LOS MEJORES TIEMPOS PARA HACER DU‘Â

Hay ciertos momentos en que un du‘â tiene mayor posibilidad de ser aceptada por Allâh Subhanahu wa Ta‘âlâ, tal como lo mencionó el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Esos tiempos son los siguientes:

  • Durante el último tercio de la noche:

Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “En el último tercio de la noche, nuestro Rab (Sostenedor y Señor) Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ, desciende hasta el primer cielo y dice: “¿Quién está llamándome, para que Yo le responda? ¿Quién Me pide para que Yo le otorgue? ¿Quién está buscando perdón de Mí para que le perdone?” [Sahîh Al-Bujârî, Hadîth Qudsî].

‘Amr Ibn Absah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Lo más cerca que un adorador puede estar de su Señor es durante la última parte de la noche, entonces, si puedes estar de entre los que recuerdan a Allâh en esas horas, ¡Hazlo!” [At-Tirmidhî, An-Nasâî, Al-Hâkim Sahîh].

  • Avanzada la noche:

Cuando la gente está durmiendo y ocupada con sus placeres mundanos, Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ da a los creyentes una oportunidad, o una hora de respuesta, si es que pueden luchar contra el sueño e invocar a su Señor para lo que sea que necesiten. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Hay una hora durante la noche, en que ningún musulmán pide a Allâh nada de este mundo o de la otra vida, excepto aquello que le será dado, y esto ocurre cada noche” [Muslim].

  • Entre el Adhân y el ‘Iqâmah:

Anas (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Una súplica realizada entre el Adhân y el ‘Iqâmah no será rechazada” [Tirmidhî, Abû Dâwûd].

  • Una hora en especial durante el viernes:

Narró Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu): “El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos habló sobre el viernes y dijo: “Hay una hora durante el viernes que, si encuentra a un musulmán haciendo el salâh o pidiendo a Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ, entonces Allâh definitivamente oirá su demanda”. Y el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mostró lo corto que era ese momento con sus manos”.

Algunos han dicho que esa hora es desde el momento en que el Imâm entra a la mezquita, en la oración del viernes, hasta que esa oración se termina, es decir, dentro de las dos Jutbah, mientras otros han dicho que esa hora es la última hora del día (por ejemplo, desde el ‘asr al magrib).

  • Mientras se bebe agua de Zam Zam:

Ÿâbir (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: El agua de Zam Zam es para lo que es bebida” [Ibn Mâÿah]. Esto significa que cuando bebes agua de Zam Zam puedes pedir a Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ por cualquier cosa de la que se quiera obtener beneficio de esta agua, como curar una enfermedad, etc.

  • Durante el Suÿûd (prosternación):

Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Lo más cerca que un esclavo puede estar de su Señor, es cuando se prosterna, entonces invoca mucho a Allâh en ella” [Muslim, Abû Dâwûd]. Cuando un musulmán hace su salâh está en dirección a Allâh, y cuando él se prosterna, está lo más cerca que puede estar de Allâh, entonces es mejor invocar a Allâh en ese momento. Se dice que mientras se está prosternado, uno no debe pedir cosas mundanas, sino que debe pedir para la otra vida.

  • Después de un salâh obligatorio:

Narró Abû Umâmah (radiallâhu ‘anhu) que se le preguntó al Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “¡Oh, Mensajero de Allâh! ¿Cuál súplica es oída por Allâh?” Él dijo: “La que se realiza al final de la noche y la que se realiza al final del salâh obligatorio”. Este tiempo es antes de decir “At-Tahiyât”, y antes de hacer el Taslîm (finalizar la oración).

  • En la Noche del Decreto (Lailatul-Qadr):

Esta noche es la más grande de las noches del año. Es la noche de la que el Todopoderoso Allâh dijo de ella: “La noche de Al Qadr es mejor que mil meses” [Sûrah Al-Qadr (97), âyah 3]. La noche del decreto es una de las noches impares de las últimas diez noches del bendito mes de Ramadân. Los ángeles descienden a la tierra, y la tierra es cubierta con paz y serenidad hasta el alba, y cuando las puertas del Paraíso se abren, el creyente es alentado a volverse a Allâh para rogarle por sus necesidades de este mundo y del Más Allá (Âjirah).

  • Al momento del llamado a la oración (Adhân):

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Busca la respuesta a tu du’â, cuando los ejércitos se encuentren, y cuando se llame a la oración, y cuando la lluvia caiga” [Reportado por Imâm Shâfi‘î]. En otro hadîth: “Cuando se llama a la oración, las puertas del cielo se abren, y el du‘â es respondido” [Al-Tayâlisî en su Musnad].

  • Cuando alguien está sufriendo injusticia u opresión:

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo a Mu‘âdh Ibn Ÿabal (radiallâhu ‘anhu): “Cuidado con las súplicas de quien es tratado con injusticia, porque no hay refugio o velo entre él y Allâh” [Sahîh Al-Bujârî y Muslim]. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) declaró: “A tres hombres nunca se le rechaza su du‘â: Al ayunante hasta que rompe su ayuno, al gobernante justo y a aquel que es oprimido” [Ahmad, At-Tirmidhî]. En otro hadîth, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) declaró: “Tres du‘â, seguramente, se responden: El du‘â del oprimido, el du‘â del viajero, y el du‘â del padre o la madre por su hijo”. Quien sufre injusticia es oído por Allâh cuando Le invoca para retener sus derechos del injusto o del opresor. Allâh ha prometido ayudar a quien sufre de injusticia tarde o temprano, tal como dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).

  • Durante el viaje:

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Tres súplicas no son rechazadas; la de un padre por su hijo; la del ayunante, y la súplica del viajero” [Al-Baihaqî, At-Tirmidhî]. Durante el viaje, la súplica es oída por Allâh si el viaje es por una buena razón, pero si es por una mala intención o para realizar cosas ilegales, esto no se aplica.

  • Cuando los padres piden por sus hijos:

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Tres súplicas no son rechazadas, la de un padre por su hijo, la del ayunante y la súplica del viajero” [Al-Baihaqî, At-Tirmidhî].

  • Después de alabar a Allâh y haciendo salutación por el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) en el Tashahhud al terminar el salâh:

Narró Fadâlah Ibn ‘Ubayd (radiallâhu ‘anhu) que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Cuando cualquiera de ustedes hace du‘â, que comience por glorificar a Su Señor y alabarlo, luego den bendiciones al Profeta, luego pidan por lo que quieran” [Abû Dâwûd, At-Tirmidhî]. En otro hadîth, Baqiyi ibn Mujallid (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Ningún du‘â será respondido, hasta que no se envíen bendiciones al Profeta” [Baihaqî]. En otro hadîth: ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El du‘â es detenido entre los cielos y la tierra y no se toma ninguna parte de ella hasta que se envíen bendiciones al Profeta” [Tirmidhî]. Luego que una persona ha terminado su tashahhud y antes de decir “salâm”, el du‘â durante ese tiempo tiene gran oportunidad de ser respondido. Ibn Mas‘ûd (radiallâhu ‘anhu) narró: “Estaba una vez rezando, y el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), Abû Bakr y ‘Umar (radiallâhu ‘anhumâ) estaban presentes. Cuando me senté (en el último tashahhud), alabé a Allâh, luego envié salutaciones al Profeta, y luego comencé a orar por mí mismo. Ante esto, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “¡Pide, y se te dará! ¡Pide, y se te dará!” [Tirmidhî, Mishkât].

  • Cuando un musulmán hace du‘â por su hermano o hermana ausente:

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “No hay sirviente creyente que suplique por su hermano en su ausencia, mientras los ángeles no digan: “lo mismo para ti”. [Muslim].

  • En el día de ‘Arafât (9 de Dhul-Hiÿyah):

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “La mejor súplica es la súplica en el día de ‘Arafât” [Tirmidhî y Mâlik]. El día de ‘Arafât es la esencia del pináculo del Haÿÿ. En este gran día, millones de creyentes se reúnen en una planicie, provenientes de cada rincón del mundo, con un sólo propósito en mente, responder al llamado de Su Creador. Durante este auspicioso día, Allâh no rechaza las solicitudes de quienes lo alaban.

  • Durante el mes de Ramadân:

Ramadân es un mes lleno de bendiciones, por lo que el du‘â durante Ramadân es bendito. Esto se puede inferir del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) diciendo: “Cuando viene Ramadân, las puertas de la misericordia (en otra narración dice: “del Paraíso”) se abren, y las puertas del Infierno se cierran, y los demonios son encerrados”. Queda claro que el du‘â durante Ramadân tiene una gran posibilidad de ser aceptada, como las puertas del Paraíso y la misericordia están abiertas. [Sahîh Bujârî, Muslim y otros].