EL ARREPENTIMIENTO Y LA OBEDIENCIA A ALLAH

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Viernes 2 de Agosto de 2019
Ÿumu‘ah 1 de Dhul-Hiyyah 1440
Imam: Sh. Muthana Soud F.

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allâh Altísimo: “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo” [Sûrah Al-Hiÿr (15), âyah 49]. Dice también describiendo a sus siervos virtuosos: “Aquéllos que cuando cometen una indecencia o son injustos consigo mismos, recuerdan a Allâh y piden perdón por sus faltas – porque ¿quién perdona las faltas sino Allâh? – y no reinciden en lo que hicieron después de saberlo” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 135]. Por su parte, dijo nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “¡Oh, gente! Vuélvanse a Allâh y pidan Su perdón, pues yo Le pido perdón cien veces al día”.

Respetados hermanos y hermanas, errar está en la naturaleza del ser humano. El ser humano es débil y es muy fácil que caiga en errores. Dice Allâh: “Allâh quiere aliviaros, ya que el hombre fue creado débil” [Sûrah An-Nisâ (4), âyah 28]. Es por esto que Allâh nos enseñó a minimizar en lo posible nuestros errores y pecados a través de la constante ocupación en las buenas obras y a través de mantener siempre la sensación de que Allâh nos observa y está al tanto de todas nuestras obras.

Pero a pesar de ello, nadie es perfecto, y de vez en cuando inconscientemente o a sabiendas, incurrimos en cosas que nos pueden apartar del camino recto y acarrearnos la ira de Allâh. Allâh, sin embargo, nos da la oportunidad de borrar esas faltas y volver a Su obediencia, sin importar la cantidad de nuestras faltas y sin límite de oportunidades.

Uno de los hermosos nombres de Allâh es At-Tauwâb, que significa “El Perdonador”, que da oportunidades para arrepentirse. Dice Allâh: “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo” [Sûrah Al-Hiÿr (15), âyah 49]. Dice también en un Hadîth Qudsî: “¡Siervos míos! Ustedes se equivocan de día y de noche y Yo soy el que perdona todas las faltas, pídanme perdón y Yo los perdonaré”.

Uno de los nombres de Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) es “Nabîut-Taubah”, es decir el Profeta del Arrepentimiento. Eso significa que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) invitaba hacia el arrepentimiento, fue el mejor ejemplo de arrepentimiento y en sus enseñanzas hay una gran variedad de maneras de arrepentirse y volver hacia Allâh.

Todo siervo de Allâh debe arrepentirse y pedir Su Perdón, es una orden de Allâh, según señala el Sagrado Qurân: “Y volveos a Allâh todos, oh creyentes, para que podáis tener éxito” [Sûrah An-Nûr (24), âyah 31]. Allâh ama a quienes se arrepienten y se vuelven a Él. Dice Allâh también: “Es cierto que Allâh ama a los que se vuelven a Él y a los que se purifican” [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 222].

En el Día del Juicio serán pesadas las obras del siervo, en un plato de la balanza serán puestas las buenas obras y en el otro lado las malas; el lado de las buenas acciones será más pesado cuando el de las malas obras tenga menos acciones, y eso se consigue con el arrepentimiento. Con el arrepentimiento llega la complacencia de Allâh, el Shaitân se desespera y suben los niveles del siervo en el Paraíso.

Allâh se refiere con palabras muy duras a quienes no se arrepienten, dice: “Y quien no se vuelva en arrepentimiento… Esos son los injustos” [Sûrah Al-Huÿurât (49), âyah 11].

Allâh promete a quien se arrepiente, el perdón; así como la entrada en el Jardín, con la condición de que el arrepentimiento sea sincero y el siervo tenga verdaderas intenciones de no reincidir en el mismo pecado. Dice Allâh: “¡Vosotros que creéis! Volveos a Allâh sinceramente para que vuestro Señor cubra vuestras maldades y os haga entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos” [Sûrah At-Tahrîm (66), âyah 8].

El arrepentimiento tiene ciertas condiciones que los sabios han extraído de los textos del Islam. Si la falta que ha cometido el siervo afecta únicamente lo que es derecho de Allâh, entonces el arrepentimiento tiene tres condiciones:

  1. Reconocer la falta cometida.
  2. dejar de cometerla y pedir perdón por haberla cometido.
  3. Tener la sincera intención de no volver a caer en ella.

Ahora, si la falta cometida afecta el derecho de alguna otra persona, entonces, a parte de esas tres condiciones, es necesario que le pida perdón a la persona afectada y arregle las cuentas con él.

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) fue el mejor ejemplo en todos los aspectos, y el arrepentimiento no fue una excepción. Ha sido narrado que Él se arrepentía reiteradas veces al día, y que le ordenaba esto a sus compañeros también.

Hermanos y hermanas, rogamos a Allâh Altísimo para que nos haga de aquellos que se vuelven a Él con frecuencia; y que nos otorgue su perdón y su complacencia. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh