La Peregrinación

Descargar Jutbah en español

Viernes 1 Julio 2022

Yumu’ah 2 Dhul-Hiÿÿah 1443

Imam: Sh. Muthanna Soud Fajreldin

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allah Altísimo en el Sagrado Qurân: “Es cierto que la primera casa que fue erigida para los hombres fue la de Bakka, bendita y guía para todos los mundos. En ella hay signos claros: La estación de Ibrahim; quien entre en ella, estará a salvo. Los hombres tienen la obligación con Allah de peregrinar a la Casa, si encuentran medio de hacerlo. Y quien se niegue… Ciertamente Allah es Rico con respecto a todas las criaturas.” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyât 96 y 97].

Dice también: “Y cuando preparamos para Ibrahim el lugar de la Casa: No asocies nada conmigo, purifica Mi casa para los que dan vueltas alrededor de ella y los que rezan en pie, inclinados y postrados. Y llama a la gente a la Peregrinación, que vengan a ti a pie o sobre cualquier montura, que vengan desde cualquier remoto camino”. [Sûrah Al-Haÿÿ (22), âyât 26 y 27)].

Por su parte dijo nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) en el famoso hadîth que narra ‘Abdullah bin ‘Umar (radiallâhu ‘anhu): “El Islam está construido sobre cinco pilares: atestiguar que Allah es Uno y que Muhammad es su siervo y mensajero, establecer el salâh, entregar el zakâh, ayunar el mes de Ramadân y peregrinar a la Casa Sagrada para quien disponga de los medios para hacerlo”.

Hermanos y hermanas, en la Jutbah anterior hablamos sobre la importancia de los primeros diez días de Dhul-Hiÿÿah, hicimos referencia en esa ocasión al Haÿÿ (la peregrinación). Hoy nuestra Jutbah se trata del Haÿÿ en sí, porque es precisamente por su causa que estos diez días adquieren la importancia que los caracteriza.

El Haÿÿ es uno de los pilares del Islam. Los pilares del Islam comprenden actos de adoración que se relacionan con nuestro cuerpo a veces y con la riqueza que nos dio Allah en otras. el salâh, por ejemplo, desde que empezamos con el wudû hasta que finalizamos con el salam, involucra a cada parte de nuestro cuerpo. El ayuno también, porque consiste en abstenernos de comer y beber desde la salida hasta la puesta del sol, lo que significa un gran esfuerzo al cambiar las costumbres de nuestro cuerpo. Por otro lado, el zakâh es un acto de obediencia a Allah que realizamos con la riqueza que él, con su infinita generosidad, nos concedió.

El Haÿÿ es, entre los cinco pilares del Islam, el único acto de adoración que reúne un esfuerzo tanto físico como económico. Por un lado, es un viaje cansador y lleno de actividades, donde el peregrino intenta aprovechar cada segundo de su valioso tiempo en el lugar más bendito de la tierra. Por otro lado, es una travesía que implica gastos económicos no menores. Por eso mismo es que Allah lo declaró como una obligación solo para quien tenga los medios para hacerlo. Dice Allah Altísimo: “Allah no impone a nadie sino en la medida de su capacidad” [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 286].

Hermanos y hermanas, el Haÿÿ es una obra gigantesca, un verdadero hito en la vida del musulmán que tiene la posibilidad de cumplirlo. Por eso su recompensa es también magnífica. En un hadîth el Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El Haÿÿ mabrûr (aceptado) tiene como recompensa el Ÿannah”, en otro hadîth dijo: “Quien peregrina absteniéndose de toda falta o pecado volverá como el día en que fue dado a luz”, es decir, volverá del Haÿÿ con todas sus faltas y pecados perdonados.

El Haÿÿ nos recuerda nuestra situación en el Día del Qiyamah, el día que estemos junto a toda la humanidad, hombres y mujeres, primeros y últimos, ricos y pobres, todos parados frente a Allah para la rendición de cuentas. En el Haÿÿ los peregrinos, independientemente de su estatus social o condición económica, deben vestir las mismas prendas que son dos mantas blancas (muy parecidas a la mortaja) que no ostentan marca ni poseen diseño alguno.

El Haÿÿ es una instancia para acercarse a Allah, para suplicar por Su Misericordia y Su Perdón. Por supuesto, para los que no tuvimos la oportunidad de hacer el Haÿÿ este año, asimismo estos días, especialmente el día de ‘Arafah, son momentos valiosos que debemos aprovechar.

Rogamos a Allah Altísimo que acepte el Haÿÿ de todos los peregrinos este año, que nos incluya en sus buenas súplicas, que acepte la peregrinación de quien ya la haya realizado de entre nosotros y que nos dé a todos nosotros la oportunidad de realizar una peregrinación que sea aceptada por Él. Amin

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh