ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO A LA SÛRAH QAF

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Viernes 11 de Octubre de 2019
Ÿumu‘ah 12 de Safar 1441
Imam: Sh. Soud Ahmad Soud

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Alabado sea Allâh, Altísimo. Suyo es el Reino y La Alabanza, y Él es quien todo lo sabe, todo lo ve.

“¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creó a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Temed a Allah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto, que Allah os observa” [Sûrah An-Nisâ (4), âyah 1].

 “¡Oh, creyentes! Temed a Allah, y que cada alma considere cuánto ha realizado para [el Juicio de] mañana. Temed a Allah, porque Allah está bien informado de cuánto hacéis” [Sûrah Al-Hashr (59), âyah 18].

“¡Oh, creyentes! ¡Temed a Allah y creed en Su Mensajero! Os multiplicará así Su misericordia, os agraciará con una luz [Su guía] con la que transitaréis y os perdonará vuestros pecados. Allah es Absolvedor, Misericordioso” [Sûrah Al-Hadîd (57), âyah 28].

“¡Oh, creyentes! Temed a Allah, y hablad sólo con fundamento. Él hará prosperar vuestras obras y perdonará vuestros pecados. Sabed que quien obedece a Allah y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso” [Sûrah Al-Ahzab (33), âyât 70 y 71].

Narró Muslim en su libro AsSahih, que Um Hishâm bint Harithah (radiallâhu ‘anha) dijo: “No memoricé la Surah Qaf excepto de la boca de Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) la recitaba cada día ÿumu‘ah en la Jutbah.

También narró Muslim que ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) preguntó a Aba Wâqid Al-Laithi (radiallâhu ‘anhu): ¿Qué solía recitar el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) en la oración de ‘Id Al-Fitr y Al-Adha? Respondió: Sûrat Qaf, y Sûratul-Qamar.

Sûrah Qaf ¿Qué sabemos sobre esta Sûrah? Basta con saber que es la palabra de Allâh para saber que es grandiosa, pero ¿Qué tanto la hemos recitado? ¿Qué tanto hemos meditado mientras la escuchamos? ¿Qué enseñanzas tomamos de la Sûrah? ¿Qué tanto aumentó nuestro temor ante Allâh al escucharla?

Habla Allâh en el comienzo de esta Sûrah, sobre la naturaleza de los mensajeros que envío hacia nosotros, y nos hace reflexionar con Sus Elevadas palabras acerca de cómo nos creó, qué tan fácil fue para Él crearnos; y, que no debemos sorprendernos si nos dice qué Él, quien nos creó la primera vez a nosotros y todo cuánto vemos, nos dará vida nuevamente después de habernos hecho morir. Dice el Qurân: “¿Acaso no ven que Nos fue fácil crearlos por primera vez? ¿Cómo entonces dudan que serán resucitados [cuando ello Nos es más fácil aún]?” [Sûrah Qaf (50), âyah 15].

Hace temblar el corazón de quien medita y reflexiona al escuchar Su Palabra, y nos habla acerca del susurro al que está expuesta nuestra alma, y acerca de cómo, cada palabra y cada letra que sale de nuestra boca está siendo registrada con precisión. Cada uno de nosotros, al final, es responsable por sus actos. Dice el Qurân: “Por cierto que creamos al ser humano y sabemos cuáles son sus debilidades. Nosotros estamos más cerca de él que su propia vena yugular. Dos Ángeles registran sus obras, uno a la derecha y otro a la izquierda. No pronuncia palabra alguna sin que a su lado esté presente un Ángel observador que la registre. Y os llegará la agonía de la muerte con la verdad. ¡De ella era que huíais! Y la trompeta será soplada el día que se había prometido [el Día del Juicio]. [Y ese día] Cada hombre se presentará acompañado por un Ángel que lo conduzca y otro que será testigo de sus obras. [Y se le dirá a quien desmentía:] Por cierto que fuiste indiferente con esta comparecencia. Hoy te quitamos el velo que cubría tu vista y ahora puedes ver [que el castigo del que se te había advertido era verdad]” [Sûrah Qaf (50), âyât 16 a 22].

Para aquellos que temen su castigo y a la vez anhelan Su Gracia y Misericordia, la situación de ambos, el malhechor y el bienhechor, describió cómo será la situación de la gente del Fuego, y cuál será el regocijo de la gente del Paraíso -que Allâh nos haga a todos de la gente de Ÿannatul-Firdaus, amin-. Dice el Qurân: “Y el Ángel que le acompañó durante su vida dirá: Esto es lo que he registrado. [Y Allah le dirá a los Ángeles:] Arrojad al Infierno a todo incrédulo rebelde. Aquel que se negó a obrar el bien, se extralimitó, dudó [de la inminencia de este día] Y atribuyó copartícipes a Allah. ¡Arrojadlo al castigo severo! Y Satanás que le susurró toda su vida dirá: ¡Oh, Señor nuestro! Yo no le desvié, sino que él estaba en un profundo extravío. Dirá [Allah]: No discutáis ante Mí, ya os había advertido de esto anteriormente. Mi designio es irrevocable, y Yo no soy injusto con Mis criaturas. Ese día le diremos al Infierno: ¿Todavía tienes lugar [para seguir castigando a los pecadores? Y exclamará: ¡Sí!, y aún quiero más. Y el Paraíso será expuesto cerca de los piadosos. [Y se dirá:] Esto es lo que se había prometido para quienes se arrepintieran con sinceridad, cumplieran [con los preceptos de Allah], Temieran al Clemente a pesar de no verle y se presentasen [ese día] con sumisión y arrepentimiento. [Se les dirá:] Ingresad al Paraíso en paz y con seguridad, allí viviréis eternamente. Tendréis en él cuanto anheléis, y os tenemos reservado una recompensa aún mayor [contemplar a Allah].” [Sûrah Qaf (50), âyât 23 a 35].

Hermanos y hermanas. Es éste nuestro destino, y nuestro Único propósito en la vida: agradar a Allâh y entrar en Su Misericordia, llevando con nosotros a la mayor cantidad de gente posible. Nuestro Señor nos ordenó, que, por Medio de Su Palabra, hagamos reflexionar a la gente, y que lo glorifiquemos a él, y nadie más que Él. Dice el Qurân: “Hemos destruido con anterioridad a muchas generaciones más poderosas que ellos, y las cuales construyeron grandes ciudades, pero aun así no pudieron huir de Nuestro castigo. Por cierto, que en esto hay un motivo de reflexión para quienes tienen uso de razón y prestan oído atentamente. Creamos los cielos y la Tierra y todo cuanto existe entre ellos en seis días, y no Nos agotamos en lo más mínimo. Ten paciencia [¡Oh, Muhammad!] a sus injurias, y glorifica con alabanzas a tu Señor antes de la salida del Sol y antes del ocaso [haciendo las oraciones del Fayr, Dhuhr y ‘Asr]. Y glorifícale por la noche [haciendo las oraciones del Magrib e ‘Ishâ’], y después de cada oración. Ten presente el día que convoque el pregonero [el Ángel encargado de soplar la trompeta] desde un lugar cercano. Ese día todos escucharán el soplido de la trompeta que anunciará la inminencia del Día del Juicio. Ése será el Día de la Resurrección. Por cierto, que Nosotros damos la vida y la muerte, y ante Nosotros compareceréis. Ese día la tierra se abrirá, y los hombres surgirán presurosos de sus tumbas para ser juzgados. Por cierto, que resucitarles y congregarles es fácil para Nosotros. Nosotros sabemos mejor que nadie lo que dicen de ti [¡Oh, Muhammad!]. Tú no puedes forzarles a creer, sólo exhórtales con el Corán que quien tema Mi amenaza recapacitará” [Sûrah Qaf (50), âyât 36 a 45].

Respetados hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos haga de la gente que le teme, y más específicamente, de la gente que se beneficia de Su Palabra, y la recita día y noche. Âmîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh