LA REVELACIÓN DE ALLÂH EN LA SÛRAH KAHF, BENEFICIO Y GUÍA PARA NUESTRA VIDA

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Viernes 14 de Febrero de 2020
Ÿumu‘ah 20 Ÿumâdal-Âjir 1441
Imam: Sh. Soud Ahmad Soud

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Respetados hermanos y hermanas, la Revelación de Allâh es vida para el creyente. En el Qurân encontramos la guía para cualquiera de nuestros asuntos y una salida de cada momento difícil. Cuando decimos que es la salida de cada dificultad, no necesariamente significa que las dificultades van a desaparecer en una fracción de segundo, más bien, Allâh nos enseña en el Qurân la forma correcta y que más Le agrada de como debemos actuar en cada situación. Allâh Altísimo nos enseñó en Su Libro desde como actuar en el exilio, hasta cómo hacer cuando alguien nos da un préstamo, y como pedir permiso en la casa. El Qurân entero es magnífico; por supuesto, porque es la Palabra de Allâh.

Hoy, con el permiso de Allâh, hablaremos sobre Sûrah Kahf (La Caverna) y alguna de sus enseñanzas. En primer lugar, recordaremos lo que dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) respecto de que quién memoriza diez âyât del principio de la Sûrah Kahf: “Será protegido del Dayyal (el Falso Mesías)”.

Esta Sûrah comienza con la alabanza a Allâh, exaltando su Unicidad absoluta, y condenando fuertemente a quien asocia con Él a alguien de Su creación. Dice Allâh: “Las alabanzas a Allâh que ha hecho descender a Su siervo el Libro y no ha puesto en él nada que fuera tortuoso. Sino que es directo para advertir de una gran violencia de Su parte y anunciar a los creyentes, ésos que practican las acciones de rectitud, que tendrán una hermosa recompensa, permaneciendo en ello para siempre. Y para advertir a los que dicen: Allâh ha tomado para Sí un hijo. Ni ellos ni sus padres tienen conocimiento de eso, es una palabra grave que sale de sus bocas. Lo que dicen es sólo una mentira” [Sûrah Kahf (18), âyât 1 a 5].

No hay nada mejor y más claro que la Palabra de Allâh, y no hay guía mas recta que la Guía de Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Si quisiéramos meditar y estudiar la Palabra de nuestro Señor, no terminaríamos nunca, pero pedimos a Allâh que nos conceda el tiempo y la paciencia para hacer todo cuanto esté a nuestro alcance, y que nos abra las puertas de su conocimiento. Dice el Sagrado Qurân: “Di: Si el mar fuera la tinta para las palabras de mi Señor, se agotaría antes de que las palabras de mi Señor se acabaran, incluso si trajéramos otro tanto” [Sûrah Kahf (18), âyah 109].

De entre la Luz que Allâh reveló en Sûrah Kahf, Allâh mencionó la historia de unos jóvenes quienes, firmes en su fe en Allâh, decidieron mostrar una postura firme ante un pueblo opresor hacia ellos, para conseguir únicamente la complacencia de Allâh. Dice Allâh: “Nosotros vamos a contarte su historia con la verdad: Eran unos jóvenes que creían en su Señor y los habíamos acrecentado en guía. Y habíamos puesto firmeza en sus corazones, de manera que se levantaron y dijeron: Nuestro Señor es el Señor de los cielos y de la tierra, no invocaremos aparte de Él a ningún dios pues si lo hiciéramos estaríamos diciendo algo falso. Estos, nuestra gente, han tomado dioses fuera de El a pesar de que no les aportan un poder claro. ¿Quién es más injusto que quien inventa mentiras contra Allâh?” [Sûrah Kahf (18), âyât 13 a 15].

Estos jóvenes son un ejemplo para cada siervo de Allâh en general, pero también muy específicamente para aquellos que viven la opresión por ser creyentes. Lamentablemente, muchos de nosotros creen, a veces inconscientemente, que estas son “historias de los pueblos anteriores” que Allâh nos narra en Su Libro Sagrado, y que estas cosas ya no pasan. Nada puede estar más lejos de la verdad. Sigue pasando, y nos distraemos en buscar soluciones fuera del Qurân, soluciones que sean “compatibles con nuestra época”. No, nunca tendremos éxito hasta que tomemos con fuerza la Revelación de Allâh hacia nosotros… Nunca.

Estos jóvenes llamaron hacia la Unicidad de Allâh, y dijeron lo que tenían que decir, sin tener miedo de nada ni nadie, ni tampoco tratando de maquillar la verdad para hacerla más atractiva al oído de quien no cree. La verdad debe ser dicha tal y como es. Allâh estuvo del lado de estos valientes y sinceros jóvenes, e hizo de ellos un signo para la gente que reflexiona. Dice Allâh en el Qurân: “Una vez que os hayáis apartado de ellos y de lo que adoran fuera de Allâh, refugiaros en la caverna y vuestro Señor os cubrirá con Su misericordia y resolverá vuestro asunto favorablemente. Y podías ver cómo el sol naciente se alejaba de la caverna por la derecha dejándolos al ocultarse por la izquierda; mientras ellos permanecían en un espacio abierto. Esto es parte de los signos de Allâh. A quien Allâh guía es el que está guiado y a quien extravía, no encontrarás para él ni quien lo proteja ni quien lo guíe rectamente. Te habría parecido que estaban despiertos, sin embargo, dormían. Los cambiábamos de posición, a la derecha y a la izquierda, mientras su perro permanecía con las patas extendidas junto a la entrada. De haberlos descubierto te habrías alejado de ellos huyendo y te habrías llenado de terror. Y entonces los despertamos para que se hicieran preguntas. Dijo uno de ellos: ¿Cuánto tiempo habéis estado? Dijeron: Hemos estado un día o parte de un día. Dijeron: Vuestro Señor sabe mejor lo que habéis permanecido, enviad a uno de vosotros a la ciudad con el dinero que tenéis para que mire cuál es el alimento más puro y os traiga provisión de él; pero que actúe con sutileza de manera que no haga notar la presencia de ninguno de vosotros, pues es cierto que si os descubren os apedrearán u os harán volver a su forma de adoración y entonces nunca tendríais éxito” [Sûrah Kahf (18), âyât 16 a 20].

La paciencia y la perseverancia, junto con la confianza en Allâh, son la forma más eficaz de conseguir la ayuda de Allâh en los tiempos más difíciles. Está claro en esta historia, como lo está en la historia de cualquiera de los mensajeros de Allâh mencionada en el Qurân. Deposita tu confianza en Allâh, y obra como Él te ordenó, y luego Allâh hace lo que Él quiere.

Llegando al final de la historia, otra de las enormes lecciones que encontramos es, precisamente, lo que Allâh mencionó explícitamente. Lo que ocurrió con estos jóvenes, es uno de los grandes signos que indican que no hay más Divinidad que Él, y que no hay duda alguna acerca de la resurrección y El Día del Juicio. Dice Allâh: “Y de este modo hicimos que los descubrieran para que supieran que la promesa de Allâh es verdadera y que la Hora es indubitable. Y discutiendo el caso entre ellos, dijeron: Levantad una edificación encima de donde están. Su Señor los conoce mejor. Dijeron los que eran mayoría: Haremos un lugar de oración encima de donde están” [Sûrah Kahf (18), âyah 21].

Aquel que profundiza y medita sobre el caso de estos jóvenes que permanecieron por muchos años sumidos en el sueño en la caverna, y cuya integridad fué protegida por el Señor Altísimo, Allâh. Encuentra lo que es suficiente para quien busca la guía. Esta historia es, por cierto, una historia que se hizo muy conocida en su época, y que era frecuentemente repetida durante muchos siglos, e incluso era celebrando su aniversario por muchísimo tiempo, debido a lo impresionante que era para la gente.

Pero el sensato no es quién celebra su aniversario, ni quien trata de adivinar cuantos eran estos jóvenes o de qué color era el perro. Dice Allâh: “Dirán: Eran tres y con el perro cuatro. Y dirán: Cinco y el sexto el perro, haciendo conjeturas sobre lo desconocido. Y dirán: Siete y su perro el octavo. Di: Mi Señor sabe mejor su número, que sólo unos pocos conocen. Y no discutas acerca de ellos si no es con un argumento claro ni consultes a nadie sobre ellos. Y no digas respecto a algo: Lo haré mañana a menos que añadas: Si Allâh quiere. Y recuerda a tu Señor cuando olvides y di: puede ser que mi Señor me guíe a algo que se acerque más que esto a la recta guía. Habían estado en su caverna trescientos años y nueve más. Di: Allâh sabe mejor lo que estuvieron, Suyo es lo desconocido de los cielos y de la tierra, nadie oye y ve como Él. Fuera de Él no tienen quien les proteja y a nadie hace copartícipe en Su juicio. Y recita lo que del Libro de tu Señor te ha sido inspirado, no hay quien pueda sustituir Sus palabras y aparte de Él no encontrarás ningún refugio” [Sûrah Kahf (18), âyât 22 a 27].

Las palabras que acabas de leer son Nur. Son luz para el creyente. Ciertamente la guía es la Guía de Allâh, y Este Libro es guía para los temerosos.

Rogamos a Allâh Altísimo que nos haga de la gente que se beneficia con Su Libro, y lo hace el guía de su vida. Amîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh