EL ORIGEN DE LA ORACIÓN DEL TARAWÎH

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La oración de Tarawîh durante el mes de Ramadân, que consta de veinte raka‘ât (ciclos de oración), es una sunnah del Profeta ﷺ. Después de su fallecimiento, los Sahâbah (radiallâhu ‘anhu) continuaron rezando el Tarawîh todas las noches de Ramadân, pero no en ÿama‘ah (congregación), sino que individualmente. ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) más tarde ordenó a la ge nte que se reuniera en ÿama‘ah, como una congregación unificada, para rezar la oración del Tarawâh, y esto continó con los Julafâ Ar-Rashidîn (califas justos) después de él y hasta el día de hoy.

Tarawîh durante el tiempo del Profeta

El Profeta ﷺ realizó la oración del Tarawih en congregación e individualmente en casa. Se relata en el Sahîh de Al-Bujari, de Zaid ibn Thabit (radiallâhu ‘anhu) que: “El Profeta ﷺ tomó una habitación hecha de esteras de hojas de palmera datilera en la Mezquita. El Mensajero de Allâh ﷺ rezó en élla por unas noches hasta que la gente se reunió (para rezar la oración del Tarawîh detrás de él). Luego, en la cuarta noche, la gente no oyó su voz y pensaron que había dormido, por lo que algunos comenzaron a tararear para que saliera. El Profeta ﷺ luego dijo: “Continuasteis haciendo lo que os vi hacer hasta que tuve miedo de que esta (la oración de Tarawîh) os fuera ordenada, y si se os ordenara, no continuariais haciéndola. Por lo tanto, ¡Oh gente! Realicen sus oraciones en sus hogares, ya que la mejor oración de una persona es lo que se realiza en su hogar, excepto la oración congregacional obligatoria”.

El Profeta ﷺ continuó rezando la oración del Tarawîh en casa, y los compañeros (radiallâhu ‘anhu) continuaron rezando individualmente. Esto continuó durante el Jilafa de Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu) y el comienzo del Jilafa de ‘Umar (radiallâhu ‘anhu).

Ibn Shihab, sub-narrando un hadîth de Abû Huraira (radiallâhu ‘anhu), dijo: “El Mensajero de Allâh ﷺ falleció y la gente continuó observando eso (la oración de Tarawîh individualmente), y permaneció como estaba durante el Jilafa de Abû Bakr (radilallâhu ‘anhu) y al principio de los días del Jilafa de ‘Umar (radiallâhu ‘anhu)” [Al-Bujari].

Tarawîh durante la época de ‘Umar (radiallâhu ‘anhu)

Como se mencionó, al comienzo del Jilafa de ‘Umar (radiallâhu ‘anhu), la gente ofrecía el Tarawîh individualmente, pero algunos también lo rezaban en diferentes ÿama‘ât en la Mezquita. ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) se dio cuenta de esto y decidió que sería mejor realizar la oración como una congregación más grande, la ÿama‘ah unificada está más en el espíritu del Islam. Este fue el comienzo de la congregación de la oración del Tarawîh tal como la conocemos ahora.

‘Abdur-Rahmân ibn ‘Abdul-Qari narró: “Salí con ‘Umar ibn Al-Jattab (radiallâhu ‘anhu) en Ramadân hacia la Mezquita y las personas allí se dispersaron en grupos. Algunos hombres rezaban solos, mientras que otros rezaban en pequeños grupos. ‘Umar dijo: “¡Por Allâh! En mi opinión, sería mejor si estas personas se reunieran detrás de un recitador”. Entonces él los reunió detrás de Ubayy ibn Ka‘ab (radiallâhu ‘anhu). Luego salí con él otra noche y la gente estaba rezando detrás de su recitador del Qurân. ‘Umar (radiallâhu ‘anhu) dijo: “¡Qué excelente es esta nueva forma!”. [Al-Bujari, Al-Muwatta].

Durante los Jilafa de ‘Uthmân y ‘Ali (radiallâhu ‘anhumâ)

El tercer Jalifa recto, ‘Uthmân ibn ‘Affân (radiallâhu ‘anhu), y el cuarto, ‘Ali ibn Abi Talib (radiallâhu ‘anhu) continuaron la práctica de rezar los veinte raka‘ât de Tarawîh en ÿama‘ah, seguidos por los tres raka‘ât de la oración de Witr. Esta práctica, que fue acordada por los Sahâbah (radiallâhu ‘anhum), los At-Tâbi‘ûn (seguidores de los Sahâbah) y todas las generaciones posteriores, ha continuado desde entonces.

La validez de tal práctica está establecida por las palabras del Profeta ﷺ: “Allâh no hará que mi Ummah esté de acuerdo con el error. La mano de Allâh está con la ÿama‘ah”. [At-Tirmidhî], y corroborado aún más por las palabras de Ibn Mas‘ûd (radiallâhu ‘anhu): “Lo que los musulmanes consideren bueno es bueno a los Ojos de Allâh; y lo que sea que ellos consideren malo es malo a la Vista de Allâh”. [Musnad Ahmad].