LOS PROBLEMAS SE SOLUCIONAN CON TEMOR DE ALLAH Y PACIENCIA

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Viernes 18 de Octubre de 2019
Ÿumu‘ah 19 de Safar 1441
Imam: Sh. Yusuf G. Hoosen

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Allâh Subhânahu wa Ta’âlâ dice en el Sagrado Qurân: Quienes teman [Su castigo] y sean pacientes [ante las adversidades] sepan que Allâh no dejará de recompensar a los benefactores [Sûrah Yûsuf (12), âyah 90].

Allâh ha prometido protección para la gente del Taqwa. Dice el Qurân: Si os llega un bien, les duele, y si os sobreviene un mal, se alegran por ello; pero si tenéis paciencia y sois temerosos, su intriga no os dañará en absoluto; es cierto que Allâh rodea lo que hacen [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 120].

Dijo El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Teme a Allâh donde quiera que estés. Sigue una mala acción con un buena que la borre y trata a la gente con amabilidad” [Tirmidhi].

El Taqwa se puede definir como: 1) temer a Allâh, 2) seguir cada orden de Allâh, 3) estar contento con lo que Allâh ha destinado para ti, y 4) prepararte para la otra vida.

En el Sagrado Qurân encontramos que Allâh ha prometido para la gente del Taqwa, el éxito en todo. Allâh ha prometido para la gente del Taqwa facilidad en cada dificultad: “Y le provee desde donde no lo espera. Quien se abandone en Allâh, Él le bastará” [Sûrah Talâq (65), âyah 2 y 3], y Allâh ha prometido a la gente del Taqwa vida eterna en el Paraíso: “Acudid prestos hacia un perdón de vuestro Señor y a un Jardín preparado para los temerosos” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 133 y 134]. Todo esto es para que seamos exitosos en todas las cosas, por eso, tenemos que esforzarnos para ser como la gente del Taqwa.

La Sûrah Yûsuf [12] comienza con el joven Yûsuf (‘alaihis-salam) describiendo su sueño a su amado padre Yaqûb (‘alaihis-salam) Dijo: “Por cierto que vi en sueños once astros, también al Sol y la Luna, que se prosternaban ante mí” [Sûrah Yûsuf (12), âyah 4]. El Qurân termina la historia de Yûsuf (‘alaihis-salam) de la misma forma que comenzó, con la interpretación de ese sueño, porque los once astros eran sus hermanos, el sol su padre y la luna su madre. Continua la Sûrah diciendo: Y cuando se presentaron ante Yûsuf, éste abrazó a sus padres y dijo: Entrad en Misr, si Allah quiere, seguros. Subió a sus padres sobre el trono y cayeron postrados en (reverencia) ante él, dijo: ¡Padre mío! Esta es la interpretación de mi visión anterior, mi Señor ha hecho que se realizara y me favoreció al sacarme de la prisión y al haberos traído a mí desde el desierto después de que el Shaitân hubiera sembrado la discordia entre mí y mis hermanos. Realmente mi Señor es Benévolo en lo que quiere y es cierto que es el Conocedor, el Sabio [Sûrah Yûsuf (12), âyât 98 a 100].

La esencia de la historia de Yûsuf (‘alaihis-salam) es el temor de Allâh y la paciencia ante la adversidad. Yûsuf (‘alaihis-salam) fue abandonado por sus hermanos, incluso ellos habían pensado en asesinarlo, pero en vez de eso lo metieron por la fuerza en un pozo y allí lo abandonaron; fue vendido como un esclavo; frecuentemente tenía que soportar los malos tratos de la esposa de su amo; era objeto de rumores en todo el pueblo; fue arrojado a la cárcel y olvidado allí; tuvo que soportar dificultad tras dificultad, prueba tras prueba; cuando una calamidad pasaba, venía otra en su lugar. Sin embargo, al final, no solo se convirtió en gobernador, sino que además volvió a reunirse con toda su familia en amor, dignidad y honor, y con la sincera aceptación de sus hermanos, los mismos que lo habían forzado a salir de sus vidas.

En la vida del Profeta Yûsuf (‘alaihis-salam) hay un mensaje para todo nosotros: Encontraremos gente que nos lastime, que no deseen nada más que destruirnos, que desearán encadenarnos mentalmente e incluso pedirán nuestra expulsión física. Es posible que tengamos que lidiar con conflictos familiares, con el aislamiento, con la depresión y la frustración. Sin embargo, a pesar de todo, recuerda que hubo alguien que tuvo que pasar por situaciones aún más difíciles y con su Temor a Allâh y paciencia salió victorioso. El Profeta Yûsuf (‘alaihis-salam) pasó por pruebas y dificultades, pero sabía que sus propias pruebas y el alivio que vino después servirían de consuelo. Yûsuf (‘alaihis-salam) salió del abandono en el pozo no solo con el destino de convertirse en un gran gobernante de Egipto, sino que salió liberado de las cadenas de esta vida, para convertirse, con su ejemplo, en una fuente de consuelo y sanación para los musulmanes de todo el mundo.

Allâh sabe lo que el siervo no sabe. Dice el Qurân: “… puede que os disguste algo que sea un bien para vosotros y que améis algo que es un mal. Allâh sabe y vosotros no sabéis [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 216]. Cuando Yûsuf (‘alaihis-salam) vio su sueño habían Taqwa y Sabr; cuando sus hermanos lo maltrataron y  lo botaron en un pozo, habían Taqwa y Sabr; cuando estaba en el palacio del gobernador de Egipto y fue seducido por la esposa de este, habían Taqwa y Sabr; cuando fue encarcelado, habían Taqwa y Sabr; cuando fue elegido como consejero del gobernador, habían Taqwa y Sabr; cuando subió el puesto del gobernador, habían Taqwa y Sabr; cuando contralaba los recursos de Egipto, habían Taqwa y Sabr; cuando su sueño se hizo realidad, habían Taqwa y Sabr. Allâh Subhânahu wa Ta’âlâ dice en el Sagrado Qurân: Quienes teman [Su castigo] y sean pacientes [ante las adversidades] sepan que Allâh no dejará de recompensar a los benefactores [Sûrah Yûsuf (12), âyah 90].

En la historia del Profeta Yûsuf (‘alaihis-salam) se destaca estas dos cualidades, Taqwa y Sabr, es decir el temor de Allâh y la paciencia, que en realidad son las soluciones a todos nuestros problemas. Allâh dice en el Qurân: “¡Vosotros que creéis! Sed pacientes, tened más aguante, manteneos firmes y temed a Allah para que podáis tener éxito [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 200]; y dice también: Y tened por cierto que os pondremos a prueba con temor, hambre, pérdida de riqueza, personas y frutos. Pero anuncia buenas nuevas a los pacientes [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 155]; y dice también: “Por cierto que la retribución para quienes sean pacientes y perseverantes será ilimitada” [Sûrah Az-Zumar (39), âyah 10].

El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Ten en mente que el éxito se alcanza con la paciencia y el alivio llega después de la dificultad”. No te deprimas, porque tienes a tu Señor, quien dio solución a tus asuntos ayer, y te las dará de igual manera mañana. También dijo Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Dirá Allâh Subhânahu wa Ta‘âlâ: “Yo Soy como mi siervo cree que Soy con él. Estoy con él si Me recuerda. Cuando Me recuerda en la intimidad de su ser, Lo recuerdo en la intimidad de Mi Ser, si Me recuerda ante un grupo, Lo recuerdo ante un grupo mejor que su grupo [Al-Bujâri y Muslim].

Quiera Allâh darnos el Taufîq de la comprensión estas enseñanzas y la capacidad de llevarlas a la práctica. Âmîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh