su familia para proseguir a Mina antes del amanecer, pero les dijo que no hicieran el rami (lapidación) antes del amanecer.

Tan pronto como el amanecer comenzó, hizo la oración del Faÿr luego del Adhân y el iqâmah. Luego montó hasta llegar a Al-Mash‘ar Al-Harâm y le dijo a la gente que todo Muzdalifah es lugar para permanecer. Se orientó hacia la Qiblah y comenzó a hacer súplicas y alabanzas a Allâh. Luego partió desde Muzdalifah antes de la salida del sol con Al-Fadl Bin ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhu) montando detrás suyo.

En el camino el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) le dijo a Al-Fadl Bin ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhu) que recogiera siete piedrecillas para él. Sacudiéndolas en su mano, dijo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Usen piedrecillas similares para lapidar, y eviten el extremismo en la religión”.

Al llegar al Valle de Muhassir, se apuró, tomando la vía del medio que lleva al ÿamrah mayor[10]. Continuó recitando la talbiah hasta llegar a Mina y empezó inmediatamente a lapidar el ÿamrah luego de la salida del sol mientras montaba en su camello. Arrojó las piedras desde la parte baja del valle con la Ka’bah a su izquierda y con Mina a su derecha. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) las arrojó una a la vez, diciendo: Allâhu akbar con cada piedra.

Después de esto el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) retornó a Mina y pronunció un elocuente sermón en el cual informó a la gente acerca de la santidad y la excelencia del ‘Id Al-Adha, el Día del Sacrificio, así como de la santidad de Makkah. También les ordenó obedecer a aquellos líderes que se ciñen al Libro de Allâh y les enseñó los ritos del Haÿÿ. Luego fue al lugar de sacrificio en Mina y sacrificó veintiséis camellos con su propia mano mientras estaban de pie con la pata izquierda atada. Luego se detuvo y le pidió a ‘Ali (radiallâhu ‘anhu) que completara el sacrificio de cien camellos. También le ordenó a ‘Ali (radiallâhu ‘anhu) que los diera en caridad a los pobres. Indicó que a un carnicero no se le debe dar su paga de la carne de sacrificio[11]. Enseñó que todo Mina es lugar de sacrificio, así como los caminos y los valles que llevan a Makkah.

Luego de terminar el sacrificio llamó al barbero e hizo que le afeitaran la cabeza, empezando con el lado derecho y luego por el izquierdo. Le dio el pelo a Abû Talhah (radiallâhu ‘anhu) y le dijo: “Distribúyelo entre la gente”.

Pidió perdón tres veces por aquellos que afeitaron sus cabezas y una vez por aquellos que recortaron su pelo. ‘Âishah (radiallâhu ‘anhu) le aplicó perfume antes de que él se quitara sus prendas del ihrâm.

Luego el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) partió para Makkah en su camello antes del mediodía. Hizo el Tawâf Al-Ifâdhah[12] y no hizo otro tawâf ni sa`i después de eso[13]. No trotó en su tawâf ni en su tawâf de despedida; excepto durante el inicial.

A continuación del tawâf fue al pozo de Zam-Zam en donde encontró a la gente bebiendo. La gente le entregó un balde y Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam)  bebió de pie. Luego retornó a Mina en donde pasó la noche. Hubo un desacuerdo acerca de en dónde hizo la oración del Dhuhr ese día. Ibn ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) reportó que hizo el Dhuhr en Mina mientras Ÿabir (radiallâhu ‘anhu) y ‘Âishah (radiallâhu ‘anhu) dijeron que la rezó en Makkah.

A la mañana siguiente esperó hasta que el sol hubo pasado su meridiano y caminó a los pilares, en donde empezó por el primer ÿamrah (el más pequeño) justo detrás de la mezquita del Jaif. Arrojó siete piedras, diciendo Allâhu akbar con cada una de ellas. Luego se dirigió hacia el ÿamrah y orientándose hacia la Qiblah, levantando sus manos hizo una larga súplica, tan larga como la recitación de Sûrah Al-Baqarah. Después fue al ÿamrah del medio y lo apedreó de la misma forma. Luego se movió a la izquierda hacia el valle y orientándose hacia la Qiblah, levantando sus manos en una súplica casi por el mismo tiempo que antes.

Luego fue hacia el tercer y más grande ÿamrah (Al-‘Aqabah), de pie con la Ka’bah a su izquierda y con Mina a su derecha, y lo apedreó con siete piedras también. Al completar la lapidación retornó sin ponerse de pie para suplicar.

Hizo la lapidación antes de la oración del Dhuhr y luego retornó para hacer la oración. Le dio permiso a Al-‘Abbâs (radiallâhu ‘anhu) para pasar las noches de Mina en Makkah con el fin de proveer a la gente con agua.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) no se apuró para su partida luego de dos días sino que la retrasó hasta que completó la lapidación de todos los pilares los tres días. Luego partió en la tarde parando en Muhassab. Hizo las oraciones del Dhuhr, ‘Asr, Magrib e `Ishâ y descansó por unos instantes. Luego siguió hacia Makkah en donde hizo el tawâf de despedida por la noche antes del amanecer sin trotar. Excusó a su esposa, Safiah (radiallâhu ‘anhu) del Tawâf de despedida debido a que ella estaba menstruando. Le permitió a ‘Âishah (radiallâhu ‘anhu) esa noche que hiciera la ‘Umrah desde Tan‘im[14] acompañada por su hermano, ‘Abdur-Rahmân (radiallâhu ‘anhu) y cuando ella hubo terminado, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) anunció la partida a sus compañeros y la gente partió.


[1] La peregrinación menor, la cual puede ser hecha en cualquier momento del año.

[2] La peregrinación mayor, que se realiza en una época específica del año.

[3] Cuando la ‘Umrah y el Haÿÿ son hechos con un solo ihrâm.

[4] Ya sea Qirân o Ifrâd (solo Haÿÿ) o Tamattu’ (‘Umrah seguida del Haÿÿ con un segundo ihrâm).

[5] Para hacer el Haÿÿ en modalidad Tamattu’.

[6] La primera casa de culto construida por el Profeta Ibrahim y su hijo Isma‘il. La ciudad de Makkah creció alrededor de ella.

[7] Hacer siete caminatas entre las colinas de Safa y Marwah, es una de las obligaciones del Haÿÿ y de la ‘Umrah.

[8] Al afeitarse sus cabezas o recortarse su pelo.

[9] El 8 de Dhul-Hiÿÿah.

[10] El pilar que debe ser lapidado.

[11] En lugar de eso, se le debe pagar una tarifa.

[12] El Tawâf Al-Ifâdhah es hecho luego de retornar de ‘Arafah. Es un pilar del Haÿÿ sin el cual éste está incompleto.

[13] Debido a que él estaba haciendo el Haÿÿ en modalidad qirán. Aquellos que hacen el Tamattu’ deben hacer un Sa‘î de nuevo luego del Tawâf Al-Ifâdhah.

[14] El lugar más cercano afuera de los precintos sagrados de Makkah.