Muhammad (s.a.w.), una Guía hacia el Camino de la Verdad

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Viernes 3 Junio 2022

Yumu’ah 4 Dhul-Qa’dah 1443

Imam: Sh. Muthanna Soud F.

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Respetados hermanos y hermanas, dice Allâh Altísimo: “Realmente Allâh ha concedido una gracia a los creyentes al enviarles un Mensajero salido de ellos mismos que les recita Sus signos, los purifica y les enseña el Libro y la Sabiduría; ya que antes estaban en un extravío evidente” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 164]. Dice también: “Di: Si amáis a Allâh, seguidme, que Allâh os amará y perdonará vuestras faltas. Allâh es Perdonador y Compasivo” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 31]. Y dijo nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Mi ejemplo y el de ustedes es como un hombre que encendió una fogata, las mariposas y los insectos empezaron a caer en ella atraídos por su luz, mientras él intenta apartarlos de cualquier manera para salvarlos de morir quemados. Yo los estoy agarrando por la cintura para que no caigan en el fuego del Ÿahannam, pero ustedes se sueltan de mis manos”.

Sin duda somos verdaderamente afortunados por ser creyentes y por estar en el camino que nos lleva a la complacencia de Allâh, al éxito en esta vida efímera y al Paraíso en la Vida Eterna. Este camino es hacia el que llamaron los profetas en el pasado: Nûh, Ibrâhîm, Mûsa e ‘Îsa (‘alaihimus-salam), y el mismo camino que señaló el Sello de los Enviados, Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).

Allâh puso el bienestar y el éxito del ser humano en el modo de vida enseñado por Sus enviados, por eso, y teniendo en cuenta lo que hemos dicho, es un favor gigantesco de parte de Allâh el que haya enviado a sus mensajeros. Por eso, Allâh Altísimo señala en el Qurân el favor especial que le fue concedido a esta nación, la nación de Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Dice Allâh: “Realmente Allâh ha concedido una gracia a los creyentes al enviarles un Mensajero salido de ellos mismos que les recita Sus signos, los purifica y les enseña el Libro y la Sabiduría; ya que antes estaban en un extravío evidente” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 164]. Esta âyah es clara respecto del favor de Allâh con esta nación, al enviar al Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) para que fuera su guía hacia el Camino de la Verdad.

El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hizo durante muchos años un gran esfuerzo trabajando incansablemente para llamar a la gente a la obediencia de Allâh. Todos sus actos, todas sus palabras apuntaban a ese objetivo. Él nos enseñó el Qurân, revelado de parte de Allâh, nos explicó su significado, nos mostró a través del ejemplo práctico y las palabras lo que Allâh quiere de sus siervos, y nos enseñó como purificar nuestras almas de las enfermedades que pueden afectarla.

La obediencia de Allâh y de Su Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), plasmadas en el Qurân y la Sunnah son el camino a seguir para ser personas ejemplares ante Allâh y para alcanzar su complacencia y salvarnos de su ira. No se puede alcanzar nada de eso siguiendo otro método, dice Allâh Altísimo: “Este es Mi camino recto ¡Seguidlo! Y no sigáis los caminos diversos, pues ello os separaría y os apartaría de Su camino.
Eso es lo que se os encomienda para que tal vez os guardéis”
[Sûrah Al-An’âm (6), âyah 153].

Una vez, nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Toda mi Ummah estará en el Paraíso, Excepto quien se niegue”. Los sahabah (radiallâhu ‘anhum), sin poder ocultar su sorpresa, preguntaron: “¿Quién podría negarse, Oh, ¿Mensajero de Allâh?” Dijo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Quien me obedece entrará al Paraíso, pero quien me desobedece se estará negando a entrar en él” Es decir, quien desobedece a Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) está escogiendo, por voluntad propia, un camino que no lo puede conducir al Paraíso.

Nuestro amor por Allâh, dador de cuánto poseemos, nos exige que sigamos las instrucciones de vida que nos envió con sus profetas (‘alaihimus-salam). Por eso dice Allâh: “Di: Si amáis a Allâh, seguidme, que Allâh os amará y perdonará vuestras faltas. Allâh es Perdonador y Compasivo”. [Surah Ali ‘Imrân (3), âyah 31].

Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh Altísimo para que nos guíe siempre hacia lo correcto y nos mantenga siempre firmes en la senda de la verdad. Âmîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh