Algunos Consejos Para el Mes de Ramadân

Los siguientes son algunos breves pero valiosos consejos para el Bendito Mes de Ramadân:

  • Ramadân es una oportunidad ideal para que los musulmanes renovemos nuestro compromiso con Allâh. Este compromiso debe ser interno y externo, de forma que no nos limitemos solamente a la recitación del Qurân y a realizar mayor número de salâh sunnah y voluntarios, si no que hacerlo, pero con humildad, concentración y devoción.
  • Debemos asegurarnos de no caer en el mero formalismo concentrado únicamente en aspectos externos. Conseguir la aceptación de Allâh debe ser nuestra mayor prioridad, y no es fácil: “Ciertamente Allâh solamente acepta lo que viene de los piadosos” [Sûrah Al-Mâidah (5), âyah 27].
  • Ramadân es una maravillosa oportunidad para tomar conciencia de nuestras faltas y proponernos corregirlas.
  • Los musulmanes debemos esforzarnos en las ‘ibâdât (las adoraciones) de Allâh tanto como podamos desde el principio del mes, ya que esto incrementa la posibilidad de que la recompensa obtenida sea mayor.
  • Los musulmanes deberíamos considerar acerca de lo que queremos lograr realmente en Ramadân, si queremos estar entre los ganadores o entre los perdedores y deberíamos asegurarnos de no hacer nuestras ‘ibâdât simplemente porque actuamos únicamente por imitación con la gente que nos rodea.
  • Deberíamos ser conscientes de que Ramadân es solamente un medio, un camino y nunca un fin.
  • Deberíamos realizar el ayuno de Ramadân con pleno convencimiento y buscando realmente la recompensa de Allâh, de manera que Él, Altísimo sea, pueda hacer que nuestras faltas pasadas no sean un lastre.
  • Cuidémonos de no romper el ayuno de Ramadân si no hay una excusa válida desde el punto de vista del Islam, ya que es una de las más grandes faltas.
  • Hagamos el Salâtut-Tarawîh durante las noches de Ramadân, especialmente en Lailatul-Qadr, buscando la auténtica recompensa de Allâh.
  • Debemos asegurarnos de que nuestra comida y bebida son realmente Halal, para que nuestras acciones sean aceptadas y las súplicas respondidas. Es imperativo hacer uso de lo que es Halal durante el ayuno y no debemos romperlo con lo que es Haram.
  • Dar de comer a gente que está ayunando para obtener una recompensa similar a la suya.
  • Realizar los salâh a la hora y en congregación para obtener la protección de Allâh.
  • Ser generosos, porque la mejor generosidad es la de Ramadân.
  • Tener cuidado de malgastar el tiempo sin realizar buenas acciones, ya que sólo nuestra es la responsabilidad de nuestra actuación.
  • Intentar realizar la Umrah durante Ramadân, ya que la Umrah en Ramadân equivale al Haÿÿ.
  • Ayudarnos a nosotros mismo en el ayuno haciendo el suhûr (la comida antes del Faÿr).
  • Apresurarnos a romper el ayuno justo después de que el sol se haya escondido, esto agrada a Allâh.
  • Hacer Ghusl antes del Faÿr si necesitamos purificarnos del estado de impureza mayor, de manera que seamos capaces de realizar las adoraciones en un estado de limpieza y pureza total.
  • Aprovechar la oportunidad de estar en Ramadân y tomar lo bueno que ha sido revelado durante este mes. Recitar el Qurân, ponderar y reflexiona los significados que en él están revelados.
  • Cuidarnos de mentir, maldecir, criticar y ofender, ya que estos actos reducen la recompensa del ayuno.
  • No dejar de ayunar porque pensamos que el ayuno nos está afectando en la vida diaria o nos vuelve irritables. El ayuno debería ser una causa de paz y tranquilidad para el alma. No busquemos la causa de nuestra irritación o mal humor en el ayuno.
  • Al completar el ayuno, mantenernos en un estado de Taqwa hacia Allâh, teniendo presente que Él nos ve en público y en privado. Agradecer Sus favores y reforzar nuestra obediencia a Él, haciendo lo que ha ordenado y evitando lo que ha prohibido.
  • Aumentar el Dhikr -recuerdo de Allâh- buscando Su ayuda, especialmente mientras estamos ayunando, al romper el ayuno y en el suhûr”.
  • Aprovechar estos momentos para hacer Du‘â por nosotros, por nuestros padres, familiares y por todos los musulmanes, ya que Allâh ha ordenado la súplica y ha garantizado su aceptación en Ramadân.
  • Enmendar nuestras faltas y errores de forma sincera y no volver a cometerlas, en verdad, Allâh acepta el arrepentimiento de los que lo hacen de forma sincera.
  • Ayunar los 6 días del mes de Shauwâl, ya que todo el que haga el ayuno de Ramadân, seguido por estos 6 días de Shauwâl, es como si ayunara continuamente por un año completo.
  • Ayunar el día de ‘Arafah, el 9 de Dhul-Hiÿÿah, tiene grandes recompensas.
  • Debemos intentar con todas nuestras fuerzas de permanecer en estado de Taqwa y debemos reforzar nuestro Imân después de Ramadân, no olvidemos que nuestro objetivo es realizar buenas acciones hasta el mismo día de nuestra muerte.
  • Asegurarnos de conseguir todo lo positivo de nuestros actos de ‘ibâdah y abandonar todo aquello que no es compatible con el Islam.
  • Hacer mucho salawât y salam por el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), por sus compañeros y por todos aquellos que siguen su senda hasta el Día del Juicio Final.