El Anhelo por la Complacencia de Allâh y Otra Vida

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Viernes 9 de Septiembre de 2022

Yumu’ah 13 de Safar de 1444

Imam: Sh. Soud Ahmad Soud

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Alabado sea Allâh, Altísimo. Suyo es el Reino y La Alabanza, y Él es Quien todo lo sabe, todo lo ve.

Dice Allâh en el Sagrado Qurân: “¡Oh seres humanos! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de un solo ser, creando de él a su pareja y generando a partir de ambos muchos hombres y mujeres.
Y temed a Allâh, por Quien os pedís unos a otros, y respetad los lazos de sangre. Realmente Allâh os está observando
[Sûrah An-Nisâ (4), âyah 1]. Dice también: ¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh como debe ser temido y no muráis sin estar sometidos [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 102]. Dice también: ¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y que cada uno espere para el mañana lo que él mismo se haya buscado. Y temed a Allâh, es cierto que Allâh está informado de lo que hacéis [Sûrah Al-Hashr (59), âyah 18]. Dice también el Misericordioso: ¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y creed en Su mensajero y os dará de Su misericordia doblemente, os conferirá una luz con la que caminaréis y os perdonará. Allâh es Perdonador, Compasivo [Sûrah Al-Hadîd (57), âyah 28]. Dice también Allâh: ¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y hablad acertadamente. Él hará buenas vuestras acciones y os perdonará las faltas. Y quien obedece a Allâh y a Su mensajero ha triunfado con gran éxito [Sûrah Al-Ahzâb (33), âyât 70 y 71].

Respetados hermanos y hermanas: Estamos en esta vida para ser probados, y por un tiempo muy corto. No te dejes engañar por esta vida. Que sus adornos y las pasiones terrenales no te alejen del recuerdo de Allâh.

Hoy, con el permiso de Allâh, hablaremos acerca de cómo Allâh, nuestro Señor Altísimo, nos enseña en la Sûrah Al-Kahf (La Caverna) que la vida terrenal es una vida pasajera, y que no debemos amarrar nuestros corazones a ella. Dice Allâh Altísimo: Hemos puesto lo que hay sobre la tierra como un adorno que le es propio para probar cuál de ellos sería mejor en actuar. Y ciertamente haremos que todo lo que hay en ella quede en suelo pelado [Sûrah Al-Kahf (18), âyât 7 y 8].

Este tema se repite mucho en esta Sûrah, y es algo que hay que tener en cuenta. Es digno del creyente meditar y contemplar la Palabra de Allâh, cada palabra, cada letra. Lee la Sûrah una y otra vez y trata de descubrir los secretos que hay en ella e iluminar con su luz tu vida.

La mayoría de la gente no son como los jóvenes de la caverna. Preferimos el Dunia (la vida de este mundo) y no sabemos el valor de la Vida Eterna (el Âjirah). Por eso, es prudente que, si llegas a conocer a alguien de los que dan prioridad a su Âjirah y anteponen la complacencia de Allâh sobre sus deseos y pasiones, te aferres a su compañía y huyas de aquellos que prefieren seguir sus pasiones y no tienen nada claro en la vida.

Dice Allâh en el Qurân: Y sé constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no apartes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo ni obedezcas a aquel del que hemos hecho que su corazón esté descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida. Y di: La verdad procede de mi Señor; así pues, el que quiera creer, que crea; y el que quiera negarse a creer, que no crea. Verdaderamente hemos preparado para los injustos un fuego cuya muralla los cercará; y si piden auxilio serán socorridos con un agua como el metal fundido que les quemará la cara. ¡Qué mala bebida y qué mal reposo! Es cierto que los que creen y llevan a cabo las acciones de bien… No dejaremos que se pierda la recompensa de quien actúe haciendo el bien. Esos tendrán los jardines de Adn por cuyo suelo corren los ríos, en ellos se adornarán con pulseras de oro y llevarán vestidos verdes de raso y brocado; recostados en divanes. ¡Qué excelente recompensa y qué hermoso reposo! [Sûrah Al-Kahf (18), âyât 28 a 31].

Luego, Allâh nos puso un ejemplo de nuestra competencia por la vida mundana y nuestra soberbia para con nuestro Señor cuando se nos abren las puertas de esta. No solo no nos acordamos de que es pasajera, sino que olvidamos que es parte del Favor de Nuestro Señor. Dice Allâh: Y ponles el ejemplo de dos hombres: A uno de ellos le habíamos dado dos jardines de vides que habíamos rodeado de palmeras poniendo entre ambos sembrados. Cada uno de los jardines daba su fruto sin ninguna pérdida y habíamos hecho que en medio de ellos manara un río. Y tenía abundante riqueza; entonces le dijo a su compañero con réplica: Yo tengo más riquezas que tú y tengo más poder en gente. Y entró en su jardín injusto consigo mismo y dijo: No creo que todo esto vaya a desaparecer nunca. Ni creo que la hora vaya a llegar, y en el caso de que sea devuelto a mi Señor seguro que encontraré a cambio, algo mejor que estos dos jardines. Y su compañero, contestándole, dijo: ¿Eres ingrato con Aquel que te creó de la tierra, luego de una gota de semen y luego te dió forma como hombre? Pero Él es Allâh, mi Señor y yo no asocio con mi Señor a nadie. Más te habría valido si al entrar en tu jardín hubieras dicho: Que sea lo que Allâh quiera, no hay poder sino por Allâh. Y si ves que tengo menos riquezas e hijos que tú… Puede ser que mi Señor me dé algo mejor que tu jardín y mande contra él algún castigo del cielo que lo deje como tierra lisa. O que su agua se pierda bajo la tierra sin que puedas encontrarla. Entonces su riqueza fue destruida y amaneció golpeándose las palmas de las manos por lo que se había gastado en él cuando ahora había quedado asolado hasta las raíces y dijo: ¡Ojalá y no hubiera asociado a nadie con mi Señor! Y no tuvo ningún grupo que lo auxiliara aparte de Allâh ni él mismo pudo ayudarse. Allí la victoria fue de Allâh, la Verdad y Él es Quien mejor recompensa y Quien mejor castiga [Sûrah Al-Kahf (18), âyât 32 a 44].

No te dejes engañar con la riqueza y los adornos de esta vida. Que ni sus adornos te distraigan del recuerdo de Allâh, ni que el poseerlas te haga una persona soberbia, que solo ve el fruto de su esfuerzo, tanto, que le prohíbe visualizar el inmenso favor de su Señor. Dice Allâh en su Libro Sagrado: Compárales la vida del mundo al agua que hacemos caer del cielo, con la que se mezclan las plantas de la tierra y luego se convierten en hierba seca y rota que el viento desparrama. Allâh tiene poder sobre todas las cosas. La riqueza y los hijos son el adorno de la vida de este mundo, pero las palabras y acciones rectas que perduran son mejor ante tu Señor en recompensa y esperanza [Sûrah Al-Kahf (18), âyât 45 a 46].

Dijo en Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “La persona inteligente es aquel que se autocorrige (o autoevalúa) y obra para después de la muerte. Y el inepto es quien sigue sus pasiones, y luego deposita su esperanza en Allâh”.

Quiera Allâh beneficiarnos con Su Libro, Su Palabra, y con la Guía de nuestro Amado Nabî Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Âmîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh