EL MÉRITO Y LAS VIRTUDES DE LA CARIDAD

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Viernes 25 de Enero de 2019
Ÿumu‘ah 19 de Ÿumadal-Ûlâ 1440
Imam: Sh. Soud Ahmad Soud

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Alabado sea Allâh Altísimo, Quien, después de agraciarnos con la bondad del Îmân, nos abrió múltiples puertas para agradecerle y acercarnos a Él. Alabado sea Quien nos escogió de entre tantos de Su creación para ser de aquellos que Le adoran y glorifican.

Por mucho que el siervo trate de cumplir con el agradecimiento de su Señor, nunca será suficiente; es más, poder agradecer a Allâh es en sí una bondad que debe ser agradecida. Es menester para el siervo que cada día trate de acercarse a su señor lo mas que pueda, y una de las acciones de mas virtud ante Allâh es la sâdaqah, es decir la caridad.

Narró Â’ishah (radiallâhu ‘anha) que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Todos los descendientes de Âdam (‘alaihis-salam) han sido creados con trescientas sesenta articulaciones. Quien dice: “Allâhu Akbar, Alhamdulillah, Lâ ilâha illallâh, Subhânallâh, Astagfirullâh”, quien aparte una roca, espina o hueso del camino, y quien recomienda hacer el bien y prohíbe lo ilícito en numero de trescientas sesenta veces culminará su día habiéndose apartado del Infierno”.

La sâdaqah es lo que apaga el enojo de Allâh. Purifica al siervo de sus pecados, y eleva su rango frente a su señor. Dice Allâh en el Sagrado Qurân: “Toma una parte de sus bienes materiales para expurgarles [con ello sus pecados] y purificarlos [de la avaricia], y ruega por ellos, que tus súplicas les transmiten paz. Allâh todo lo oye, todo lo sabe” [Sûrah At-Taubah (), âyah 103].

No hay dinero ni riquesa que disminuya a causa de la sâdaqah. Dar caridad aumenta la riqueza y pone barakah en ella. Dice Allâh: “Allâh quita a las ganancias de la usura toda bendición, pero bendice los actos de caridad con un incremento multiplicado. Allâh no ama a los que niegan la verdad y transgreden” [Sûrah Al-Bakarah (2), âyah 276].

El Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos informó, que si una persona da una limosna equivalente a un dátil, del sustento halal, (Allâh solamente recibe lo que es dado Halâl) Allâh recibe esta limosna con su derecha, y la multiplica hasta que quede como la montaña Uhud.

La caridad le da un pase privilegiado al siervo el Dia del Juicio. Cómo escuchamos en la Jutbah de la semana pasada, Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos contó acerca de siete tipos de personas que estarán bajo la sombra del Trono de Allâh el dia del Juicio, cuando no haya aombra salvo la Suya. Una de estas siete, es una persona que da una caridad tan secretamente que su mano izquierda no sabe lo que su mano derecha dió.

Dice Allâh: “Si dais limosna públicamente, es algo excelente. Pero, si la dais ocultamente y a los pobres, es mejor para vosotros y borrará en parte vuestras malas obras. Allâh está bien informado de lo que hacéis” [Sûrah Al-Bakarah (2), âyah 271].

Hermanos y hermanas, la sâdaqah, para sea aceptada, tiene que ser entera y sinceramente con Allâh Altísimo, no esperando retribución alguna por parte de la gente.  Allâh señala en Su Libro Sagrado: “Por mucho amor que tuvieran al alimento, se lo daban al pobre, al huérfano y al cautivo: Os damos de comer sólo por agradar a Allâh. No queremos de vosotros retribución ni gratitud” [Sûrah Al-Insân (76), âyât 8 y 9]. Y dice también: “Quienes gastan su hacienda por Allâh sin hacerlo seguir de alarde ni agravio tendrán su recompensa junto a su Señor. No tienen que temer y no estarán tristes. Una palabra amable y perdonar es mejor que una caridad seguida de un agravio. Allâh es Opulento, Indulgente” [Sûrah Al-Bakarah (2), âyât 262 y 263], y unos versículos después dice: “El ejemplo de quienes gastan sus bienes materiales anhelando complacer a Allâh y por la certeza de ser recompensados, es como el de una huerta que se encuentra sobre una colina [alta y fértil], a la que le cae una lluvia copiosa y duplica sus frutos. Y si no, una llovizna le basta [para dar frutos]. Sepan que Allâh ve lo que hacen” [Sûrah Al-Bakarah (2), âyat 256[.

La recompensa de los que gastan por la Causa de Allâh es gigantesca. El beneficio no es de Allâh, es del siervo mismo. Dice el Qurân: “Quienes se hayan negado a creer sufrirán las consecuencias de su incredulidad, mientras que quienes hayan obrado rectamente habrán preparado su propio terreno” [Sûrah Ar-Rûm (30), âyah 44].

Quiera Allâh darnos el Taufîq de practicar en nuestra vida la caridad y obtener de esta obra el máximo de la recompensa. Âmîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh