EL VALOR DEL TIEMPO EN LA VIDA DEL MUSULMÁN

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Viernes 4 de Enero de 2019
Ÿumu‘ah 28 de Rabi’ûl-Âjir 1440
Imam: Sh. Soud Ahmad Soud

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Alabamos a Allâh Altísimo por sus incontables bendiciones. Bendiciones que caen como lluvia sobre nosotros, día y noche, y la mayoría de ellas sin esfuerzo alguno de parte nuestra. Dice el Sagrado Qurân: “Así que glorifiquen a Allâh al anochecer y al amanecer. Él merece ser alabado en los cielos y en la Tierra, [alábenlo] por la tarde y al mediodía” [Sûrah Ar-Rûm (30), âyât 17 y 18].

Todo cuanto de Él proviene -y de Él proviene todo-, es bueno y beneficioso para el creyente. Si algo bueno le ocurre, da las gracias a Allâh, y es bueno para él; y si alguna calamidad lo aflige, se aferra a la paciencia, y es mejor para él.

Las bendiciones de Allâh son, sin duda incontables. Sin embargo, hay algunas que después de perderlas pueden volver nuevamente u otras que pueden ser compradas o ganadas con esfuerzo propio. Pero hay unas bendiciones, como el tiempo, que una vez perdido o gastado, no vuelve jamás. No importa cuánta sabiduría tenga la persona, jamás sabrá cómo recuperar el tiempo perdido. Tampoco importa qué tan rica sea, jamás y nunca podrá comprar un sólo segundo que no le pertenece.

Nuestra vida, tan valiosa para cada uno de nosotros, no es sino un tiempo determinado. Hasan Al-Basrî (rahimahullâh) solía decir: “¡Oh hijo de Âdam! No eres sino una cantidad determinada de días. Cada vez que se va un día, se va parte de ti”. Este tiempo determinado, es el que nos dio Allâh para poder acercarnos a Él.

Nuestras acciones, buenas o malas, -quiera Allâh que sean siempre buenas- están ubicadas en esta línea de tiempo.

El tiempo es algo tan valioso, que todos los que lo hayan perdido en este mundo se arrepentirán en el Más Allá, incluso se dice que los moradores del Ÿannah no se arrepentirán de nada, excepto de aquellos momentos en los que no recordaron a Allâh en el Dunia. Por supuesto, que la gente que haya desobedecido tendrá mucho de que arrepentirse, pero ya será tarde.

Dice Allâh en el Qurân: “Cuando la muerte los sorprenda [a los que se negaron a creer y vivieron en el pecado], dirán: “¡Oh, Señor mío! Hazme regresar a la vida otra vez, quizás así pueda hacer el bien que dejé de hacer”. ¡No! No son sino meras palabras. Pero, detrás de ellos, hay una barrera hasta el día que sean resucitados” [Sûrah Al-Muminûn (23), âyât 99 y 100]. Y dice también el Altísimo: “Gritarán allí: “¡Señor! ¡Sácanos y obraremos bien, no como solíamos hacer!” ¿Es que no os dimos una vida suficientemente larga como para que se dejara amonestar quien quisiera, y [acaso] no se les presentó un mensajero?  ¡Gustad, pues! Los incrédulos no tendrán quien les auxilie” [Sûrah Fâtir (35), âyah 37].

Hermanos y hermanas, hoy es cuando tenemos tiempo; este es el presente que nos pertenece; el ayer ya pasó y no puede volver a ser vivido; el futuro no existe aún y nadie sabe si lo va a llegar a ver, pero existe el presente. No dejemos pasar la oportunidad, cada segundo de la vida del siervo de Allâh es extremadamente valioso.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Hay dos bondades que la gente suele descuidar: la salud y el tiempo libre”.

Aprovecha cinco cosas antes que lleguen otras cinco: Tu juventud antes que tu vejez; tu salud antes que tu enfermedad; tu riqueza antes que tu pobreza; tu tiempo libre antes que tus ocupaciones; y tu vida antes que llegue tu muerte.

Aprovechemos este tiempo tan valioso que Allâh nos dio para acercarnos a nuestro Râb, nuestro Creador, con el salâh, lectura del Qurân y el Dhikr. Aprovechemos, cada uno de nosotros de acuerdo con su propio tiempo, para acercarnos a nuestro Señor aprendiendo y buscando el conocimiento que nos permite saber cómo adorarlo. Aprovechemos, cada uno de nosotros de acuerdo con su propia capacidad, de ayudar a nuestros hermanos, siendo un aporte para la comunidad. Las puertas del bien son muy amplias, y las acciones que agradan a Allâh son muchas. Toda obra de bien es caridad, y aquél que haga el peso de un átomo de bien, vera su recompensa en el Día del Juicio.

Que no se nos pase el tiempo. La mayoría de las cosas que perdemos, podemos volver a adquirirlas de alguna forma u otra. Pero el tiempo, una vez que se va, lo hace para no volver jamás.

Allâh Altísimo juró por el tiempo, para luego de ese juramento darnos la receta única del éxito. Dice Allâh en el Sagrado Qurân: “Juro por el tiempo, que los seres humanos están en la perdición, excepto aquellos que crean, obren rectamente, y se aconsejen mutuamente con la verdad y con la paciencia [ante las adversidades]” [Sûrah Al-‘Asr (103)].

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos conceda la posibilidad de entender estas enseñanzas y también para que nos conceda el Taufiq de usar nuestro tiempo de forma que a Él complace. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh