Eid Al Fitr, un día de adoración

DEFINICIÓN

‘Îd es un día de reunión. Su nombre deriva del término ‘Âda (que significa devueltos), porque la gente vuelve a su rutina diaria. Algunos eruditos dicen que deriva de ‘Âdah, que significa costumbre o práctica, porque la gente está acostumbrada a celebrar ese día. Su plural es ‘Aiyâd. Ibnul ‘Arabi dijo: “Se llama ‘Îd porque regresa cada año con una felicidad renovada”.

Ibn ‘Âbidain dijo: “Los Días del ‘Îd son denominados así porque Allâh renueva sus dones en esos días y distribuye Sus bendiciones a Sus siervos. Así, en ‘Îdul-Fitr, les permite comer después de haber sido restringidos de los alimentos, y exige que se pague Zakâtul-Fitr a los necesitados. Y en ‘Îdul-Adha, Él permite la realización del Haÿÿ (Peregrinaje) con el Tawâf final (circunvalación en torno a la Ka’bah), y Él exige que se ofrezca un sacrificio y se distribuya su carne, etc. Además, es costumbre que la gente 0esté dichosa, feliz, y disfrute durante el Día del ‘Îd”.

‘ÎD… UNA MISERICODIA DE ALLÂH

Narró Anas (radiallâhu ‘anhu): “Cuando Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) emigró a Madinah encontró que la gente observaba dos días de festividades en los que ellos se daban a la diversión y los juegos. Él (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) preguntó “¿Cuáles son estos días?”. La gente dijo “Hemos estado observando estas dos festividades desde los días de la ignorancia”. Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh les ha concedido en lugar de estos, dos días que son más virtuosos. Ellos son ‘Îdul-Adha e ‘Îdul -Fitr” (Abu Daud).

INTEGRIDAD Y PERFECCIÓN DEL DIN

Por la bendición y misericordia de Allâh, el Islam contiene la guía completa y perfecta para la humanidad. Allâh dice: “Hoy os he completado vuestra Práctica de Adoración, he culminado Mi bendición sobre vosotros y os he aceptado complacido el Islam como Práctica de Adoración”. (Sûrah Al Maidah [5], âyah3).

El Islam no descuidó ninguna información necesaria para alcanzar la felicidad y evitar el daño, en todos los asuntos, pequeños o grandes. Se les informa de aquello que los libera del Fuego y dejado en el Jardín en la Otra Vida. Esta fue la misión de todos los Profetas (‘alaihimus-salam), según lo declarado por el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Nunca hubo un Profeta antes que yo que no revelara a su pueblo lo que él sabía que era mejor para ellos, y les advirtiera de lo que él sabía que era malo para ellos”.

Esta fue la misión del Último Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y, como él decía: “No hay nada que les acerque hacia Paraíso y les aleje del Fuego, sino aquello que yo he precisado a ustedes”.

Con Su sabiduría envolvente, Allâh hizo Su Última Revelación, el Islam, un mensaje universal para todos los pueblos en todo momento, sin distinción alguna: “Y no te hemos enviado sino como anunciador de buenas noticias y advertidor para todos los hombres; sin embargo, la mayor parte de los hombres no sabe” (Sûrah Saba [34], âyah 28).

Además, este es el mensaje más importante que se conserva intacto a través de los siglos, como se observa claramente hoy por todo examinador imparcial. Esto es en cumplimiento de la Promesa de Allâh: “Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo y somos sus guardianes” (Sûrah Al-Hiÿir [15], àyah 9).

Concluimos entonces que:

  • Islam contiene la guía completa y perfecta para la humanidad.
  • El Islam no descuidó ninguna información que pudiera ser necesario para alcanzar la felicidad y evitar daños, en todos los asuntos, ya sean grandes o pequeños.
  • El Islam es la única guía adaptada para todos los pueblos en todo tiempo.
  • El Islam se ha conservado, y se mantendrá intacto a través de los siglos, como la única guía verdadera capaz de ayudar y salvar a la gente.

‘ÎD: PARTE DEL DIN COMPLETO

La evidencia del Corán y la Sunna demuestran claramente que las características del ‘Îd  son distintivas para cada nación. Allâh dice: “A cada comunidad le hemos dado unos ritos que debe cumplir” (Sûrah Al Haÿÿ [22], âyah 67)

De los ahadîth que se mencionaron anteriormente, y posteriormente, se concluye que los musulmanes tienen sólo tres días de ‘Îd, un ‘Îd semanal todos los viernes, y dos ‘Îd anuales: Al-Fitr y Al-Adha.

Así, los ‘Îd son ocasiones puramente religioso para los musulmanes. Esos son los únicos días festivos en el Islam, y fueron concedidos a los musulmanes por Allâh. Esto demuestra Su gran Amor y Misericordia hacia aquellos que se adhieren a su religión bendita: el Islam. Y cuando Allâh, el Más Generoso, concede algo, lo concede completo y perfecto. Por lo tanto, Él nos concedió el ‘Îd, así como las indicaciones para celebrarlos.

Queda claro entonces que:

  • Sólo Allâh tiene el derecho de prescribir ‘Îd, así como establecer sus fechas.
  • Sólo Allâh tiene el derecho de prescribir la manera de celebrarlas.

CONCEPTO ISLÁMICO DE CELEBRACIÓN

El Islam enseña a los musulmanes cómo celebrar el ‘Îd. En los días del ‘Îd, para los musulmanes es sunnah tomar un baño y usar sus mejores ropas.

A pesar de que el ayuno no se permite en los días de ‘Îd, la mayor parte de la celebración no es comer y beber, sino que más bien, es una oración la que trae a los musulmanes a unirse para recordar las bondades de Allâh y celebrar Su Gloria y Su Grandeza.

El ‘Îd y su celebración en el Islam tienen un significado y espíritu distintivos. Son totalmente diferentes de las celebraciones en otras naciones y culturas. Para otras naciones, un día de fiesta es una oportunidad para sumergirse en los placeres mundanos, o para incurrir en actos prohibidos, al máximo. No así para los musulmanes.

Para los musulmanes, el ‘Îd es una ocasión para aumentar las buenas obras. Cada ‘Îd marca la conclusión de un culto importante, y la determinación de continuar en la obediencia y la sumisión a Allâh.

En los momentos de extremo placer o tristeza, un musulmán nunca olvida la Grandeza de su Señor, Poder y Gloria. Las acciones de un musulmán siempre son controladas por esta conciencia y recuerdo constantes.

Así, el ‘Îd no es una ocasión para tomar unas vacaciones de las responsabilidades y compromisos islámicos o perder tiempo y dinero en extravagancias. No es “diversión en aras de la diversión”. Más bien, es un regocijo controlado y dirigido que es beneficio final y definitivo para el musulmán.

El ‘Îd son una oportunidad para multiplicar las buenas acciones llevando felicidad y placer a los corazones de otros musulmanes, al ayudar y socorrer a los pobres y necesitados, y al ocuparse en pasatiempos que enfatizan la fuerza y el serio carácter islámico.

‘ÎDUL-FITR UNA MUESTRA DE GRATITUD

 ‘Îdul-Fitr es observado por la Ummah como una muestra de gratitud y una expresión de júbilo por haber tenido la divina oportunidad de ayunar y hacer ‘ibadah durante el mes de Ramadân. Este júbilo no está basado en cualquier razón mundana, sino que, en una razón del Din, por consiguiente, la manera de expresar el júbilo sería también en conformidad al Din. Es diferente de judíos, cristianos o incrédulos cuya manera de observar sus días de festividad incluyen permitirse la bebida y el baile.

El Islam ha ordenado que la Ummah ponga su cabeza en Saÿdah ante Allâh en la mañana del ‘Îd. Para un musulmán no existe un pre-‘Îd, ni fiestas o bailes en la víspera del ‘Îd. Más bien, de un musulmán se esperaría que incluso la noche previa del ‘Îd la dedicara a ‘ibadah.

Abû Umâmah (radiallâhu ‘anhu) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien quiera que se levante (en ‘ibadah) en las dos noches previas al ‘Îd con la esperanza de obtener alguna recompensa, su corazón no morirá en el día en que todos los corazones mueran”.

Con pena vemos cuán fácil a llegado a ser para un musulmán en nuestros días, desvelarse para practicar la fiesta de año nuevo, que nada tiene que ver con el Islam, rodeados de la bebida, el baile y de la gente que esas noches hacen de la entrega al desenfreno, una costumbre. Pero cuan pocos hay que se preocupan por desvelarse haciendo ‘ibadah en las grandes noches de los ‘Îd. El dicho del Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) que acabamos de leer, nos anima a comenzar nuestro ‘Îd con ‘ibadah en su noche, la cual ha sido declarada en los cielos como Lailatul Ÿa-iza (la Noche de la Premiación).  

MAÑANA DE ‘ÎD, DIA DE PREMIOS

En esta mañana, que es llamada Yaumul Ÿa-iza (Día de Premiación), Allâh ordena a los ángeles alinearse en cada calle y pasaje de cada ciudad y pueblo y derramar felicitaciones sobre la Ummah a su paso, anunciando buenas nuevas de perdón por haber realizado el deber de ayunar en Ramadân por completo. Allâh anuncia a Sus siervos: “Pidan de la cosecha de hoy; que Yo les concederé cualquier cosa que ustedes pidan en relación a sus asuntos mundanos o del Ajirah. Yo seguiré cubriendo sus faltas tanto como ustedes Me recuerden y Yo nunca les desaprobaré ante los transgresores. Regresen a casa, han sido perdonados. Ustedes están complacidos conmigo y Yo estoy complacido con ustedes”.

LOS MODALES DE ‘ÎDUL-FITR

El Día del ‘Îd no es simplemente una ocasión de fiesta para el Islam. Un musulmán adquiere grandes recompensas, obtiene la cercanía con Allâh si el pasa el día del ‘Îd de acuerdo con las enseñanzas de Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).

LAS SUNAN DEL DÍA DEL ‘ÎD

  • Levantarse tan temprano como sea posible (parte de la noche debería dedicarse a oración, súplicas, lectura del Qurân, etc.)
  • Tomar un baño (Gusl)
  • Usar el Miswâk
  • Aplicar algo de perfume (sin alcohol)
  • Usar nuestras mejores ropas (no precisamente nuevas), asegurándonos que están conforme a la Shari‘ah y la Sunnah
  • Comer algo dulce en casa, de preferencia algunos dátiles, antes de salir hacia el lugar de la oración del ‘Îd
  • Ir al lugar de la oración del ‘Îd, tan temprano como sea posible
  • Pagar Zakatul-Fitr y dar caridad antes de salir hacia el lugar de la oración del ‘Îd
  • Elegir una ruta diferente tanto para la ida como para el regreso desde lugar de la oración del ‘Îd
  • Ir hacia el lugar de la oración del ‘Îd, caminando. Sin embargo, no hay problema en usar cualquier medio conveniente si el lugar está distante
  • Recitar el Takbîr mientras camina al lugar de la oración del ‘îd.: “Allâhu akbar, Allâhu akbar, Allâhu akbar, la ilaha illallâh, Allâhu akbar, Allâhu akbar wa lillâhil-hamd”

ALGUNOS DU‘Â PARA LOS DÍAS DEL ‘ÎD

‘Abdullâh Ibn Mas‘ûd (radiallâhu ‘anhu) narró que las súplicas que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) solía decir en ambos ‘Îd, eran:

¡Oh Allâh! Pedimos de Ti la piedad, una vida recta y una fácil y una muerte confortable y un regreso a Ti que no sea despreciable ni indigno.

¡Oh Allâh! no nos destruyas inesperadamente y no nos tomes por sorpresa y no nos hagas desatentos de los derechos o solicitudes de otros.

¡Oh Allâh! Te pedimos modestia, el don de no necesitar ni de pedir de nadie sino de Ti, la piedad, la guía y un agradable destino en este mundo y en la Otra Vida.

Y te pedimos Tu protección contra la duda en la fe y en la religión, de la desunión y de buscar fama y orgullo por nuestras acciones en Tu religión.

¡Oh Allâh! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado, y concédenos de Tu parte Misericordia, ciertamente Tu eres Dador Generoso.

EL SALUDO DEL DÍA DEL ‘ÎD

Es permitido para los musulmanes saludarse unos a otros en el Día del ‘Îd con saludos específicos como lo hacían los sahabah (radiallâhu ‘anhum). Cuando los compañeros del Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) se reunían el Día del ‘Îd, decían el uno al otro: “Takabballâh minna wa minkum (Que Allâh nos acepte a nosotros y a ustedes)”.