Sha’bân, un mes lleno de virtudes

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Viernes 11 Marzo 2022

Yumu’ah 9 Sha’bân 1443

Imam: Sh. Muthana Soud F.

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Respetados hermanos y hermanas: Estamos ya en el mes de Sha’bân, y quedan solo contados días para el comienzo de Ramadân, el Bendito Mes del Ayuno.

En el mes de Sha’bân, como en todos los meses, debemos preocuparnos de mantenernos en el Camino Recto, siguiendo las Órdenes de Allâh y Su Mensajero (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), y absteniéndonos de incurrir en lo que ellos nos prohibieron. Dice Allâh Altísimo en el Sagrado Qurân: “Seguid el camino recto que Él ha establecido, e implorad Su perdón” [Sûrah Fussilat (41), âyah 6].

Sin embargo, el mes de Sha’bân tiene algunas virtudes especiales, y ciertas cosas que debemos tener en cuenta y que explicaremos en esta Jutbah.

Narró ‘Aîshah (radiallâhu ‘anhâ): “A veces el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) ayunaba tantos días seguidos que pensábamos que no dejaría de ayunar, y a veces dejaba el ayuno hasta que pensábamos que no volvería a ayunar, y nunca lo vi ayunar un mes completo aparte de Ramadân, pero aparte de Ramadân, el mes en el que más lo veía ayunar era Sha’bân”.

En otra narración ‘Aîshah (radiallâhu ‘anhâ) dijo: “El mes en el que más ayunaba el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) era el mes de Sha’bân, pues solía ayunarlo entero”, es decir la mayor parte de este mes. En otra narración dijo: “El Enviado de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) solía ayunar el mes de Sha’bân completo salvo unos pocos días”. Han señalado los ‘Ulamâ que estas narraciones apuntan claramente a que el Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) tenía un trato especial con este mes en cuanto a lo que se refiere al ayuno.

Hermanos y hermanas, con todo lo anterior, debemos apresurarnos en aprovechar este mes con las obras que más complacen a Allâh. Este mes era llamado por nuestros antepasados “El mes de los recitadores”, porque la gente incrementaba en él la lectura del Qurân y su repaso, preparándose para el mes de Ramadân.

En un hadîth, el Enviado de Allah (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) Dijo: “Ese mes (Sha’bân) es un mes al que la gente no da mucha importancia, está entre Raÿab y Ramadân. En él, las obras de los siervos ascienden hacia Allâh, y a mí me gusta que mis obras suban hacia Él estando yo en ayuno”.

En este hadîth, nuestro amado Nabî (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) señala que, por estar este mes entre dos meses tan importantes, la gente suele relajarse en la práctica de las buenas obras. El mes de Raÿab es uno de los cuatro meses sagrados que Allâh señala en el Qurân: “El número de meses para Allâh es doce, en el Libro de Allâh, el día en que creó los cielos y la tierra. De ellos, cuatro son inviolables. Esta es la práctica de Adoración recta” [Sûrah At-Tawbah (9), âyah 36]. Los otros meses sagrados son Dhul-Qa’dah, Dhul-Hiÿÿah y Muharram.

Sha’bân, por lo tanto, está entre uno de los meses sagrados, entre Raÿab y el Bendito Mes de Ramadân, el mes del Ayuno y del Quran.

El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos advierte de dejar las acciones durante este mes porque, más bien todo lo contrario, deberíamos incrementar nuestras obras buenas en preparación para aprovechar al máximo el mes de Ramadân.

Por eso, respetados hermanos y hermanas, es sumamente importante que aprovechemos las horas valiosas de este mes, así como de todo el año, en las obras que agradan a nuestro Señor, nos acercan a Su Ÿannah y nos protegen de Su castigo.

Si agregamos a todo esto las dificultades por las que pasa el mundo entero como la pandemia y otras cosas difíciles en las que está sufriendo mucha gente, deberíamos esforzarnos mucho más en nuestras súplicas y en nuestras oraciones, pidiéndole a Allâh, el Clemente, el Misericordioso que alivie a nuestra Ummah y a toda la humanidad de estas calamidades.

Nosotros a veces no dimensionamos el efecto que puede haber en una súplica hecha con sinceridad e insistencia, o en un salâh hecho con concentración y devoción, pero sin duda que pueden hacer mucho para sacarnos de nuestros aprietos o para ayudarnos en la consecución de nuestras esperanzas y nuestras metas. Le pedimos a Allâh Altísimo que nos brinde a todos la oportunidad de aprovechar nuestro tiempo en este mes, en Ramadân y en todo el año en obras que nos llevan a Su Complacencia y nos benefician en las dos vidas. Âmîn.

Assalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh