El Verdadero Tratamiento Para Todas Las Enfermedades Y Preocupaciones

9 de Abril de 2020

16 de Sha’bân de 1441

Allâh Subhânahû Ta‛âlâ dice en el Sagrado Qurân: “Allah tiene los nombres más bellos, así que llámalo por sus nombres” [Sûrah Al-A‛râf (7), âyah 180].

Muftî Muhammad Shafī (rahimahullâh) dijo en su comentario de este versículo: “Los auténticos ahâdîth en Bujârî, Muslim, Tirmidhî y Nasa’î afirman que Rasûlullâh (sallallâhu ‛alaihi wa sallam) dijo: “Cuando una persona se enfrenta al dolor, la ansiedad o cualquier tarea importante, debe leer estas palabras. Si Allâh quiere, todas sus dificultades se volverán fáciles”.

Estas palabras son:

لَااِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْعَظِيْمُ الْحَلِيْمُ لَااِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ رَبُّ الْعَرْشِ الْعَظِيْمِ لَااِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ رَبُّ السَّمٰوٰتِ وَالْاَرْضِ وَرَبُّ الْعَرْشِ الْكَرِيْمِ

Lâ ilâha illallâhu al-‘Adhîmul-Halîm. Lâ ilâha illallâhu Rabbul-‘arshil-‘adhîm. Lâ ilâha illallâhu Rabbus-samâwâti wal-ard al-‘arshil-karîm

“No hay dios más que Allâh, el Grandioso, el Clemente. No hay dios más que Allâh, el Señor del Trono grandioso. No hay dios más que Allâh, el Señor de los cielos y de la tierra y Señor del Trono Benevolente»

En Mustadrak de Hâkim (rahimahullâh) se cita de Anas (radiallâhu ‛anhu), quien señala que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) le dijo a Fâtimah (radiallâhu ‛anhâ): “Lo que te impide escuchar mi legado (en otras palabras, quiero que lo practiques). Mi legado es que debes leer este Du‛â por la mañana y por la tarde:

يَا حَيُّ يَا قَيُّمُ بِرَحْمَتِكَ اَسْتَغِيْثُ اَصْلِحْ لِيْ شَاْنِيْ كُلَّهُ وَلَا تَكِلْنِيْ اِلٰى نَفْسِيْ طَرْفَةَ عَيْنٍ

Ya Haiyu ya Qaiyum, bi Rahmatika astagîth aslihlî sha’nî kullahu wa lâ takilnî ilâ nafsî tarfati ‘aîn

“¡Oh Viviente! ¡Oh, Autosuficiente! Es a través de Tu Misericordia que estoy buscando ayuda. Arregla todos mis asuntos y no me hagas confiar en mí mismo ni siquiera por un momento”

Esta sublime invocación también es inigualable para el cumplimiento de todas las necesidades y dificultades.

La esencia del verso citado anteriormente es que se han dado dos pautas a los musulmanes: 1) Cuando sea necesario alabar a alguien o llamar a alguien en el momento de dificultades, debe suplicar a Allâh Único, y no a la creación. 2) Llame a Allâh Subhânhû wa Ta‛âlâ solo con aquellos Nombres que Él mismo se ha establecido para Él en el Sagrado Qurân. No alteres sus palabras. [Ma‛ârif Al-Qur‘ân, Vol. 4, P. 131].

Lo anterior fue con referencia al Du‛â que, podríamos decir que es la acción de la lengua. Junto con esto, tendremos que tener en cuenta la condición del corazón de Rasûlullâh (sallallâhu ‛alaihi wa sallam). Esa es su servidumbre, desinterés, humildad, naturaleza modesta y absoluta dependencia de Allâh en todos los asuntos. Para demostrar su máxima servidumbre y dependencia, Rasûlullâh (sallallâhu ‛alaihi wa sallam) dijo: “La servidumbre es mi orgullo”.

Que Allâh nos bendiga con estas cualidades.

Además de esto, procure hacer que los siguientes Du‛â que eran de la práctica frecuente de Rasûlullâh (sallallāhu ‛alaihi wa sallam) para la protección contra las plagas y las calamidades, como las las que atravesamos actualmente.

Recite lo siguiente tres veces en la mañana y en la tarde:

بِسْمِ اللّٰهِ الَّذِيْ لَا يَضُرُّ مَعَ اسْمِهِ شَيْءٌ فِي الْأَرْضِ وَلَا فِي السَّمَاءِ وَهُوَ السَّمِيْعُ الْعَلِيْمُ

Bismillâhilladhî lâ yadurru ma‘a asmihi shai-un fîl-ardi wa lâ fîs-samâ-i wa huwas-samî‘ul-‘alîm

“En el nombre de Allâh con cuyo Nombre nada en los cielos y la tierra puede causar ningún daño. Él todo lo oye, todo lo sabe”

El siguiente es otro Du‛â que se menciona en el hadîth:

اَللّٰهُمَّ اِنِّيْ اَعُوْذُ بِكَ مِنَ الْجُنُوْنِ وَالْجُذَامِ وَمِنْ سَيِّئِ الْاَسْقَامِ

Allâhumma innî a‘ûdhu bika minal-ÿunûni wal-ÿudâmi wa min saiyil-asqâm

“¡Oh Allah! Busco refugio en ti de la locura, la lepra y las enfermedades malignas”

Es esencial que cada persona haga Du‛â a Allāh Ta‛âlâ con su corazón y lengua para derramar Sus lluvias de misericordia a los pecadores como nosotros, para honrarnos con Su complacencia, para darnos la salvación de cada plaga y dolencia, y para proteger a los habitantes de nuestro país y de todos los países del mundo. Âmîn.