RAMADÂN EN TIEMPOS DE CUARENTENA

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¿Cómo afectará la pandemia del Coronavirus el mes de Ramadân de 2020?

Es probable que las medidas de contención contra el Coronavirus duren varias semanas más para frenar la epidemia y tales medidas afectarán así al desarrollo del Sagrado Mes de Ramadán.

Se espera que el Ramadân 2020 empiece más o menos el viernes, 24 de abril de 2020 y termine el sábado, 23 de mayo de 2020. Este es la fecha provisional ya que la fecha real del inicio de Ramadân 2020 está sujeta a la aparición de la luna.

Lo más probable es que las medidas sanitarias tomadas respecto del confinamiento y cuarentena seguirán vigentes para estas fechas. La prohibición de toda reunión de personas afectará al mes de Ramadân y también lo hará que nuestras Mezquitas y Musallas se encuentren cerradas. Este período de confinamiento obviamente llevará a la suspensión de las actividades del Mes de Ramadân en sus formatos habituales.

Las oraciones diarias en mezquitas.

Basándose en las predicciones mencionadas anteriormente y el principio fundamental de la preservación de la vida según señala el Sagrado Qurân: “Y quien salva una vida es como si salvase a toda la humanidad” (Sûrah Al-Maidah (5), âyah 32) deberemos realizar las oraciones diarias en casa hasta nuevo aviso. Es la única actitud responsable que se ajusta a los principios y valores de nuestra religión en este contexto pandémico.

La práctica del ayuno

La práctica del ayuno depende intrínseca e individualmente de cada uno, allí donde se encuentre. Por lo tanto, esta práctica no se ve directamente afectada por el contexto actual. Quienes cumplan las condiciones para el ayuno y puedan observarlo cumplirán este mandato como de costumbre. Aquellos que tengan una exención reconocida, como enfermedad, vejez, embarazo, lactancia o viajes, estarán exentos dependiendo de su situación.

Algunos pacientes lo harán en otra época del año. Otros que padecen enfermedades crónicas (incurables) lo reemplazarán con Fidia, que consisten en ofrecer una comida (o el valor monetario de la comida) a una persona necesitada por cada día que no ayune. El valor promedio de la comida se calcula en función del nivel de vida habitual de la persona que lo ofrece. Esta última disposición también es válida para las personas mayores que solo pueden soportar el ayuno con gran incomodidad.

En todos estos casos, se debe buscar el consejo de su médico y seguir los consejos de nuestros ‘Ulamâ. No hace falta decir que todas estas situaciones son independientes de si las mezquitas están abiertas o cerradas.

Las oraciones de tarawih

Los ‘Ulamâ consideran que las oraciones de Tarawîh son altamente recomendadas (sunnah muakadah) y no obligatorias. Además, no hay necesidad de recitar todo el Qurân durante las oraciones de Tarawih. Estas pueden hacerse recitando Sûrah Al-Fatihah y otra Sûrah más que sepamos y repetimos habitualmente en nuestras oraciones. Y así durante todo el mes. Esto significa que todos pueden realizar la oración de Tarawih de forma segura en casa.

Aceptar con serenidad las condiciones del confinamiento

Cualquiera que sea la duración de la reclusión en vigor, tendremos que elevarnos individual y colectivamente para enfrentar el desafío que nos impone. Tendremos que construir juntos soluciones alternativas que nos permitan vivir, con alegría y esperanza, estos momentos importantes de nuestro calendario espiritual.

Las comidas de ruptura del ayuno

En Ramadân, nuestras mezquitas, musallas y algunas organizaciones organizan comidas iftâr y las comparten con los necesitados y los hermanos y hermanas de nuestra comunidad. Es muy probable que estas comidas no puedan realizarse este año en sus formatos habituales, dado el cierre parcial de la mezquita y especialmente la limitación de las reuniones.

RESIGNACIÓN Y ESPERANZA

Es nuestro deber aceptar estas desiciones de Allâh sobre nuestras vidas, como es parte de nuestra Aqidah, que señala que “Tanto lo bueno como lo malo provienes del Decreto Divino de Allâh”, y recordar las palabras de nuestro Profeta Muhammad (saw) cuando dijo: “¡Es sorprendente el caso del creyente! En todo asunto hay un bien para él, y esto no ocu­rre con otro que no sea creyente. Pues, si le llega la prosperidad, es agradecido con Allâh y eso es bueno para él, y si le llega una adversidad, es paciente y también eso es bueno para él”, por lo tanto no nos queda más que esperar que esta situación extraordinaria termine de la mejor forma para todos. Ya vendrá otro mes de Ramadân para que volvamos a las Mezquita para reunirnos a celebrar nuestras oraciones y compartir el iftar con nuestros hermanos y hermanas.

Y Allâh sabe más.